Diario de Valladolid

APROVECHAMIENTOS

La escasez de ramilla de acebo sólo permite un 20% de las podas

Producción. Estaban autorizados 32.220 kilos entre las seis entidades propietarias de masas de acebales, y sólo en Oncala se ha podido aprovechar casi la totalidad de lo permitido, 2.200 kilos

Cortando ramillas ornamentales en el Acebal de Garagüeta.-HDS

Cortando ramillas ornamentales en el Acebal de Garagüeta.-HDS

Publicado por
I.LL.Y
Valladolid

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Con el fin de las Navidades las entidades propietarias de masas de acebo en la provincia dan por concluida una campaña que ya vaticinaban que iba a ser escasa en cuanto a producción, principalmente porque la especie es vecera, y que ha provocado un descenso en las ventas al por mayor, pero que se ha compensado con un incremento en la elaboración de centros de ramilla ornamental. Una cosecha que las empresas concesionarias de los aprovechamientos califican de «costosa, pero buena», porque les ha llevado mucho trabajo cortar la rama con el fruto rojo, si bien creen que los resultados finales han sido optimistas por la creciente demanda de artesanía a base de acebo.

Lo cierto es que la falta de producto ha dejado las podas autorizadas en un 20% de lo permitido. Una cifra que contrasta con la del año pasado, campaña que fue excelente, cuando se pudo cortar el 80% del cupo máximo. Y es que este año el Servicio Territorial de Medio Ambiente había permitido un máximo de 32.220 kilos entre todos los expedientes de aprovechamiento activados (en la temporada anterior fueron 34.720 kilos), para que luego a su vez los ayuntamientos se ocuparan de adjudican las respectivas cortas. Arévalo de la Sierra era el municipio que más autorización tenía, del Acebal de Garagüeta, con 20.600 kilos en el monte de utilidad pública 110, lo que supone casi el 64% de todos los aprovechamientos. Le seguía La Póveda de Soria, con 5.150 kilos en el monte de utilidad pública 111. Castilfrío de la Sierra podía podar 2.000 kilos en el monte de utilidad pública 123, y Estepa de San Juan, 2.100 kilos en el monte 133. Oncala tenía el máximo permitido en 2.200 kilos en el monte 25, y Almarza el que menos, 170 kilos entre los montes de utilidad pública 106 y 134.

El Acebarillo, la empresa encargada de las podas en Arévalo de la Sierra, apenas ha podido cortar 3.000 kilos, según reconoce su gerente, Cristina Martínez, pero no por falta de demanda sino porque apenas había ramilla ornamental, y donde se registraba era de muy difícil acceso. No obstante, asegura que para el poco acebo que había en el monte los resultados de la campaña no han ido mal, porque aunque se ha comercializado alrededor de un 30% menos al por mayor, se han aumentado las ventas de centros florales, que al final tiene más margen de beneficio porque se trabajan las gavillas de las podas. En este sentido señala que «se corta en función de lo que se vende, y si no hay demanda los ayuntamientos no destinan cuantía económica para podar». También constata que ha crecido un 25% la celebración de talleres para la transformación de este recurso forestal que se han realizado por distintas localidades, a petición de ayuntamientos y asociaciones, además de en numerosos colegios de la provincia. Y no se han realizado más por falta de tiempo, dado que es en diciembre cuando tienen cabida. De modo que el balance general se queda «más o menos como en años anteriores», explica.

A su juicio, el acebo se trata de un recurso que podría ser muy importante, pero tiene dos problemas: la estacionalidad y la producción de esta especie arbórea que tiene la particularidad de que es vecera, es decir, que cada ciertos años tiene una fructificación especial para asegurar la persistencia de la especie. No obstante, señala que la actividad ornamental, aunque fue el origen de la empresa hace ya 18 años, ahora es una más que complementa con la educación ambiental, los talleres y el turismo con las visitas guiadas y excursiones. «Sin olvidar que las podas son necesarias y beneficiosas para el monte», asegura la gerente de El Acebarillo.

Sendas Vivas, que se ocupa de gestionar el aprovechamiento de Oncala, 2.200 kilos, sí ha podido sacar adelante casi la totalidad de las podas autorizadas, si bien «ha resultado más costoso que otros años», reconoce Raquel Merino. «Al final hemos cortado alrededor del 90%, porque en otros acebales de la provincia no estaban podando por falta de ramilla ornamental y nos han pasado sus clientes», explica. Su «pena» es que no se han podido atender todas las demandas, precisamente porque la escasez de producto ha sido generalizada en todas las masas de acebo. «En Oncala había algo más de gavilla, pero nos ha costado sacarla mucho más». Su mercado, sobre todo al por mayor, algo para centros florales y para talleres, de modo que también califica la campaña de «buena».

En La Póveda tenían autorizados 5.150 kilos, pero el Ayuntamiento no ha cortado nada. «No merecía la pena sacar jornales en el monte para ir de árbol en árbol y sacar sólo una rama en cada uno», explica su alcalde, Rubén del Río, quien espera que el año que viene sí que acompañe la producción: ««El año pasado por exceso y esta campaña no tenemos casi producto. La próxima temporada toca».

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