CULTIVOS
La huerta del Carracillo cotiza ya en la Lonja
Segovia Esta zona es la primera productora de puerro de España y la tercera en zanahoria / Representa el 30% de la producción hortícola de la región

Un grupo de trabajadores en plena campaña en los campos de cultivo del Carracillo.-E.M.
En Tierra de Pinares, al nordeste de la provincia de Segovia, El Carracillo cuenta con 3.000 hectáreas de regadío destinadas a la producción hortícola, el 19% del total de Castilla y León. La campaña de zanahoria, puerro y ajo ya ha comenzado, con las primeras cotizaciones en la Lonja de Segovia, y unos precios «aceptables», según los productores.
Esta comarca segoviana es la primera productora de puerro de España, y la tercera en zanahoria. Además, dedica unas 840 hectáreas a la producción de plantas madre de fresa, con el 55% del total nacional. Un hecho que destaca Enrique Herranz, presidente de la Comunidad de regantes, que pone en valor la transformación de la actividad agraria de la zona gracias al agua.
Los regantes esperan precisamente una Declaración de Impacto Ambiental favorable a la tercera fase del proyecto de mejora del regadío, al considerar este desarrollo «respetuoso» con el entorno medioambiental y riguroso con las exigencias del Plan Hidrológico Nacional.
Los productores han arrancado ya una campaña algo retrasada, en la que se esperan rendimientos «algo menores» por las lluvias, que confían estén compensados con un mejor precio, aunque «habrá que esperar». Hay que tener en cuenta que la actividad de la zona genera unos 3.500 empleos, además del personal que se contrata por temporada. Sin olvidar, la treintena de industrias agroalimentarias asentadas en El Carracillo, el 75% de todas las de la provincia.
Es importante destacar, en este sentido, la apuesta empresarial en la comarca por la I+D+i y por la diversificación para ganar cuota de mercado. Huercasa es un ejemplo de todo ello. Su presidente, Félix Moracho, pone de manifiesto la «alta especialización» y la búsqueda de nuevas orientaciones productivas para «competir». En su opinión, esta especialización incrementa la competitividad y, también, la presencia en los mercados.
Huercasa se fundó hace ahora casi cuarenta años. En estos momentos, elabora más de veinte referencias, con el maíz dulce y la remolacha roja como «productos estrella». La campaña de maíz dulce ha comenzado en Andalucía, mientras la de remolacha roja arrancará en breve en la zona. Moracho apunta a rendimientos medios en torno a las 50-60 toneladas por hectárea, en una campaña marcada por el escalonamiento obligados por las lluvias de primavera.
La importante producción hortícola del Carracillo, que representa el 30% del total en Castilla y León, ha hecho que la zona cuenta con una densidad de población que supera «más del doble a la media regional en el ámbito rural». Por otra parte, en la comarca se multiplica por tres el número de empresas instaladas por kilómetros cuadrado en Castilla y León: 1,28 empresas de media en El Carracillo, frente a 0, 46 en la Comunidad.
Desde la comunidad de regantes subrayan cómo desde la aprobación del plan de regadío hace veinte años, la población de esta comarca se ha incrementado en un 6%, una cifra que llega al 30% en Sanchonuño, en el mismo periodo, con un 70% de la población activa vinculada a la industria alimentaria.
La apuesta empresarial en la zona es clara, a pesar de la amenaza de la despoblación en el medio rural, como ocurre en el caso de Ecoeduco, dedicados a la agricultura ecológica y a la producción de alimentos sanos de calidad. Albano Sastre es uno de sus fundadores, junto a su hermano José María. Llevan diecinueve años desarrollando esta actividad, y unos diez «con ganas de poblar» El Carracillo.
En estos momentos, abordan la campaña de zanahoria, puerro o tomate, entre otros productos. Implantados en Campo de Cuéllar, su localidad natal, estos productores, con unas 150 hectáreas propias, defienden la recuperación de la huerta de hace setenta años, bajo una filosofía de vida que tiene como base lo ecológico.
Las lluvias están complicando las labores en muchas parcelas, por eso, estos profesionales creen que esta campaña tendrá «más costes» y «menos rendimientos». Las malas hierbas se han multiplicado, especialmente en unas tierras en las que no se pueden echar fitosanitarios, por lo que habrá que «meter más gente para retirarlas», lo que supone ese coste añadido a una campaña normal.
Los agricultores del Carracillo reconocen el «esfuerzo» por sacar adelante los cultivos en esta zona, al mismo tiempo que ensalzan su «potencial» para diversificar las producciones, y así diferenciarse en el mercado. La apuesta por la comarca es relevante, como explica Albano. «Nos gusta el medio rural y queremos crecer en el mercado nacional y fijar población». Todo ello, sin dejar de mirar al exterior, donde siguen expandiéndose buscando nuevos mercados. A la exportación se dirige también el 80% de la producción final de Huercasa, que busca afianzarse y reforzar su posición en los mercados de Europa, Oriente Medio y América, sin perder de vista otros nuevos.
La huerta del Carracillo mantiene su oferta productiva desde el mes de junio a diciembre. El campo se llena de trabajadores, pendiente ahora del arranque de otras campañas como la patata, que llegará en algo más de un mes.