TABERNA DE LA ALEGRÍA
Tres décadas dando sabor a una plaza de Valladolid
La Taberna de la Alegría, situada en las Batallas, es uno de esos bares de barrio que se mantienen como punto de encuentro para varias generaciones de vecinos

Taberna de la Alegría en plaza de Batallas
La alegría es una característica del servicio. La Taberna de la Alegría, situada en la plaza de las Batallas de Valladolid, es uno de esos bares de barrio que han conseguido mantenerse como punto de encuentro para varias generaciones de vecinos desde hace 27 años. «Un bar de toda la vida de barrio», así define José Manuel el concepto del bar.
El vallisoletano comenzó en la hostelería junto a su hermano en la calle Librería en 1979 y tras el traspaso de las facultades de la universidad decidió abrir en la plaza de las Batallas.
La carta y la pizarra en la que comparten los menús del día consisten en platos de gastronomía tradicional. Los menús diarios consisten en cuatro primeros, cuatro segundas y postres. Ensaladilla, alcachofas, revueltos, puerro gratinado o diferentes tipos de pasta son algunas de las opciones que pueden aparecer en las pizarra como primer plato.
Los segundos platos se dividen en dos alternativas: dos carnes y dos pecados. Pollo o entrecot pueden ser opciones del menú diario o lubina, merluza, salmón, gallos o rape en diferentes formas y sabores como alternativa de pescado.
Algunos de los postres que aparecen en los menús diarios son caseros, a excepción de helados o frutas, como la tarta de café, leche frita, mouse de limón o tarta de manzana.
«Los menús los plantean de forma semanal entre el equipo de cocina para pedir con tiempo los productos», concreta José Manuel la organización.
Algunas de las tapas y raciones que los comensales pueden encontrar en la carta y en la barra de la Taberna de la Alegría son los chopitos, el lacón, la sepia, el chorizo, la morcilla y la oreja de cerdo. Las opciones que más aparecen entre las comandas son la tabla de patatas fritas acompañadas de seis salsas, la oreja de cerdo, la ración de sepia a la plancha y los chopitos fritos.
«El 90% de los clientes son del barrio», la verdad que desde que se hizo el bar ha ido bien», afirma el gerente de la Taberna de la Alegría.