PAGO DE VALDECUEVAS (MEDINA DE RIOSECO, VALLADOLID)
En la élite del aceite de oliva virgen
La almazara vallisoletana logra el segundo premio en los prestigiosos Mario Solinas 2026 y refuerza su proyección internacional

La gama de productos abarca el monovarietal Pago de Valdecuevas (100% arbequina) y General Blake, un coupage de diferentes variedades con complejidad y estructura.
Hace unos años era casi imposible oír hablar de un aceite de oliva virgen de Castilla y León que compitiera en los mercados internacionales. Hoy, no solo se ha hecho realidad, sino que algunas marcas se han colado en la Champions League del AOVE. Tal es el caso de Pago de Valdecuevas. La almazara de Medina de Rioseco(Valladolid) ha alcanzado un nuevo hito en su trayectoria al obtener el segundo premio en la categoría ‘frutado verde ligero’ en los Premios a la Calidad Mario Solinas 2026, considerados los galardones más importantes del sector a nivel mundial. Este reconocimiento, otorgado por el Consejo Oleícola Internacional (COI), sitúa de nuevo a la marca vallisoletana en la élite internacional del aceite de oliva.
La competición, conocida como los ‘Óscar del aceite de oliva’, reúne cada año a los mejores aceites del hemisferio norte. En esta edición han participado 122 muestras procedentes de países como España, Italia, Grecia, Portugal, Túnez o Marruecos, lo que pone de manifiesto el alto nivel de exigencia del certamen. En este contexto, el reconocimiento a Pago de Valdecuevas adquiere un valor aún mayor, al destacar entre propuestas de referencia mundial.
El jurado internacional, formado por expertos de reconocido prestigio, evalúa cada aceite mediante un sistema de cata especialmente riguroso. En él se analizan aspectos como el aroma, el sabor, las sensaciones retronasales, la complejidad y la persistencia. Estos criterios permiten identificar productos que destacan por su equilibrio y personalidad, cualidades que han definido el perfil del aceite vallisoletano premiado.
Este galardón no es un hecho aislado, sino el resultado de una trayectoria constante basada en la calidad. El AOVE Pago de Valdecuevas ya fue finalista en la edición de 2025 y obtuvo una medalla de bronce en 2015, consolidando una evolución progresiva dentro de uno de los concursos más exigentes del sector.
Almazara Pionera
Fundada en 2011 en Medina de Rioseco, la almazara fue la primera de la provincia de Valladolid y nació con el objetivo de demostrar el potencial de un territorio poco habitual para el cultivo del olivo. Su apuesta por la variedad arbequina, junto con la incorporación posterior de otras como picual o manzanilla cacereña, ha permitido desarrollar aceites con un perfil equilibrado y reconocido internacionalmente. El control de todo el proceso productivo —desde el cultivo hasta el envasado— ha sido clave en su desarrollo. La recolección temprana, la extracción en frío y el cuidado en el almacenamiento garantizan aceites con gran intensidad aromática y calidad constante.
Esta combinación de tradición e innovación ha convertido a Pago de Valdecuevas en un referente dentro del sector oleícola. La ceremonia de entrega de los premios tendrá lugar el próximo 18 de junio en la sede del COI en Madrid, donde se reconocerá a los productores galardonados. Un nuevo escenario en el que el nombre de Castilla y León volverá a estar presente en la primera línea internacional del aceite de oliva.
Este reconocimiento no solo refuerza la posición de la almazara, sino que también pone en valor la capacidad del territorio para producir aceites de alta calidad. Un ejemplo de cómo la innovación, la apuesta por la excelencia y el conocimiento del entorno pueden transformar un origen inesperado en un referente internacional.
La excelencia como sello
Desde su fundación, Pago de Valdecuevas se ha consolidado como un referente en la elaboración de aceites de oliva virgen extra de altísima calidad en un entorno poco habitual para el cultivo del olivo. Un proyecto que nació con el objetivo de demostrar el potencial de esta tierra para producir aceites de gran nivel. La apuesta inicial por la variedad arbequina, por su adaptación al clima y su perfil sensorial equilibrado, ha sido clave en el desarrollo de la almazara. Con el tiempo, se han incorporado otras variedades como picual y manzanilla cacereña, ampliando la complejidad y riqueza de sus elaboraciones.
Un punto de inflexión en su trayectoria fue la construcción en 2011 de la primera almazara de Castilla y León, que permitió a la firma controlar todo el proceso productivo, desde el cultivo hasta el envasado. La recolección temprana, la extracción en frío y el almacenamiento en condiciones óptimas garantizan aceites con gran intensidad aromática, riqueza en polifenoles y un perfil sensorial definido.
Su gama de productos incluye el monovarietal Pago de Valdecuevas (100% arbequina), caracterizado por su delicadeza y frescura, así como General Blake, un coupage que combina diferentes variedades para ofrecer mayor complejidad y estructura.
Tradición, innovación y una clara vocación por la excelencia definen el espíritu de Pago de Valdecuevas, un proyecto familiar que ha sabido transformar un origen inesperado en un sello de calidad reconocido a nivel internacional.