ESPECIAL PALACIO DE EXPOSICIONES DE LEÓN / Urbanismo
La fábrica encendida que da un nuevo impulso
El pasado industrial de la ciudad se funde con un edificio imponente, moderno y versátil del siglo XXI / El Palacio de Exposiciones cuenta con un espacio de más de 10.000 metros cuadrados que se puede modular en tres salas diferenciadas a través de las nuevas tecnologías
Vista panorámica del edificio con sus característicos estores motorizados que alternan el naranja y el amarillo y que hacen referencia al ladrillo y al estuco de la antigua azucarera.-AYTO. de LEÓN
El Palacio de Exposiciones de León representa un sueño hecho realidad, el que llevaba acariciando la ciudad desde hace catorce años. Fue en 2004 cuando el Ayuntamiento convocó el Concurso Internacional de Ideas para rehabilitar y otorgar dinamismo a la zona oeste de la capital y al mismo tiempo, dar contenido urbanístico a los terrenos liberados del soterramiento del corredor ferroviario.
El arquitecto Dominique Perrault apostó entonces por la idea de realizar una «fábrica encendida» que expresara el dinamismo de esta zona. Entre 2009 y 2011 se ejecutaron las obras de las actuaciones previas y las de rehabilitación del edificio de usos complementarios (denominado el Palacín o ‘Petit Palais’), completamente operativo y en uso desde 2011 que en la actualidad acoge una cafetería de 400 metros cuadrados, salas polivalentes aptas para la celebración de reuniones. Más tarde (entre 2011 y 2018) se abordó la segunda fase de este ambicioso proyecto con un total de superficie útil de 19.836 m² (9.794 m² sobre rasante y 10.042 m² bajo rasante).
De esta manera, con la ejecución del proyecto ganador de Dominique Perrault, hoy podemos contemplar cómo se levanta tras los muros de la vieja azucarera de Santa Elvira del siglo XIX un edificio imponente, moderno y versátil del siglo XXIde más de 10.000 metros cuadrados de superficie que a través de muros móviles permite dividirla en tres espacios diferentes, adaptando sus posibilidades para la organización de ferias, eventos, pruebas deportivas e incluso grandes conciertos.
edificio inteligente
Con la culminación del Palacio de Exposiciones, Perrault muestra su lado más personal con un edicicio que impresiona tanto por su imagen sencilla e industrial, con suelo de hormigón pulido, estructura, sistemas e instalaciones a la vista y de color negro, así como por las innovaciones tecnológicas que en él se han llevado a cabo. Además, llama la atención sus muros de vidrio transparente y con su imponente cubierta, en la que se han instalado más de 4.016 placas de energía solar fotovoltaica para autoabastecerse, verter a la red el excedente e ingresar los réditos de la electricidad generada. De igual forma, para la producción de energía eléctrica se utiliza la gran cubierta facetada para orientar los módulos semitransparentes que contienen las células de sílice policristalinas, capaces de producir, considerando la totalidad de su superficie, unos 1.000 MWh/año de energía eléctrica, que equivaldría al consumo anual de 152 viviendas de 100m² con una potencia contratada de 6.6KW.
En definitiva, se trata de un edificio inteligente, que mira al futuro y al desarrollo de la ciudad, que viaja en el tiempo hacia la modernidad sin renunciar por ello a su pasado industrial. De esta manera, desde una sala con dos ordenadores se pueden controlar sistemas como las redes de agua y de iluminación, la climatización, los ascensores, la megafonía e incluso los 648 estores, que cuentan con un sistema de motorización individual para controlar el nivel de luz solar que entra por cada uno de los muros del edificio. En él tendrán cabida todo tipo de actos que se demanden, diseñándose a la carta el espacio, en función del número de participantes y la dimensión de los eventos que en él se desarrollen.
El proyecto integral de todo el conjunto se completará con la transformación del edificio principal de la antigua azucarera en Palacio de Congresos (Grand Palais) con auditorio para 1.200 personas, salas de reuniones, salas de exposiciones, oficinas y así un largo etcétera. Está previsto el inicio del ‘envolvente’ del edificio de la antigua azucarera a finales de este ejercicio y las obras se realizarán a lo largo de 2019.
Junto a este espacio de exposiciones, localizado en la fábrica abandonada, se beneficia de un espacio decididamente flexible que puede expandirse para congresos a gran escala o reducirse para pequeños eventos culturales o sociales. Esta flexibilidad lo convierte en un punto indispensable y en lugar en permanente actividad. El centro de exposiciones, adyacente a estos edificios, se integra en un programa de estructuración urbana más global.
Con este nuevo espacio que está situado en un emplazamiento estratégico de la ciudad –junto a la futura estación de alta velocidad– se transforma un entorno, cobrando dinamismo en el entorno inmediato. La prolongación del eje de la avenida Ordoño II comunica el palacio con el centro rápidamente.
El resultado final es un gran espacio urbano, verde, abierto, social y que permite no sólo disfrutar de momentos de ocio sino dar entrada al Palacio de Exposiciones. En definitiva, un espacio social que el Ayuntamiento de León confía en convertir en un motor económico para la ciudad.
cifras
9.794 metros cuadrados es la superficie destinada a eventos. Se trata de un espacio modulable en tres salas (hay dos de 3.000 metros cada una y otra que casi alcanza los 4.000) que pueden funcionar de manera independiente a través de ordenador.
5.102 personas es el aforo máximo del recinto. Está preparado para albergar todo tipo de eventos: exposiciones, conciertos, torneos deportivos, ferias o catering, entre otros.
4.014 paneles recubren la cubierta foltovoltaica con una potencia de 1,04 MWp que permitirá produicir cada año más de 1 327 MWh de electricida, lo que lo convierte en un edifcicio sostenible.