PERSONAJE ÚNICO
La doctora de las enfermedades infecciosas
María Sánchez Ledesma, coordinadora del grupo PROA del Complejo Asistencial Universitario y del grupo GAESAL del Hospital Universitario de Salamanca, es reconocida por su amplia carrera investigadora y docente e ingresa en la Real Academia de Medicina de Salamanca

María Sánchez Ledesma, doctora de medicina interna del Hospital Universitario de Salamanca.
María Sánchez Ledesma se posiciona como una de las nuevas incorporaciones de la Real Academia de Medicina de Salamanca. Licenciada en Medicina por la Universidad de Salamanca (Usal), Sánchez Ledesma ha pasado por múltiples centros durante su trayectoria laboral como Harvard Medical School-Massachusetts General Hospital de Boston, Estados Unidos (EE.UU.), donde trabajó como becaria de investigación. Tras esto, realizó una rotación externa en enfermedades infecciosas en el Hospital Ramón y Cajal y una segunda rotación en el extranjero en la Unidad de enfermedades infecciosas del Lennox Hill Hospital de Nueva York, EE.UU.
Actualmente, es médico adjunto en Medicina Interna del Hospital Universitario de Salamanca de la Unidad Enfermedades Infecciosas a tiempo completo, miembro de la Comisión de Enfermedades Infecciosas, coordinadora del grupo de Programas de Optimización de Uso de Antibióticos (PROA) del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca y Coordinadora del grupo de asistencia a la endocarditis del Hospital Universitario de Salamanca (GAESAL).
«Mi asistencia diaria está dividida en dos áreas de especial relevancia y actualidad. Por un lado, la coordinación del programa de optimización de tratamiento antimicrobiano (PROA) del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca desde 2020, que actualmente cuenta en el hospital con 15 miembros. Los grupos PROA son de especial relevancia, ya que se estima que en el 2050 las enfermedades infecciosas serán la principal causa de mortalidad por encima de las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades oncológicas», explica la doctora.
«Desde nuestro equipo los objetivos fundamentales es lograr los mejores resultados clínicos posibles para los pacientes con infecciones, especialmente aquellos con infecciones graves; minimizar los efectos adversos de los antibióticos, incluyendo la emergencia de resistencia antimicrobiana, al tiempo que preservan la ecología microbiana y hospitalaria y contribuir a una utilización más eficiente de los antibióticos, considerando también la perspectiva de coste».
«El uso de nuevos dispositivos cardiovasculares, del que el Hospital de Salamanca es centro de referencia, mejora la supervivencia de los pacientes, pero abre nuevos campos a la hora del diagnóstico, tratamiento y seguimiento de sus infecciones que debemos conocer y saber tratar. Por ello, trabajamos de forma multidisciplinar desde la medicina intensiva, cardiología, especialistas de imagen, unidad de enfermedades Infecciosas… con el fin de la coordinación y el diagnóstico temprano y por ello la disminución de las complicaciones y la mortalidad de los pacientes con dichas infecciones tanto en profilaxis antibiótica como en tratamiento antimicrobianos dirigidos».
Además de su labor como profesional de la medicina también se centra en el ámbito de la docencia como profesora asociada del Departamento de Medicina de la Usal y de la Facultad de Enfermería de Ciencias de la Salud de la Universidad Pontificia de Salamanca (Upsa).
A esto se suma su contribución al ámbito de la investigación. «Mis dos líneas principales de investigación han sido el riesgo cardiovascular en los inicios de mi carrera profesional y, actualmente, las enfermedades infecciosas. Mis proyectos se centran actualmente en el ámbito de las enfermedades infecciosas en concreto de la endocarditis infecciosa (EI). Desde mi punto de vista, estos proyectos, son ejemplo de la integración de mi vertiente asistencial, docente e investigadora al ser fruto de mi participación y liderazgo en el grupo del GAESAL, del que fui fundadora, y el grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas (GTEI) de la Sociedad Española de Medicina Interna, del que formo parte de la Junta Directiva como responsable del área endovascular».
Actualmente, se centra en el ámbito de la patología de EI principalmente con el Registro Español de Endocarditis Infecciosa en Medicina Interna (REEIMI-SEMI), un estudio del que es la investigadora principal y coordinadora de los 41 hospitales que participan del ámbito nacional. Juntos estudian los «cambios epidemiológicos, clínicos, diagnósticos y terapéuticos de los pacientes con EI atendidos en los servicios de Medicina Interna de nuestro país».
En total suma 47 publicaciones en revistas nacionales e internacionales, 4 libros, 25 documentos de gestión sanitaria, protocolos y guías hospitalarias y 33 capítulos de libro que la han llevado a recibir 13 premios. Hitos que ven su culmen en la reciente incorporación de María Sánchez Ledesma a la Real Academia de Medicina de Salamanca a modo de reconocimiento a su labor profesional. Un título del que está «muy agradecida».
En su caso fue el profesor Francisco Lozano, que conocía su trayectoria profesional en la Unidad de Enfermedades Infecciosas y como coordinadora del PROA, quien sugirió su inclusión en la Real Academia, algo por lo que está «muy agradecida». Una vez convocada la plaza, son los académicos de la propia entidad quienes votaron su aceptación. «Quiero dar las gracias a todos y cada uno de los miembros de la academia que me han votado para integrarme en esta noble e ilustre Institución. Me llena de orgullo unirme a mis maestros, a los que admiro, y espero no defraudarles y ser digna del voto que me han otorgado».
Dentro de la Real Academia de Medicina de Salamanca, una institución científica cuyas funciones y objetivos giran en torno al estudio promoción y difusión del conocimiento médico y sanitario, sus funciones se centrarán en promover el estudio y desarrollo de las ciencias médicas y de la salud, asesoramiento institucional, reconocimiento de méritos científicos, publicación y premios de trabajos científicos, colaboración con otras instituciones, la preservación del patrimonio histórico médico y la promoción de la ética médica y deontología profesional.