El arte que llega del cielo
Visuair realiza servicios aéreos con drones / Google la ha certificado como empresa de confianza para incluir fotografías esféricas a 360 grados en su plataforma Street View

El leonés David Iriondo, responsable de la empresa Visuair, surca los cielos con su equipo de trabajo.-EL MUNDO
Pinta la vida desde la perspectiva que permite el ojo humano en combinación con la tecnología. Su pincel es muy diferente. ¡Y qué decir de su caballete! Nada se asemeja a la rutina de un pintor de óleos, sin embargo, es un artista de realidades. Existencias diferentes y carismáticas, unidas al progreso técnico, donde la cultura visual queda plasmada en las imágenes. Perspectivas innovadoras a vista de pájaro y desde el suelo en las que se recoge mucha información.
La empresa Visuair, pilotada por el leonés David Iriondo, comenzó hace un par de años a experimentar con la fotografía panorámica aérea. Fue en ese momento cuando descubrió las posibilidades de combinar esas imágenes con otros elementos de tierra. Un dúo de oro que la ha abierto las puertas de Google. La compañía que más sabe de todo la ha certificado como empresa de confianza para incluir instantáneas esféricas a 360 grados en su plataforma Street View. Un reconocimiento que la permite hacer paseos virtuales por establecimientos, patrimonio y naturaleza. En su tierra ya ha desnudado gimnasios, cafeterías y estudios de pilates. Con este paso los locales, comenta, se abren al mundo y mejoran su posicionamiento en Google, lo que se traduce en clientes.
Uno de los trabajos más llamativos que ha llevado a cabo es la inclusión de la estación de esquí de San Isidro en Street View. Más de 1.500 fotografías para que los internautas no se pierdan ni un solo detalle del enclave invernal. Reconoce que fue «complicado» por el volumen de imágenes. Y es que todas y cada una de ellas tienen que pasar por sus manos. En el ordenador elimina la vista cenital y retoca el color y el contraste.
Durante tres días se convirtió en un esquiador más, eso sí, ataviado con su equipo de trabajo. Recorrió hasta el último rincón para crear una ruta única trazada por instantáneas cada 15 metros. «No es un proceso difícil pero sí costoso. Todas las imágenes tienen una posición bastante correcta, si bien hay que comprobar continuamente hacia donde estás mirando», señala. Prueba de ello es que comenzó el trabajo en febrero «aprovechando las buenas condiciones meteorológicas de la última semana» y se publicó en la plataforma en mayo.
El medio por el que mejor se mueve es el aire. Por ello, es consciente de que las posibilidades de su compañía son «enormes». Una de ellas sería ofrecer a las empresas turísticas y a las administraciones públicas la posibilidad de partiendo de imágenes panorámicas de 360 grados crear «puntos calientes», es decir, lugares en los que la cámara se cuele y desvele todos sus secretos. En este sentido, sostiene que se pueden añadir cajas de texto explicativas, incluso vídeos. Pone como ejemplo Las Médulas. Se podría pinchar dentro de la fotografía y llegar al Centro de Interpretación donde el futuro visitante podría conocer los valores añadidos de esta antigua explotación minera de oro situada en la comarca berciana.
Con el dron también hace historia. Trabaja con productoras de cine y televisión. David Iriondo ha dejado su sello en Atleta gourmet, un programa de 13 capítulos en los que el chef y corredor Iñigo Urrechu recorrió la geografía nacional para conocer los secretos de la cocina tradicional. Expone que el capítulo dedicado a Cádiz fue «el más complicado» por el viento. Se rodó en Zahara de los Atunes. «Hubo que extremar las precauciones e ir corrigiendo continuamente la trayectoria del dron, y más cuando vas siguiendo a una persona», subraya el leonés. También ha participado en el reportaje que se emitió la semana pasada de Los Ancares Leoneses en La aventura del saber.
Con su inseparable vehículo aéreo no tripulado realiza seguimientos de obras. Todos los meses recorre durante media jornada la línea de AVE Madrid-Galicia para comprobar cómo van los trabajos. Cuenta que antes estas revisiones se llevaban a cabo en helicóptero, un coste «alto» que las empresas no se podían permitir, por ello se hacían dos veces al año. También ha hecho la inspección del Centro de Tratamiento de Residuos de San Román de la Vega en León.
Los trabajos aéreos son la especialidad de Visuair, pero no abandona sus orígenes: el desarrollo web y los reportajes fotográficos. El leonés aún sigue moviendo los hilos de diversos portales turísticos. Ahora su idea es crecer y conquistar más sectores. Ha puesto el foco en la agricultura de precisión. En su opinión, tiene muchas posibilidades en cultivos y control de plagas. Un campo que hay que explorar y adaptar la tecnología para dar respuestas. Según expone, ya hay empresas que están luchando con sus aeronaves contra la avispa asiática.
El freno a esta escalada lo echa la normativa. Es verdad que se modificó a finales del año pasado y se incluyeron nuevos lugares en los que se podía operar, no obstante, aún no pueden realizar trabajos. Iriondo detalla que para actuar en ellos se necesita un permiso de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). Ya lo ha solicitado para volar en ciudades, por encima de personas al aire libre, en zonas próximas a espacios controlados como aeropuertos y vuelos nocturnos. Si logra el visto bueno, sus posibilidades laborales se «multiplicarán». Podrá, incluso, colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en manifestaciones, sin olvidar «el campo tan grande» que ofrecen los municipios. «Ahora tenemos que rechazar muchas operaciones. Dejamos escapar al mes tres o cuatro medias jornadas que suponen lo mismo que un salario mínimo interprofesional», lamenta.