BURGOS
Morteros que ahorran y son sostenibles
Gracias a unos aditivos se pueden obtener materiales de construcción alternativos a los tradicionales y que mejoran el medio ambiente / Con ello se ponen en valor recursos que antes eran residuos.

Ángel Rodríguez, segundo or la derecha, con parte del Grupo de Investigación de Ingeniería de la Edificación.-RAÚL OCHOA
Como director del departamento de construcciones arquitectónicas e ingenierías de la construcción y del terreno de la UBU desde hace 8 años y también profesor, Ángel Rodríguez siempre ha tenido inquietud por reutilizar los residuos derivados de la industria en general. Así, el Grupo de Investigación de Ingeniería de la Edificación (GIIE) al que pertenece, comenzó a trabajar en la posibilidad de combinar las escorias negras y las blancas para obtener unos morteros alternativos a los tradicionales y que redujesen el impacto medioambiental. «La escoria negra es el residuo del primer proceso de fabricación de los aceros y la que más se ha utilizado con buenos resultados en construcción», apunta Rodríguez. Sin embargo, a partir de los caldos resultantes de esa fase primaria, que se realizan en hornos cuchara, se genera la escoria blanca, que es más problemática de trabajar. Para entenderlo mejor, el investigador explica que para que la escoria blanca asuma bien el agua hay que relajar la «tensión superficial». «Si no hay agua no hay hidratacion, no hay fraguado ni endurecimiento». Lo que ellos han conseguido en el laboratorio es el equilibrio y las proporciones de las sustancias necesarias que permiten esa integración. «Lo que hacemos es acondicionar las materias primas, fundamentalmente escorias blancas y negras, determinar las proporciones, ver la compatibilidad de los materiales y como esa compatibilidad es difícil, trabajar con aditivos y adiciones. Es decir, con sustancias que van a facilitar que esas partículas se integren perfectamente».
La investigación la iniciaron hace cuatro años a partir de una tesis de la doctora Isabel Santamaría Vicario, desarrollada en el departamento. Sus avances se hicieron factibles hace un par de años cuando vieron que ambas sustancias eran compatibles añadiendo aditivos. «Esto nos puede facilitar que se combine con el resto de materiales que integran las mezclas de morteros y hormigones, obteniendo unos compuestos desde el punto de vista comercial adecuados, compatibles entre sí, y alternativos a los tradicionales».
A su vez suponen un ahorro económico y una mejora medio ambiental. «Evitamos la extracción de áridos naturales y no consumir recursos tradicionales, que son los que producen esos impactos tan importantes en el medio ambiente».
A pesar de haber obtenido estos resultados hace tiempo, no ha sido hasta ahora cuando se ha difundido. Recientemente su estudio salió publicado en la revista científica Materials & Design, de gran relevancia a nivel internacional.
Rodríguez incide en que de momento es un avance y todavía queda mucho por hacer, el proceso es lento. «Sobre todo concienciar a la sociedad de que esto es posible utilizarlo. Pero como todos los avances científicos, precisan un tiempo de reposo, para que la gente lo asimile».
El investigador insiste en que este resultado es muy interesante porque se ponen en valor recursos que antes eran residuos. En el ámbito de los materiales de la construcción como en la construcción en si misma, se deberían buscar materia primas alternativas a las tradicionales. «Y partir de la llamada economía circular, es decir, los residuos se convierten en potenciales recursos, de tal manera que entran después en la cadena de producción como materias primas para fabricar otros alternativos». El residuo al final de todo el proceso es mínimo. Rodríguez está seguro de que con el avance de los productos químicos utilizados como aditivos o adicciones en sustancias, se va a contribuir a mejorar sobre todo la interacción y el aprovechamiento de estos residuos. «Y esto es una fase, y habrá fases posteriores que seguro que vamos a conseguir alcanzar».