Con la colaboración de la Junta de Castilla y León
Castilla y León, la sexta comunidad con mayor número de autónomos
Uno de los desafíos de la Comunidad es la población envejecida, ya que el 29,79% de los trabajadores por cuenta propia está en la edad próxima a la jubilación y cada vez hay menor presencia de jóvenes

Una trabajadora coloca la mercancía. EUROPAPRESS
Uno de los pilares del tejido económico de Castilla y León se compone de la aportación que realiza la actividad profesional de los trabajadores autónomos. La Comunidad se consolida como la sexta comunidad autónoma con mayor número de afiliados al trabajo por cuenta propia, según los datos de la Subdirección General de Estadística y Análisis Sociolaboral del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Según los resultados obtenidos, se registraron 183.075 trabajadores autónomos en el territorio. En esa misma fecha se contabilizó a nivel nacional un total de 3.490.048 afiliados por cuenta propia, reflejando que Castilla y León representa un 5,25%. De este total, el 99,67% estaba afiliado al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, o también conocido como RETA.
Respecto a Castilla y León, los 183.075 trabajadores por cuenta propia se pueden distinguir dependiendo de su situación profesional, ya que en el territorio hay un predominio de trabajadores sin asalariados y sin pluriactividad. En concreto, el 86,73% representa a autónomos sin asalariados a su cargo y un 91,66% a los autónomos sin pluriactividad.
Según los datos de la Dirección General de Economía Social y Autónomos de la Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio de la Junta de Castilla y León, el mes de mayo supuso un crecimiento del 0,34% en el registro de trabajadores por cuenta propia. Este porcentaje permitió alcanzar un total de 182.586 trabajadores autónomos en la Comunidad tras sumar 612 personas en ese periodo de tiempo.
A lo largo de 2026, la evolución del autoempleo ha mantenido una tendencia positiva, ya que incluyendo el mes de mayo se sumaron 388 autónomos más, lo que supone un incremento del 0,21%.
Entre el pasado abril y mayo, las nueve las provincias experimentaron un crecimineto generalizado. La provincia vallisoletana lideró al sumar 137 nuevos registros seguida de León con 104 y Burgos con 93. Después se sitúan Salamanca con 80, Ávila con 61, Zamora con 57, Segovia con 37, Soria con 27 y Palencia con 16.
Detrás de esas cifras se dibuja una radiografía muy definida del autoempleo en la Comunidad. En Castilla y León predomina un perfil de trabajador autónomo en el que los hombres de entre 46 y 55 años tienen una mayor presencia, aunque los trabajadores autónomos mayores de 56 años también representan una parte importante del colectivo.
A este análisis se suma un patrón común, estos trabajadores suelen no tener asalariados a su cargo y desarrollar una única actividad en el sector servicios.
El tiempo medio de desarrollo del negocio dentro de este perfil suele ser de 10 años o más, junto a una cotización mayoritariamente de 1 y 1,5 de base mínima, lo que significa que no suelen elegir bases de cotización muy elevadas. La distribución por sexos mantiene un claro predominio masculino. Los hombres representan el 66% del colectivo de trabajadores autónomos en Castilla y León, lo que corresponde a 120.083 usuarios.
En cambio, las mujeres se establecen en torno al 34% del total, lo que equivale en 62.992 autonómas en Castilla y León. Las trabajadoras autónomas están consideradas parte del colectivo prioritario para asegurar el futuro del trabajo por cuenta propia en la Comunidad junto a los jovenes emprendedores.

Un comerciante levanta la persiana de su negocio para comenzar la jornada de trabajo. PHOTOGENIC
Estas cifras sirven de punto de partida para establecer las medidas que componen el futuro ‘Kit del Autónomo’. El origen de estas ayudas parte del reconocimiento de la importancia que tiene el trabajo por cuenta propia para el desarrollo económico y territorial.
Por esta razón, su misión es contribuir al crecimiento económico, a la modernización del tejido productivo, a la generación de nuevas oportunidades y a la fijación de población en el territorio a través de los servicios. Con este propósito nace el ‘Kit del Autóno’ basado en medidas que apoyan la actividad ordinaria, la protección de los trabajadores por cuenta propia frente a las contingencias personales, el refuerzo de la consolidación empresarial y la promoción del relevo generacional.
Castilla y León es una comunidad que se caracteriza por su gran número de municipios pequeños. En los pueblos, los autónomos, no solo mantienen sus negocios sino que contribuyen con sus actividades a factores como la creación de empleo, la evolución de la red empresarial y la fijación de población.
En este punto es donde entra en juego el relevo generacional, ya que garantizar la continuidad de este tejido empresarial es uno de los desafíos que afronta la Junta de Castilla y León a través de la medida ‘RelevaCyL Autoempleo’.
El envejecimiento de la población se traslada también a los trabajadores autónomos ya que en la Comunidad un 30,37% de las personas que trabajan por cuenta propia pertenecen a un rango de edad entre de 46 a 55 años. Este dato se traduce en que 55.778 de las 183.075 personas dadas de alta en la Seguridad Social como autónomas se encuentran dentro de este intervalo de edad.
Por otro lado, en la franja de edad entre 56 a 65 años se encuentra el 29,79% de los autónomos de Castilla y León. Estas personas se encuentran en la edad más próxima a la jubilación, concentrando el segundo gran bloque que representa a los trabajadores autónomos. 54. 547 personas que trabajan por cuenta propia del total estan se concentran entre 56 a 65 años.
Mientras, el porcentaje de trabajadores autónomos entre 26 y 35 años equivale al 10,22% del total, una cifra significativamente inferior a la registrada en los grupos de mayor edad. 18.714 autónomos en Castilla y León tienen menos de 35, pero más de 26 años. Los jóvenes menores de 25 años componen un 2,73% de los 183.075 autónomos registrados en el mes de junio con 4.996 personas.
Según los datos analizados, Castilla y León destaca por tener el mayor porcentaje de trabajadores autónomos que superan los 56 años en comparación con el resto de comunidades autónomas. La Comunidad lidera la clasificación con un 36,06%, a nuestro territorio, le sigue la Rioja, con 32,82% de los autónomos superando los 56 años, y Aragón con un 32,15%. Mientras que comunidades autónomas como Baleares y Andalucía son las que menor porcentaje de personas autónomas mayores de 56 años tienen activas con un 26,66% y 26,03%, respectivamente.
A medida que aumenta el número de autónomos que se aproximan a la edad de jubilación, también crece el riesgo de que numerosos negocios económicamente viables cierren por falta de relevo generacional. En muchos casos no se trata de empresas que hayan dejado de ser productivas dentro de sus actividades, sino de establecimientos cuyos titulares no encuentran una persona que continúe con el negocio tras su jubilación.
Cada año desaparecen numerosos negocios como comercios familiares, establecimientos hosteleros o pequeños talleres. Además, cuando estos negocios desarrollan su actividad en el ámbito rural, su desaparición no solo afecta al relevo generacional, sino también a la prestación cotidiana de servicios en los pequeños municipios. Por esta razón, la estrategia que la Junta de Castilla y León quiere seguir potenciando va ligada a despertar el interés de nuevos trabajadores autónomos a comenzar su emprendimiento con negocios ya consolidados y sin tener que partir desde cero por cuenta propia, ya sea un emprendimiento familiar o de otros titulares que buscan una persona que recoja el testigo.
El objetivo es convertir el relevo generacional en una oportunidad para dar continuidad a proyectos viables, preservar el empleo y evitar el cierre. En concreto, se pretende potenciar el papel esencial que desempeñan estos establecimientos en los diferentes municipios y barrios.
El ‘Kit del Autónomo’ que la Junta de Castilla y León ha desarrollado estará integrado por cuatro ayudas: dos, serán totalmente nuevas, y las otras dos, son líneas ya existentes y en funcionamiento, en las que se han introducido mejoras con el fin de potenciar su alcance y efectividad.
Como nuevas subvenciones, el Kit incorpora un ‘Bono Autonomós’, y la ayuda ‘Recupera-T’, con las que la Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio pretende ayudar a los autónomos a sufragar los costes derivados de la explotación de sus negocios, y las cuotas de los dos primeros meses de incapacidad temporal, respectivamente.
En relación con las dos subvenciones que ya están en marcha, son las denominadas ‘RelevaCyL’ y ‘ConsolidaCyL’. La primera busca apoyar el relevo generacional, ayudando a los autónomos que deciden iniciar su actividad dando continuidad a un negocio viable, ya en funcionamiento, evitando así su cierre por la jubilación, incapacidad permenente, gran invalidez, o defunción de su antiguo propietario. ‘ConsolidaCyL’, por otro lado, cubre las cuotas reducidas o bonificadas que abonan los trabajadores autónomos a la Seguridad Social.
Estas cuatro vías consolidan el apoyo de la Junta de Castilla y León al desarrollo del autoempleo y configuran una estrategia para acompañar a los trabajadores autonómos durante las distintas etapas.