Mazazo a la ilusión
El equipo de Escribá se hunde en el último cuarto de hora de la primera parte y permite la remontada del Eldense / Empata con diez a poco del final y los alicantinos marcan el tanto de la victoria en el minuto 95

Barberá se lamenta tras una ocasión fallada, con Vila apresando el balón.
El partido ante el Eldense era un test de madurez para el Real Valladolid. Abordaba al cuadro azulgrana tras cuatro partidos sin perder, una goleada a favor y once goles marcados en ese lapso, por cuatro recibidos.
Toda la ilusión por seguir creciendo, por vivir tras 45 partidos su segunda victoria consecutiva, se rompió en mil pedazos con el mazo de la realidad, manejado por el serio, ordenado y contundente cuadro alicantino. Un recién ascendido que suma su tercer triunfo seguido, todos además remontando. Él sí que sabe.
El Real Valladolid comenzó bien, pese a que la historia del partido no se parecía a la del Albacete. Marcó, se gustó y a la media hora se apagó. Se desenchufó. Se vino abajo. El Eldense comenzó a avisar y marcó dos goles casi seguidos poco antes del descanso. El Pucela, pura bipolaridad, volvió a ser en ese cuarto de hora el equipo débil del inicio de Liga.
La segunda parte comenzó sin cambio tácticos ni de jugadores, pese a que el partido lo pedía. Y a gritos. Como casi siempre, Escribá reaccionó tarde y mal. Cuántos minutos perdidos en la temporada. No se recuerda cuándo cambió para el Pucela el sesgo de un encuentro de forma favorable a sus intereses con decisiones desde el banquillo.
La reacción llegó cuando salieron los extremos. Con uno menos, por la expulsión de Víctor, el Pucela empató. Y en la última jugada, pasados los cuatro minutos de tiempo recuperado, el Eldense marcó el tanto de la victoria. Fue más maduro y mejor asentado en el campo que el Real Valladolid. Entendió mejor el partido y no se descompuso con el gol en contra ni con el empate. Está acostumbrado a remar contracorriente.
El encuentro comenzó con un equipo local volcado, aunque no obtenía las facilidades del rival vistas hace seis días. Sólo hubo un cambio en el once, que fue letal: Trilli salió por el tocado Alejo.
Víctor buscó la escuadra en su primer tiro. Rastrojo respondió con un disparo alto, en la primera ejecución de una constante azulgrana: balón al exterior, centro y disparo.
El Pucela respondió inmediatamente. Arnu abrió a Ponceau, éste centró y el punta, tras desmarcarse, remató de cabeza en el segundo palo a la red.
Era el minuto 28 y dos después Latasa fue cambiado, tras caérsele encima de la pierna el portero y un defensa, en una acción en la que, cómo no, le pitaron falta. El arbitraje fue tan penoso como desquiciante y con elevadas dosis de chulería. Seguro que Sánchez Villalobos no le hablaría igual a Mbappé o Lamine que a Víctor.
El Pucela se desgobernó tras la salida de Latasa. Trillli, que se resbaló dos veces en ataque cuando tenía que centrar, volvió a patinar, metafóricamente, en defensa.
En el minuto 41 una perdida de Juric al jugar un balón en paralelo con el exterior del pie, como si fuese Rodri, provocó el centro desde la zona del lateral y central derecho y el tiro a gol, en el área y a placer, de Rastrojo. En la prolongación, cinco minutos después, llegó el tanto más surrealista de la tarde. Vila saca en largo, Tomeo no va a por el balón y Trilli deja que Olabarrieta lo controle y marque el 1-2. Cómo sería la jugada que en las webs de fútbol consideraron que el saque de Vila fue una asistencia.
Se esperaba un Pucela rabioso tras el descanso, pero de nuevo salió la cara B. La de ‘a ver qué pasa y si no pasa nada nos volcamos al final a la desesperada’. Ni cambio de jugadores, ni de dibujo. Dontancredismo en vena, aunque el partido pedía a gritos la presencia de extremos puros.
SCRIBÁAsí fue. Serra casi se marcó un autogol en el minuto 4, pero no hubo más enjundia hasta el último cuarto del choque.
Tras sacar Aceves una mano salvadora en una contra que retrató la lentitud en carrera de Juric, llegó el empate. Y con diez, porque Víctor se fue al vestuario por doble amarilla: una por protestar el sentido de un saque de banda (en el que tenía razón) y otra por una entrada extemporánea, y más con una amarilla. Tras la primera ya estaba demasiado acelerado, pero siguió en el campo. Ni se controló, ni le supieron controlar. Lo primero se puede entender por su juventud; lo segundo, menos.
Aun así, con diez, Barberá remató de cabeza a gol un córner muy bien puesto por Abed. El israelí comenzó a jugar en la punta del rombo y apenas se le vio. Cuando lo hizo en su sitio, el extremo, mejoró mucho. De Rooij también dio vida al ataque desde la otra banda.
Los blanquivioleta fueron valientes y se volcaron a por la victoria pese a su inferioridad numérica. Barberá tuvo otras dos ocasiones. Una, con el pie, la paró Vila; la otra, un testarazo, se marchó fuera. Carmona estuvo más certero al embocar un servicio de Olabarrieta, con la anuencia de Tomeo, en la última jugada del choque, con el tiempo cumplido.
El Pucela dio la cara hasta el final, lo que es encomiable, pero parece cansado. Ponceau, en una ubicación nueva para él, da la impresión de un agotamiento prematuro. Habrá que administrarle minutos, pues es el faro del equipo.
El salto en la clasificación y la segunda victoria seguida se harán esperar. El Real Valladolid que nunca pierde la oportunidad de perder una oportunidad. No acaba de dar el salto que se espera de él. En geometría lo suyo no es la línea recta ascendente, sino la sinusoide. ¿Qué tocará en la próxima jornada?
FICHA TÉCNICA
Real Valladolid: Aceves; Trilli (Alejo, min. 66), Tomeo, Torres, Garri; Juric, Ojeda (Abed, min. 66), Ponceau (De Rooij, min. 76), Víctor Jr.; Latasa (Barberá, min. 30) y Arnu (Van Duiven, min. 76).
Eldense: Vila; Clemente, Serra, Smand, Larios (Recio, min. 81); Justin (Bustillo, min. 64), Guirao; Fidel (Nieto, min. 81), Javi (Martín, min. 73), Olabarrieta; y Rastrojo (Carmona, min. 64).
Árbitro: Sánchez Villalobos.
Tarjetas amarillas: Fidel, Ojeda, Justin, Víctor Jr. (2), Rastrojo, Larios y Alejo.
Tarjetas rojas: Víctor Jr. (min. 72).
Goles: 1-0: Arnu (min. 23). 1-1: Rastrojo (min. 41). 1-2: Olabarrieta (min.46+). 2-2: Barberá (min. 83). 2-3: Carmona (min. 95).
Incidencias: Estadioi Zorrilla. 17.512 espectadores.