Escribá abre la puerta a cambios en su once
"Hay jugadores con un golpe o una molestia a los tenemos que cuidar y no tomar un riesgo", confiesa tras reconocer que en "algunas cosas nos tenemos que adaptar también a lo que el rival va a proponer"
"Hay que ganar dos partidos seguidos, que ya es hora"

Foto oficial del Real Valladolid, realizada en el castillo de Peñafiel.
«Siempre se puede cambiar algo, dependiendo del rival». La idea de que el once inicial que forjó la goleada al Albacete es mutable, fue anunciada y desarrollada por Fran Escribá. «Algunos compañeros dicen que ellos no piensan en el rival. Yo pienso siempre. Obviamente parto de una base y una idea nuestras, que son las que nos mueven, pero siempre hay una parte de adaptarte también a la propuesta del rival».
«No es lo mismo -agrega- si una defensa es de 5 o de 4, si juegan de una forma u otra. Es un partido distinto al del otro día. A partir de la idea nuestra, en algunas cosas nos tenemos que adaptar también a lo que el rival va a proponer».
Después de cómo funcionó su equipo ante el Albacete, ¿hasta qué punto piensa que es más importante que se adapte el Pucela al rival o que el rival se adapte a él? A la segunda, el entrenador blanquivioleta confiesa que si hace cambios, se debe a la situación física de alguno de sus jugadores.
«Creo que no es adaptarnos al rival, es que nosotros manejamos mucha más información lógicamente de la que sale. Hay jugadores con un golpe o una molestia a los tenemos que cuidar y no tomar un riesgo, porque luego viene en cinco días otro partido y luego la Copa. Siempre dejo abierta la puerta a no repetir un once, pero evidentemente estoy muy satisfecho con el del otro día».
Y es que el valenciano sigue fiel a su idea de es mejor no repetir alineación. «No me gustaría tener un once fijo. En unas plantillas como las de ahora, de veintitantos jugadores, los entrenadores tenemos que estar preparados para que cambie algún jugador, con independencia de que vengamos de un buen resultado. Porque no sólo estoy contento con el último once. Quedé también muy satisfecho con la gente que entró, que eso para mí es muy importante».
El míster se guardó los nombre de los tocados al dar la lista de bajas. Dijo que los no lesionados estaban para jugar. «Hablo de memoria. Creo que seguimos teniendo sólo a Rubio, Chacón, Dani Pérez e Ito. Los dos primeros están bien, pero no queremos tomar riesgos de posibles recaídas. El resto de la plantilla está disponible, sin problemas».
El Real Valladolid es el equipo de Segunda que más tiempo lleva sin encadenar dos victorias, como informó ayer este diario. Escribá es consciente de que ya es hora de cerrar este agujero. «Sería muy importante ganar dos partidos seguidos, que ya es hora. Por la importancia de los puntos y porque ahora, que todavía no hay distancias en la clasificación, supone dar un pequeño salto, como dimos el otro día. Ellos piensan en la tercera seguida y nosotros tenemos que pensar en la segunda».
Escribá rebaja con tino el suflé de la euforia tras el 5-0 al Albacete. « Hicimos un buen partido, pero también los hemos hecho malos y el último no nos puede quitar de la cabeza los puntos que hemos perdido por el camino y la dificultad de lo que viene. No va a haber ningún tipo de relajación. Lo hemos hablado. Hemos vuelto a ver vídeo, analizando los errores que cometimos, como cuando venimos de una derrota. No llevamos seis triunfos seguidos, como el Almería, o los que ha llevado el Éibar (siete). Con un partido no podemos confundirnos, porque no hemos hecho absolutamente nada».
El técnico albivioleta habló de su rombo en la medular, alabando a Juric. «El otro día cometimos algunos errores, lo que pasa es que no se vieron tanto y además fuimos muy eficaces en ataque y en impedir las situaciones de gol finales. Pero en algún momento dado, en el medio campo no quedamos bien. El pivote es clave para nosotros y Juric lo hizo muy bien. Sabe leer el partido y ya está jugando la siguiente jugada. También lo pueden hacer muy bien Balboa y Ojeda, en un puesto clave».
Esa formación le ha permitido al equipo marcar 11 goles en los últimos 4 partidos. «En ataque el equipo está bien, generamos más y estamos llegando con mucha gente a área. El otro día se vio a 4 o 5 jugadores pisándola. Siempre piensas que en un sistema en el que juegas con mucha gente por dentro, puedes debilitarte defensivamente en las bandas, pero por ahora lo estamos corrigiendo bien. No estamos en un rombo exactamente simétrico, sino que es más una línea de tres con uno por delante cuando estamos defensivamente, con lo cual da para cubrir bien las bandas».
Junto al rombo, los dos delanteros parecen ser un referente para el resto de temporada, pues saca lo mejor de ambos. «Entre comillas, esto ha perjudicado a Van Duiven y Barberá, por el hecho de que Arnu y Latasa estén jugando bien y haciendo goles. Pero estoy convencido de que cuando tengan que entrar, esto les va a beneficiar».
Escribá tiene en alta consideración al Eldense, rival del domingo. Es decimocuarto con 11 puntos, uno menos que el Pucela. «Es un buen equipo en todos los sentidos. Es intenso y últimamente, cuando ha empezado abajo en el marcador, ha sabido remontar, como ante Oviedo y Córdoba. Conozco a Javi (Calleja), fuimos compañeros en el Villarreal y nos puede complicar mucho las cosas, si no estamos con la intensidad del otro día. Es un equipo muy ordenado, con jugadores de talento».
Escribá no hizo casus belli del diferente criterio arbitral, según el poderío del equipo. En Las Palmas le sacaron amarilla por levantar los brazos y Mourinho se fue inmaculado tras protagonizar un show en la banda ante el Villarreal. «Tengo buena relación con los árbitros y les digo que yo sacaría pocas tarjetas. Me sacan pocas en general, pero es que no se puede protestar con las manos en los bolsillos. Unos castigan y otros son más dialogantes».
El 5-0 puso sordina al flagrante penalti cometido sobre Latasa. Nadie se tira solo ante el portero y con el balón controlado. «Pienso lo mismo: qué ventaja tiene dejándose caer, si era fusilar al portero. Para mí era penalti, lo volví a ver y seguí pensando lo mismo. Si es fuera del área hubiera pitado falta. Y si es al revés, de Latasa al defensa, todavía más seguro. No era el día que precisamente lo necesitábamos más y no me cabreé tanto como otras veces».