FÚTBOL
Ganar fuera de casa, asignatura pendiente para el Real Valladolid de Escribá
El Pucela no ha ganado, dos empates y siete derrotas consecutivas, ninguno de sus nueve duelos a domicilio con Escribá / Sus dos próximos encuentros también son lejos de Zorrilla ante Éibar y Cádiz

Fran Escribá da indicaciones en un entrenamiento del Real Valladolid.
El Pucela tiene una cuenta que necesita saldar lejos de Zorrilla: ganar a domicilio. El dato es contundente, porque el Valladolid no ha sido capaz de imponerse en ninguno de sus nueve desplazamientos con Escribá en el banquillo. Una racha que refleja una dificultad que va más allá de un partido concreto y que el equipo necesita corregir cuanto antes.
Ganar fuera siempre cuesta, pero en este caso el problema adquiere todavía más importancia porque tampoco es que el Valladolid haya encontrado en casa un refugio especialmente fiable durante los últimos años. Por eso, mejorar sus números como visitante no puede seguir siendo una cuestión secundaria. Si el objetivo es crecer y competir con mayores garantías, el Pucela necesita empezar a sumar victorias lejos de Zorrilla y en su feudo.
Y el calendario ofrece, además, una oportunidad inmediata. Ahora llegan dos partidos consecutivos a domicilio, dos pruebas para comprobar si el equipo es capaz de cambiar esa dinámica y dar un paso adelante lejos de casa. Mallorca fue otra más y ahora al Pucela le toca visitar Ipurúa para medirse a la SD Éibar el próximo domingo a partir de las 17.00 horas y el JP Financial Estadio para jugar contra el Cádiz de Albert Celades el domingo 30 a las 19.00 horas. Antes de afrontar esos encuentros, conviene repasar qué ha ocurrido en esos nueve partidos en los que la victoria se le ha resistido al Valladolid.
Los dos primeros desplazamientos de la etapa de Escribá dejaron, al menos, una sensación diferente. El Valladolid consiguió puntuar tanto en El Molinón como en La Rosaleda, aunque en ambos casos tuvo que hacerlo a través de la remontada. Ante el Sporting, el conjunto blanquivioleta llegó a verse por detrás y terminó rescatando un 2-2 que le permitió sumar. Algo parecido ocurrió frente al Málaga, en un encuentro todavía más abierto que terminó con un 3-3 después de que el Pucela tuviera que reaccionar.
Desde entonces, sin embargo, la historia ha sido bien distinta. Los siete desplazamientos posteriores con Escribá se han saldado con derrota. Seis de ellos corresponden a la pasada temporada, y se jugara más o menos el equipo acabaron igual: imagen decente y derrota como siempre. No obstante, el último, el de Mallorca, corresponde al estreno del presente curso y dejó una imagen insólita con las inscripciones. Una dinámica que ha impedido al Valladolid encontrar continuidad cuando ha jugado lejos de casa.
La secuencia deja además un dato significativo: después de aquellos dos empates iniciales, el Pucela no ha vuelto a sumar un solo punto como visitante con Escribá. Ni siquiera ha conseguido convertir alguno de esos encuentros en un empate, por lo que cada salida se ha terminado traduciendo en una oportunidad perdida para crecer en la clasificación. El primer paso, por tanto, no pasa únicamente por competir mejor fuera de casa, sino por conseguir volver a puntuar. Las remontadas ante Sporting y Málaga demostraron que el equipo fue capaz de reaccionar cuando el partido se puso cuesta arriba, pero ese qequipo valiente duró un mes y las siete derrotas posteriores evidencian que eso no ha tenido continuidad.
Además, el calendario parece ofrecer al Valladolid una oportunidad para intentar cambiar esa dinámica, ya que ni Éibar ni Cádiz llegan a estas citas en su mejor momento. El conjunto gaditano no pudo pasar del empate ante el Celta Fortuna, mientras que el armero cayó de forma estrepitosa frente al Tenerife, uno de los recién ascendidos a la categoría. Dos resultados que reflejan que los próximos rivales del Pucela tampoco atraviesan un momento especialmente fiable y que pueden abrir una ventana de oportunidad para que los de Escribá den, por fin, un golpe sobre la mesa lejos de Zorrilla y enderezar así el rumbo.