FÚTBOL
Los fichajes, al mando
Luis Chacón, Yeray Cabanzón, Víctor Fernández, Dani Pérez y Van Duiven toman las riendas blanquivioletas en los primeros duelos de pretemporada con goles y dirección del juego

Luis Chacón entra en el área ante el Coria.
La pretemporada siempre invita a la cautela. Los rivales, las cargas de trabajo y el contexto obligan a relativizar cualquier conclusión. Pero también es el momento en el que empiezan a dibujarse las jerarquías y a aparecer los futbolistas llamados a marcar diferencias. En el Real Valladolid, los recién llegados no han necesitado periodo de adaptación para levantar la mano. Los refuerzos han tomado el mando del equipo desde el primer amistoso y han dejado claro que no han venido a completar la plantilla, sino a liderarla.
El caso más llamativo es el de Van Duiven, que ya ha estrenado su cuenta goleadora por partida doble. El delantero neerlandés firmó un doblete en Los ángeles de San Rafael, confirmando el instinto rematador que motivó su llegada y dejando claro que no necesita demasiado tiempo para encontrar el camino del gol. Su primer gol por la escuadra... casi como sus competidores, la comparación para ellos es odiosa.

Van Duiven lanza y marca su primer gol como blanquivioleta.
A Yeray le bastaron 45 minutos para dejar una carta de presentación difícil de mejorar. El extremo irrumpió con velocidad, descaro y determinación, atacando cada acción como si llevara meses vistiendo la blanquivioleta. Necesitó apenas un tiempo para demostrar que puede ser un futbolista diferencial en el uno contra uno y una amenaza constante para cualquier defensa con su gol desde la frontal.
Si Van Duiven y Yeray han hablado con goles y desequilibrio, Víctor y Luis Chacón lo han hecho a través del balón. Ambos asumieron la dirección del juego con naturalidad, ofrecieron siempre una línea de pase y dieron sentido a cada posesión. Chacón, además, ha dejado la sensación de ser uno de esos futbolistas capaces de elevar el nivel colectivo con su lectura del juego y su capacidad para asociarse. «Chacón me encaja en cualquier lado», resumió Escribá.

Yeray Cabanzón da un pase ante el Coria.
En esa misma sala de máquinas también ha brillado Dani Pérez, convertido en el auténtico metrónomo del Valladolid. Siempre bien perfilado para recibir, con personalidad para pedir la pelota y criterio para distribuirla, el centrocampista ha transmitido una sensación de control impropia de un recién llegado. Cuando el equipo necesitó pausa, fue él quien la puso; cuando pidió acelerar, también encontró el momento adecuado para hacerlo. Robó un balón que propició en gol anulado por fuera de juego de Arnu.

Dani Pérez conduce el balón ante el Coria.
Apenas son dos amistosos y no ha llegado la hora de la verdad, pero las primeras señales apuntan en la misma dirección. El Valladolid ha fichado talento y, de momento, ese talento ha decidido ponerse al volante.