Cirugía en ataque
Todos los delanteros están en la puerta de salida ya que el club está dispuesto a cambiar al completo una línea que ha fracasado con Latasa (5 goles en juego), Marcos André (3) y Erlien (0) / Arnu y Delgado tampoco convencen

Latasa y Marcos André se abrazan tras marcar uno de los goles blanquivioleta en Málaga.
Los problemas deportivos del Real Valladolid en esta funesta temporada 25-26 no dan para escribir los Episodios Nacionales pero sí rellenarían un par de tomos. La crisis de juego y resultados se llevó por delante dos entrenadores y depreció una plantilla que en términos globales rindió a un pésimo nivel, salvo excepciones como Torres, Aceves y, de forma intermitente, Ponceau, Alejo, Tomeo y los ya perdidos Chuki yFederico.
Los cambios, más allá de simples retoques, llegarán en todas las líneas. De hecho el club ha mudado su idea de ascenso inmediato por la de sentar unas bases sólidas en la plantilla, como indicó el presidente Solares en la entrevista concedida a este diario.
En el club se han dado cuenta de que necesitan una plantilla mucho más competitiva para intentar el retorno a Primera División y no hay dinero para conseguirla de inmediato, sino a plazos.
El propio dirigente asegura que cuentan para la próxima temporada con «ocho o diez jugadores, algunos para ser titulares, otros para ser fondo de armario. Espero que al final de la próxima temporada, en lugar de tener ocho o diez, tengamos 16, 17 o 18 y en una más poder estar consolidando el equipo».
Sin decirlo, coloca un plazo de tres años para contar con una plantilla competitiva de cara abordar el ascenso, sin excluir que pueda llegar antes, si se ensambla un equipo fuerte y la fortuna le sonríe.
Dentro de estos cambios a los que serán sometidas todas las líneas, existe una que requiere de una completa cirugía estética: la delantera. Lo sabe la afición y también el club, desangrado por su falta de gol.
Fran Escribá nunca la ha criticado en público. Lo más que llegó a decir, al referirse a Latasa, fue que «sin ser una maravilla, ha mejorado su rendimiento. Cuando llegué llevaba cuatro meses sin marcar».
El entrenador piensa que con mejores delanteros hubiesen llegado los goles que habrían impulsado al equipo en la clasificación, sin pasar tantos sofocos por la permanencia y sin verse él cuestionado por partidos en los que la falta de puntería costó empates o derrotas, aunque el juego fuese de mala calidad. Mucha gente se habría quedado con el resultado y no con el fútbol.
El futuro del ataque blanquivioleta para la temporada 26-27 toma por ahora la forma de Van Duiven y Barberá, los dos jugadores fichados en los últimos meses del PSV y el Barcelona B, respectivamente, sin descartar más llegadas.
Esto coloca en un difícil equilibrio al trío de delanteros de la última temporada: Latasa, Marcos André y Erlien. Todos ellos tienen la puerta de salida abierta por su escaso rendimiento, problema que en los dos primeros casos se ve agravado por contar con las fichas más altas de la plantilla, rayanas en los dos millones. Esto dificulta en gran medida su marcha, aunque el club trabaja en ella, incluso buscando una simple cesión.
No se descarta que alguno, en especial Marcos André, que busca minutos de juego y sabe que aquí tendrá cada vez menos, pueda acabar en el mercado mexicano, siguiendo los pasos de Kenedy. Será de todas formas muy difícil de colocar, pues no sólo cuenta con una ficha alta, sino que tiene firmado hasta 2029, al igual que a Latasa. Les restan tres temporadas como blanquivioleta.
Lo que el Real Valladolid no hará en ningún momento es forzar a estos jugadores a marcharse. A Latasa se le agradece su enorme esfuerzo en el campo y su gran ética de trabajo, siempre dispuesto al sacrificio, aunque no se vea premiado con goles. Ha marcado siete, cinco de cabeza y dos de penalti. No ha hecho ninguno en juego con el pie.
Marcos André tenía más fama de frío pero en Zorrilla valoran mucho su compromiso en los peores momentos del equipo. El suramericano aplazó una operación de menisco y jugó con problemas musculares en los últimos partidos porque el club así se lo pidió, ya que peligraba la permanencia. El jugador respondió cuando se le necesitaba aunque sólo haya acumulado tres tantos en Liga.
El caso de Erlien es diferente. Llegado en enero, ha sido un bluff completo, cuya máxima velocidad en el campo era el trote. Ni tiraba, ni daba el último pase y se hacía invisible al paso de los minutos. No llegó a marcar gol. Le queda un año de contrato y no será muy complicado colocarlo de nuevo en el mercado escandinavo. Sabe que en el Real Valladolid, si no median desgracias, jugará entre cero y nada.
Otros dos delanteros que formaron parte del equipo hasta el mercado de invierno fueron los llegados del Promesas pero con ficha del primer equipo Arnu y Delgado. Ambos fueron cedidos pero ninguno ha convencido en los meses que han pasado en el Real Madrid C y el Chaves portugués.
El primero hizo seis goles en quince partidos en Segunda RFEF, pero llegó al club merengue con vistas a jugar en el Castilla, en el apenas intervino en tres partidos en Primera RFEF. Delgado pasó con escaso éxito por el club de la Segunda lusa. Hizo dos goles y sumó unos escasos 556 minutos. Con el Pucela antes de marcharse anotó uno, en el 2-3 frente al Sporting. Ambos finalizan contrato en 2027 y pueden salir, con una opción para recuperarlos.
Carvajal es una de las dudas, que se despejará durante una pretemporada que realizará con el equipo profesional, al igual que Brain. El primero cuenta con más posibilidades de quedarse que el segundo.
Entre Latasa (7), Marcos André (3) y Erlien (0) han sumado diez goles, ocho sin penaltis. El peor trío de realizadores de Segunda se asentaba en Zorrilla. Y la situación no puede prolongarse más, no ya por el ascenso, sino por la pura supervivencia en la división de plata.
CHACÓN. El Real Valladolid fue el club más madrugador a la hora de fijarse en Luis Chacón. Dentro del desastre de temporada de la Cultural (que aun así ganó los dos partidos al Pucela) el atacante cedido por el Deportivo emergió como una isla de calidad en la penuria del conjunto blanco. Además de brillar por su juego, fue el máximo goleador culturalista, con ocho tantos.
El Real Valladolid lo tenía controlado como posible recambio de Chuki, pues puede jugar tanto de mediapunta como de extremo, y llamó a la puerta del Deportivo, en cuyos planes no entraba. También se interesó por el coruñés el Sporting. No se vislumbraban más equipos en el horizonte y el futuro de Chacón parecía oscilar sólo entre Gijón y Pucela.
Pero han aparecido más clubes interesados en el atacante de 26 años. Radio Marca informó de que Chacón entra en los planes de alguno de los recién descendidos. Por proximidad geográfica, cabe pensar en el Oviedo. En cualquier caso, no parece una operación fácil.