FÚTBOL
Ohio está que la rompe
El delantero holandés impresiona en el entrenamiento con goles en el partidillo y el ejercicio de tiros desde fuera del área
Noah Ohio da un toque de balón en el entrenamiento de miércoles.
Antes de que comience a salivar (con todos los respetos) como el perro de Pávlov después de leer titular y subtítulo, cabe recordar que la semana pasada Biuk se salió en el partidillo del entrenamiento a puerta abierta, con cuatro goles de todas las facturas posibles. Luego, ante el Éibar, sólo apareció en una ocasión con peligro en ataque. Fue para mostrarse incapaz de entender cómo debía perfilarse solo ante el portero azulgrana ni discernir que la vaselina floja era la mejor forma de perder tiempo y provocar la certera llegada de un defensa para despejar, como así ocurrió.
Derramado este jarro preventivo de agua fría y como de todas formas la afición blanquivioleta necesita aunque sea un gramo de esperanza, cabe decir que Ohio, invisible en los minutos que jugó en León, la rompió en la sesión semanal a puerta abierta. No sólo demostró que su lesión parece cosa del pasado, sino que logró encadenar una serie de zurriagazos a puerta en los que unió potencia y colocación. Y eso para un equipo cuyos delanteros están casi más cerca del autogol que del tanto en la portería contraria, sonó a néctar de los dioses.
Ohio se despachó durante el partidillo de suplentes y ausentes ante el Éibar con tres goles. Marcó casi todo lo que tiró y además sin pensárselo, como es de rigor en un delantero centro, que debe ser ante todo un ejecutor rápido despiadado. Algo así como Chuck Norris, pero con balón.
Un tanto lo marcó tras una media vuelta en la que dejó clavado a Federico, como Correcaminos al Coyote, para chutar a la red con potencia. Otro llegó tras una certera vaselina y el restante mediante un chut ajustado lejos del portero.
El partidillo dio paso a un ejercicio de pase y tiro desde fuera del área. Algunos futbolistas se lo tomaron como si disparasen a los globos de la feria, que para esto está al lado. Ohio, no. Sus dos primeros disparos fueron sendos obuses que besaron la red, muy cerca de la escuadra. Los otros dos fueron más colocados y menos fuertes, pero lejos del alcance del meta.
El neerlandés ha presentado sus credenciales para la titularidad en la punta del ataque, trono vacío y rotativo, como el de los reyes visigodos.
Las posibilidades de que Ohio juegue de inicio aumentan, ante la ausencia en la sesión de Marcos André, única baja junto a las de largo plazo de Bueno y Canós. Amath está en perfecto estado y no le resta más que el ritmo de juego... que sólo se adquiere jugando. El propio club anuncia que se prevé su regreso en Andorra.
El equipo blanquivioleta trabajará a puerta cerrada jueves, viernes y sábado por la mañana. Tras esta última sesión, viajará al principado, en vuelo chárter hasta Gerona y después en autocar.