Latasa asoma la cabeza
El delantero firma el empate definitivo en Málaga cuatro meses y nueve días después de lograr su último gol / «Acabamos insatisfechos porque pudimos haber ganado»

El balón cabeceado por Latasa (9) entra en la portería del Málaga para colocar el empate definitivo.
Cuatro meses y nueve días. La cifra parece una condena y en parte lo es, pues supone el tiempo que ha permanecido Juanmi Latasa sin marcar un gol en esta Liga. En La Rosaleda hizo el 3-3 en el minuto 92, lo que conllevó la suma de un punto. Su tanto anterior llegó en la undécima jornada, el 26 de octubre, al transformar el penalti que adelantó al Pucela en Riazor ante el Deportivo, partido que acabó 1-1.
El ex de la cantera del Real Madrid suma de esta forma cuatro goles en la temporada: dos de cabeza y dos de penalti. Aún no ha marcado con el pie en jugada. En La Rosaleda gozó de una oportunidad dentro del área con un tiro sin oposición, pero colocó el cuerpo muy atrás y mandó el balón alto.
Aun así su contribución en Málaga fue positiva, lo que aumenta la condición de Escribá de resucitador de futbolistas. Por ahora ha logrado que Ponceau, Canós o Meseguer ofrezcan sus mejores prestaciones de la temporada, aun con altibajos.
Latasa, con más minutos, quizá pueda unirse a este grupo en el casi milagro de media inglesa que está firmando Escribá. Para continuarla, toca ganar en Zorrilla el sábado al Leganés, que ajustició por 3-0 a los pucelanos en Butarque, en el primer partido del año.
La contribución de Latasa en Málaga fue certera, pero no espectacular en estadísticas durante los 40 minutos largos, casi un tiempo, que permaneció en el campo. Salió en el minuto 64 por Canós y lo que iba para media hora se prolongó hasta pasado el minuto 104.
En ese lapso, Latasa realizó los dos remates antes citados, uno con la cabeza y el, otro con el pie; dio ocho pases, cinco de ellos certeros; hizo trece toques de balón, dos de ellos fallidos y, como suele ser habitual en él, no intentó ningún regate. Si Latasa fuese militar, pertenecería sin duda a la fuerza área. Intervino en cinco duelos de este tipo y se llevó tres. El capital, el del gol.
El punta habló tras el partido y la web del club recogió sus palabras. «El partido se puso complicado, pero el equipo supo darle la vuelta muy bien. Podríamos haber acabado la primera parte 2-2 o 2-3. Acabamos insatisfechos porque creo que pudimos haber ganado».
El autor del gol definitivo explicó que el Pucela llegaba a esta jornada «en buena dinámica», aunque enfrente tuvo a un rival muy duro, sobre todo en casa. «Ellos también venían con una buena racha. Hemos hecho buen partido, de disputas, de duelos y muy bonito», concluyó.
El empate puede parecer un excelente bagaje después del tempranero 2-0 y del 3-1 del comienzo de la segunda parte, pero el resultado debió ser un 2-4. El penalti de Guilherme a Chupe es inexistente, pues el punta busca con su pierna el cuerpo del portero y al tocarlo, se deja caer desmayado. De igual modo, en el remate de cabeza de Tomeo que acaba en gol de Marcos André de espuela, no hay empujón al portero, pues Herrero llega después de que el central pucelano hubiese impactado al balón. El árbitro fue a lo fácil en ambas decisiones.
Por otra parte, el encuentro cambió tras la expulsión de Víctor García, al que Alejo sacó de quicio... igual que a la afición local. En este caso el canterano sí supo aprovechar ese otro fútbol sin salirse de los límites del reglamento.