Este Pucela nunca se rinde
Se sobrepone a un madrugador 2-0 y al 3-1 del inicio de la segunda parte para empatar un partido que apuntaba a goleada en contra pero que pudo haber ganado el equipo blanquivioleta / Latasa volvió a marcar

Minuto 92: gol de cabeza de Latasa que supuso el 3-3 y rescatar un punto en la visita del Real Valladolid a La Rosaleda.
El Real Valladolid era un menor al que casi todos en la Segunda pasaban por encima, algunos hasta con tristeza por abusar de forma tan flagrante de un chaval. Tras algunas inyecciones de escribina, el niño se ha transformado en adolescente de forma vertiginosa. Esto es: a veces dan ganas de mandarlo al rincón de pensar por su infantilismo y en ocasiones la tentación es de abrazarlo, por su madurez y capacidad de entender la situación.
En esas está Escribá. En que el niño se haga hombre, y además cabal. En que siente la cabeza y participe en la Liga no en trona y con cubiertos de plástico, sino en silla y con tenedores y cuchillos que se conviertan en armas.
En La Rosaleda empezó con lo primero y acabó con lo segundo. Pura adolescencia. Fiel a su condición, al Pucela le costó salir de la cama mental en que se hallaba para acudir al inicio de ambas partes. El precio fueron tres goles encajados.
Pero el niño mostró señales de madurez para sobreponerse primero a dos goles tempraneros del Málaga y luego a otro, al poco de empezar la segunda mitad.
El Pucela anterior a Escribá se habría hundido tras los dos primeros tantos y posiblemente hubiese sufrido una nueva goleada. El del actual técnico se sobrepuso. No lo suficiente como para ganar, aunque el árbitro regaló un gol al Málaga y birló otro al Pucela. El marcador final probablemente no hubiese sido el mismo.
El primer tanto llegó como sólo puede hacerlo con un árbitro novato, malo o las dos cosas. Chupe recibió un balón en profundidad y dejó que su pierna tocase con el cuerpo de Guilherme. El local cayó al suelito fulminado y penalti. En otros países a esto se le llama fraude. En España es picardía.
El tanto apijotó aún más a un Pucela que salió tan somnoliento como en Gijón. Y como los diésel tardan en calentar, casi inmediatamente sucedió el 2-0. Larrubia se fue de Clerc, que nunca pudo con él. Chutó, el balón rebotó y le llegó a Dotor, que fusiló a Guilherme. Minuto 14 y 2-0. Se mascaba el drama y la vuelta al jardín de infancia, después de dos episodios ligueros prometedores.
Sin embargo este Real Valladolid es otro. Poco a poco empezó a tejer su tela de araña sobre el área local y a hacerse con el mando del partido. Más por las bandas que por el centro, pues Ponceau fue casi invisible. Federico y Marcos André tuvieron claras ocasiones de marcar. Y dos balones se pasearon por la zona de gol local. Fue Federico quien apretó el marcador, al marcar haciendo una diagonal y chutando cruzado justo antes del descanso, en el minuto 51 de añadido.
Se preveía una segunda parte épica, pero el Pucela volvió a pegarse un tiro. Una falta mal defendida a los tres minutos de la reanudación permitió el gol de Chupe entrando al remate. Juric, cachazudo en su salida, rompió el fuera de juego.
El tanto podía ser un golpe moral irreversible, pero la expulsión buscada de Víctor García tras pegar dos patadas en la rodilla a Alejo rescató la lucha. El Pucela se estiró, hizo cambios ofensivos y cercó al Málaga, que olió el miedo pese a sus dos goles de ventaja.
Chuki, el mejor, centró para el autogol de Chupe, de cabeza. El árbitro anuló un gol de Tomeo por una falta a Herrero que no fue, y Latasa -sí, Latasa, no es un error de imprenta- anotó con la testa el 3-3. El Pucela fue incluso a por el cuarto. No lo logró pero se está haciendo todo un hombre.
FICHA TÉCNICA
Málaga: Herrero; Rafita, Murillo, Montero 8Recio, min. 46), Víctor García; Dotor (Rafa, min. 73), Merino, Lorenzo (Juanpe, min. 88); Larrubia, Chupe (Niño, min. 73) y Joaquín (Gabilkondo, min. 59).
Real Valladolid: Guilherme; Alejo, Tomeo, Martínez, Clerc (Garri, min. 37); Juric (Biuk, min. 84), Ponceau (Meseguer, min. 64); Federico (Erlien, min. 84), Chuki, Canós (Latasa, min. 64); y Marcos André.
Árbitro: Morilla Turrión.
Tarjetas amarillas: Montero, Martínez, Gabilondo, Juanpe, Latasa, Merino, Tomeo y Larrubia.
Tarjetas rojas: Víctor García (min.56).
Goles: 1-0: Chupe (p.) (min. 11). 2-0: Dotor (min. 14). 2-1: Federico (min. 51+). 3-1: Dotor (min. 14). 3-2: Chupe (p.p.) (min. 65). 3-3: Latasa (min. 92).
Incidencias: La Rosaleda. 28.240 espectadores.