Con Tevenet, el doble peor
El equipo blanquivioleta sumó con Almada el 44,4% de los puntos y con su sucesor la cifra ha caído a la mitad: el 22,2% / La media de goles encajados por partido ha pasado de 0,8 con el uruguayo a 2 con el sevillano / El club sondea técnicos para el posible relevo

Guillermo Almada y Luis Tevenet, entrenado en los Anexos.
El refrán ‘más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer’ emite un mensaje fatalista y conformista del que hay que huir como de la peste. A lo malo conocido debe sucederle lo bueno captado... siempre que se sea capaz de ejecutar una elección correcta. Algo que en Zorrilla, brilla por su ausencia en cuanto a los ocupantes del banquillo.
La crisis del Real Valladolid se cimenta en cuanto a entrenadores en uno malo y otro peor. Guillermo Almada no cumplió con las expectativas levantadas ni en juego ni en resultados. El equipo se le estaba hundiendo cuando dio la espantada a Oviedo.
Llegó Luis Tevenet y lo está haciendo peor. Exactamente, el doble de mal. Con el uruguayo el Real Valladolid captó 24 puntos en 18 partidos, lo que supone el 44,4% de los que había en juego. Con el español, el Pucela sólo ha sumado 4 puntos en 6 partidos, el 22,2% del total. Un porcentaje que conduce de cabeza al descenso.
Un vistazo a las cifras de los encuentros dirigidos por ambos técnicos explican esta caída a la mitad de un rendimiento que ya era malo de por sí. Almada firmó en sus 18 partidos el mismo número de victorias, empates y derrotas: seis. Sus cifras goleadoras eran de 20 a favor y 16 en contra. Es decir, su equipo marcaba 1,1 goles por partido y recibía 0,8.
Con Tevenet los números negativos se han disparado. Tras sus seis encuentros en el banquillo pucelano, firma una victoria, un empate y cuatro derrotas. La diferencia de goles ilustra este desastre. Su equipo ha marcado 5 tantos y recibido nada menos que 12. Esto supone 0,8 goles marcados por partido y nada menos que 2 encajados. Esta cifra de tantos en contra obliga a marcar tres de media para ganar y dos para empatar. Una barbaridad.
Esta diferencia de cinco goles marcados y 12 recibidos arroja un balance de -7, que es el peor toda la Segunda División en las seis últimas jornadas. Las de Tevenet. La Cultural luce un -6 y el Huesca un -5. El Castellón, reciente verdugo pucelano, ostenta un +11, en el otro extremo.
Tantas diferencias entre Almada y Tevenet cuentan con reflejo en la clasificación. El charrúa dejó al equipo décimo. En la tabla parcial de los últimos seis partidos, desde que llegó el sevillano, el Real Valladolid es anteúltimo con esos 4 puntos. Sólo lo ha hecho peor la vecina Cultural, con 2.
Queda por lo tanto reflejada en guarismos la caída a los infiernos del equipo desde el cambio de técnico, chirriando especialmente en la cantidad de goles encajados por un equipo con evidentes problemas para marcar. Por lo tanto urge tapar la portería propia para, desde atrás, reconstruir un Pucela que parece haber perdido la fe en el técnico y en su labor, visto el juego que ejecuta.
Porque el Real Valladolid está también caído anímicamente, como demostró ante el Castellón. La dejadez e indolencia de algunos jugadores, especialmente de Biuk, no pasa factura de cara a las titularidades.
Las carencias de juego y de actitud convierten al conjunto blanquivioleta en el peor actualmente de la Liga, por debajo incluso de un colista Mirandés que da signos de recuperación con su vuelta a Anduva.
La dinámica del Pucela es la de entrar ya en puestos de descenso y hundirse en ellos, de no ser que exista una reacción inmediata. Mimbres hay para ello. El valor estimado de la plantilla es el quinto de la categoría, con 32,58 millones. El del Castellón, en zona de ascenso directo y que dio una paliza a los pucelanos, es de 17,20, poco más de la mitad. Lo que falta es trabajo... bien hecho.
MERCADO DE TÉCNICOS
Tevenet ya cuenta con el examen final que todo técnico en crisis severa de resultados se ve obligado a afrontar. El aula donde se desarrollará es Los Cármenes, campo de juego del Granada, que recibe a los pucelanos el próximo sábado a las 21.00 horas.
Nadie quiere hablar de ultimátum cuando se atraviesan estas circunstancias, pero todo el mundo lo asume. Una derrota con los tintes en que se produjo la infligida por el Castellón, o incluso menor pero con mala imagen, conlleva la marcha del míster.
En el caso de perder con cierta dignidad, la pelota estaría en el alero. El empate y, por supuesto, la victoria asentarían durante más tiempo al entrenador sevillano en el banquillo de Zorrilla, un escenario en el que aún no ha sabido ganar después de tres partidos.
El club ya trabaja en los posibles relevos del andaluz para hacerse cargo del equipo desde el inicio de la próxima semana, si fuese necesario, pues no hay tiempo que perder en la lucha por la permanencia.
No habrá la misma paciencia que con Almada por una razón evidente. Los resultados con Tevenet son mucho peores y la imagen del equipo, también. Esto supone que con el uruguayo se luchaba por entrar o no en ascenso. Otra temporada en Segunda era algo doloroso, pero asumible.
Ahora el panorama ha cambiado del todo. Lo que está en juego es la salvación y por tanto la inversión de Ignite y Ben Oldman. Ante la posibilidad de abandonar el fútbol profesional, no habrá tantos remilgos para el cambio de un míster que, además, vino de la mano de Orta. A Almada lo trajeron los dueños mexicanos.
MERCADO
Tevenet ya cuenta con el examen final que todo técnico en crisis severa de resultados se ve obligado a afrontar. El aula donde se desarrollará es Los Cármenes, campo de juego del Granada, que recibe a los pucelanos el próximo sábado a las 21.00 horas.
Nadie quiere hablar de ultimátum cuando se atraviesan estas circunstancias, pero todo el mundo lo asume. Una derrota con los tintes en que se produjo la infligida por el Castellón, o incluso menor pero con mala imagen, conlleva la marcha del míster.
En el caso de perder con cierta dignidad, la pelota estaría en el alero. El empate y, por supuesto, la victoria asentarían durante más tiempo al entrenador sevillano en el banquillo de Zorrilla, un escenario en el que aún no ha sabido ganar después de tres partidos.
El club ya trabaja en los posibles relevos del andaluz para hacerse cargo del equipo desde el inicio de la próxima semana, si fuese necesario, pues no hay tiempo que perder en la lucha por la permanencia.
No habrá la misma paciencia que con Almada por una razón evidente. Los resultados con Tevenet son mucho peores y la imagen del equipo, también. Esto supone que con el uruguayo se luchaba por entrar o no en ascenso. Otra temporada en Segunda era algo doloroso, pero asumible.
Ahora el panorama ha cambiado del todo. Lo que está en juego es la salvación y por tanto la inversión de Ignite y Ben Oldman. Ante la posibilidad de abandonar el fútbol profesional, no habrá tantos remilgos para el cambio de un míster que, además, vino de la mano de Orta. A Almada lo trajeron los dueños mexicanos.