Alejo: "Si Real Valladolid puede ascender, es con Almada"
El capitán asegura que el equipo "está a muerte con el entrenador" y pide el apoyo de la afición: "Quizá ahora, cuando menos lo merezcamos, sea cuando más la necesitamos"

Iván Alejo y Guillermo Almada salen de los Anexos tras un entrenamiento.
Iván Alejo fue el encargado de enviar un mensaje institucional a la afición en busca de recobrar su unión con el equipo, después de su pésima racha deportiva actual. Al tiempo, aseguró la completa adhesión del vestuario con el entrenador. No todos sus compañeros piensan como él, pero quizá había que decirlo para buscar la paz en las próximas jornadas, en las que Almada se juega el futuro.
El único técnico de los últimos tiempos capaz de tener a todo el vestuario contento, incluidos suplentes, fue Cantatore en su etapa postrera. Se debió a su forma de ser y a dos pequeños detalles: salvó a un equipo con pie y tres cuartos en Segunda, y el año siguiente lo clasificó para la UEFA. En el Pucela actual, esto suena más a ciencia-ficción que un episodio de Star Trek.
La conveniencia del club en el mensaje no significa que Alejo no lo sienta. Es vallisoletano, lleva años intentando fichar por el Pucela y, ahora que está dentro, quiere impulsarlo lo más alto posible. No hay duda alguna de que le duele el actual estado del equipo.
El extremo reciclado en lateral confía en revertir la situación blanquivioleta lo más pronto posible. «Estamos muy fastidiados, porque son ya cuatro jornadas sin ganar. Un equipo de la entidad del Real Valladolid no se lo puede permitir. Estamos perdiendo muchos puntos en casa. El ascenso debería pasar por hacernos fuertes aquí. Sí que es verdad que están siendo momentos difíciles, quizás las semanas más complicadas desde que hemos empezado, porque al final vemos que el trabajo está, que las ganas están, y que la ambición está».
Pero hay variables que no están. «La pelota no está queriendo entrar, nos cuesta mucho hacer gol. Somos el equipo al que menos ocasiones nos crean, pero nos generan gol con muy poco. Hay que trabajar. Desde dentro estamos convencidos que esto lo vamos a sacar hacia adelante».
Sin embargo no parece que el esfuerzo sea el problema que explique las ocasiones falladas. «Más de lo que trabajamos no podemos trabajar. Trabajamos definiciones todas las semanas, el míster incide en ello al 100%, pero el fútbol tiene esa pizca de suerte. Estoy convencido de que el trabajo siempre se acaba pagando y este equipo trabaja como no he tenido ninguno en mi vida».
Pero... ¿existe algo más que la mala suerte en el tiro para explicar que el Real Valladolid deambule por la zona media de la tabla? ¿Todo se reduce a la fortuna? Si el equipo trabaja mucho y no mejora, algo más puede fallar.
«Ese análisis os lo dejo a vosotros, pero está claro que cuando no ganas, hay cosas que nos hacen bien. Tenemos mucho margen de mejora y mucho jugador joven. Estas situaciones, cuando tienes un equipo joven, pesan más que cuando es veterano. Faltarán cosas, pero habéis vivido aquí temporadas muy difíciles, y lo sabéis. No hay ni comparación de esta temporada con otras. Al equipo no se le puede reprochar nada, absolutamente nada».
«Estamos haciendo cosas mal, evidentemente -agrega-, si no, no estaríamos en la situación que estamos. Pero también pido un poquito de positividad y de confianza a la gente. Pido esa unión que se ha roto desde hace tiempo».
El ascenso directo está a 11 puntos; el descenso, a 6. «No miro la zona de abajo, me parecería hipócrita por mi parte. Únicamente miro la parte de arriba. Te vas frustrando un poco porque ves que esos puestos se van escapando, pero confío a muerte en este equipo», dice el canterano, en una exhibición de fe que prolonga en una comparación con otros ascendidos.
«¿Dónde estaba Elche el año pasado, a estas alturas? (Era noveno) ¿Y el Levante? (Era segundo, el dato se le debió despistar con el del Oviedo, que era séptimo). La Segunda es muy larga. Ahora estamos lejos del primer y segundo puestos, pero tenemos que ser ambiciosos. Sigo pensando que este equipo va a luchar por el ascenso directo. Igual soy un loco diciéndolo, pero es mi sensación. Veo entrenar a la gente cada día, veo al míster convencido de lo que hace, veo que tiene cero dudas, veo a la propiedad, hablo con Orta, Solares, Uruñuela y ellos lo tienen muy claro también».
El defensa incide en el apoyo de la afición, tras pedir unión. «Creo que se están viendo brotes verdes y hay que tener un pelín de paciencia. Entiendo también la frustración de la gente y la poca paciencia que se tiene después de lo vivido el año pasado, pero creo que debemos ir todos de la mano porque si no va a ser un año difícil. Quizá ahora, cuando menos lo merezcamos sea cuando más la necesitamos».
Su defensa a Almada fue sin fisuras, mayor de la que esperaría incluso el más optimista. «Los jugadores nos encontramos muy cómodos con la propuesta tácticamente del entrenador. Personalmente es así y creo que mis compañeros también. Si hay una propuesta con la que este Real Valladolid pueda ascender es con la de Guillermo Armada. El equipo está a muerte con el entrenador y creo que es el ideal para el Real Valladolid a día de hoy y hasta final de temporada si queremos llegar a buen puerto. Es un equipo valiente, que presiona, que va hacia adelante, que genera y que prácticamente no le generan».
Tras el panegírico, llegó algo de crítica. «Quizás el juego no es lo más vistoso posible y no es lo atractivo que a lo mejor a los aficionados o a vosotros los periodistas os gustaría, pero es un juego agresivo, el equipo va hacia adelante, es el que más duelos gana, el que más pelotas roba en campo contrario. Pero nos faltan muchas cosas, es lógico». A estas alturas no se pide que el juego del Pucela atraiga, sino que sea eficaz. Aunque aburra.
Alejo pone una meta hasta final de año. «Nos quedan tres partidos y vamos a sacar muy buenos resultados. Si somos capaces de ganar en Huesca, luego el partido de Andorra va a ser clave y estoy convencido de que vamos a ganarlos. Y también estoy totalmente convencido de que la propiedad y la dirección deportiva van a hacer un esfuerzo en invierno (en fichajes)».
Ese esfuerzo, que se focaliza en la delantera, no entra en contradicción para el pucelano en su loa a Latasa. «Respeto la opinión del público, porque es quien paga su abono, pero en el tema de Juanmi me parece un poco injusto. Es un chico que, con sus virtudes y con sus carencias, da el 200%. Para mí es un delantero como la copa de un pino».
El de Parquesol ve bien al equipo algo tocado psicológicamente. «Me gusta cuando empatas un partido y el ambiente del vestuario es de derrota. Eso es positivo. El otro día en el vestuario había ambiente de derrota. Ha sido la semana más complicada. A nivel mental el grupo está afectado, pero tenemos la suerte también de tener gente, quizás cinco o seis veteranos, que tenemos que tirar para adelante».
Almada está mentalmente entero, según Alejo. «Al míster le veo muy fuerte, muy seguro de lo que hace y de que esto va a salir hacia adelante. Cuando ves al míster seguro y sin dudar, eso es lo más importante para el grupo».
En lo personal, está contento con su reconversión en lateral. «Pensé que me iba a costar mucho más. A veces cometo pequeños errores de no haber participado en esa demarcación durante toda mi carrera, pero creo que el estilo del míster me viene muy bien: ser agresivo, defender hacia adelante, llegar mucho a la línea de fondo, poner centros desde tres cuartos... creo que me estoy adaptando bien, pero tengo todavía muchísimo margen de mejora. Llevo cero asistencias y cero goles, y eso en un lateral derecho no puede ser. Pero si me pongo una nota desde el principio de temporada aquí, sería el aprobado».