FÚTBOL / PRETEMPORADA
Una sonrisa 192 días después en el Real Valladolid
El Real Valladolid ganó un partido por primera vez desde el 11 de enero / En el segundo partido con Almada en el banquillo se vieron brotes verdes: intensidad, presión alta, juego vertical... / Biuk, Garriel, Alani, Chuki y Guilherme, los cinco nombres propios del encuentro

Alani pugna con Arturo Vidal en el amistoso ante Colo Colo.
Sacar conclusiones de los amistosos de pretemporada puede ser contraproducente ya sean positivas o negativas. No obstante, estos primeros duelos (y más con un proyecto y entrenador nuevo) dejan cosas destacables tanto para bien como para mal. En este primer encuentro al pie de los Andes se vio a un Real Valladolid muy diferente al de la derrota ante el Pafos chipriota, con más cosas esperanzadoras que nocivas: intensidad por bandera, presión alta, fases de dominio, verticalidad y un equipo que aguantó bien físicamente.
Los gestos del propio Almada en el banquillo decían todo de lo que estaba haciendo el conjunto blanquivioleta sobre el césped, la energía era la misma. Correcciones constantes, cabreos y una palabra fundamental que va a marcar la temporada pucelana, exigencia. Eso es lo que pedía el técnico charrúa y lo que demostraron los futbolistas.
Cinco nombres propios
De más a menos, pero con una segunda parte en la que los pucelanos fueron mucho mejores que los andinos. El esfuerzo con Almada es innegociable, y el técnico uruguayo quiso que su equipo buscara siempre la verticalidad, que encontró en muchas ocasiones en las botas de Stipe Biuk, uno de los jugadores más destacados por su capacidad para aportar y cambiar las jugadas: puso el centro a Juric en su balón al palo y el del gol de Marcos André.
Mención merecida para cuatro futbolistas del filial blanquivioleta, aunque uno ya consagrado en el primer equipo: Ibrahim Alani, que completó un gran partido en lo que a ser un portento físico y tener muchos recursos en el centro del campo se refiere. Otra de las señas de identidad de Almada parece que van a ser las bandas y ahí entran dos nuevos protagonistas: Iván Garriel que se entendió muy bien con el croata Biuk y realizó buenas conducciones que rompían líneas. Bien en defensa y en ataque. Por el otro costado, Koke tampoco desentonó y dejó buenos minutos.
El restante, un Chuki que solo tuvo media hora en la mediapunta y que marcó un auténtico golazo de vaselina para demostrar que debe tener un hueco en el primer equipo, como ya hizo al final de la pasada campaña.

Chuki celebra su gol ante Colo Colo.
Guilherme demuestra que hay portero
Guilherme Fernandes se ha hecho dueño de la portería del Valladolid en parte por actuaciones como la que hizo en Chile. Desde el principio enseñó sus cualidades con un vuelo sin motor para sacar el balón de la escuadra tras un zapatazo de Arturo Vidal desde la frontal. El meta luso realizó otra buena intervención a un mano a mano contra Vidal, en la que aguantó muy bien el tipo. El Pucela lleva años adoleciendo de un portero que ofrezca garantías y Guilherme tiene las condiciones para cumplir ese rol. Muy seguro en salida y en las acciones en las que ha intervenido.
Vuelta a la senda del triunfo
Seis meses (192 días) después del último triunfo ante el Real Betis en Zorrilla el Pucela vuelve a saborear una victoria, aunque esta vez en partido no oficial. Esta victoria debe servir para coger buenas sensaciones y ganar un partido oficial el 15 de agosto en la primera cita liguera en Zorrilla.
A mejorar...
- Fragilidad defensiva: Tras un buen inicio, el 'Cacique' comenzó a generar ocasiones de peligro, en parte por los errores defensivos de la zaga pucelana en la primera parte y de un Stanko Juric que no estuvo fino con balón. La pareja de centrales fue para Nikitscher (fuera de posición) y un David Torres que volvió a dejar muchas dudas por su blandeza. Obviamente, esta línea cambiará mucho en el inicio liguero y durante la temporada, pero hay fallos que no deben repetirse.
- Pocas opciones para los delanteros: Marcos André y Latasa volvieron a partir de inicio, pero su actuación fue discreta. Mucho trabajo en la presión, pero ambos estuvieron desconectados, a pesar de que Marcos consiguió cazar ese rechace en la que tuvo. El equipo debe encontrar más a sus puntas en zonas de peligro para tener un caudal ofensivo que le acerque más al gol.