Marcos André quiere seguir
El delantero no provocará su salida pese al descenso sino todo lo contrario: buscar triunfar en Zorrilla / Es uno de los escasos jugadores sin reducción de ficha en caso de bajar pero esta temporada lo hizo para ayudar al club

Marcos André celebra su único gol en Liga esta temporada, marcado en Las Palmas.
Los nuevos propietarios del Real Valladolid aún no han realizado el desembarco en el club pero llegarán con los deberes hechos. Ya saben qué plantilla hay, qué necesitan y qué les sobra. Su primera medida ha sido algo que ni Catoira ni Mazziotti consiguieron en dos años: dar boleta a Kenedy, aunque sea como cedido.
El brasileño no es la única ficha alta de la plantilla que no ha dado el rendimiento previsto. Hay más, como Machis o Marcos André, aunque sus casos son muy diferentes. El venezolano comenzó la temporada por la misma deriva de dejadez que Kenedy, pero se arrepintió, aunque apenas aportó sobre el campo.
Marcos André nunca se ha borrado, aunque ha pasado por épocas de mayor distancia con los técnicos, ante el caos en que se convirtió la temporada. El que para algunos es el delantero centro más completo de la plantilla ha estado infrautilizado esta temporada y eso ha hecho mella en su ánimo. Y aunque en este último campeonato nadie, excepto Moro, cuenta con suficiente fuerza para reivindicarse, el brasileño desea seguir con la nueva propiedad. Va a hacer todo lo posible por quedarse. De hecho no se plantea otro panorama que seguir en el Pucela.
Queda por ver si los propietarios entrantes son receptivos a su intención, o en un estudio comparativo entre coste económico y aportación deportiva no les es rentable. El problema es que Marcos André es uno de los escasos jugadores de la plantilla que no cuenta con reducción de ficha en caso de descenso, y su salario es alto para la categoría.
Sin embargo el futbolista puede mirarse al espejo sin sentir vergüenza por ello. En esta última temporada el club le pidió un recorte en la ficha -junto a Kenedy y Machis- por los problemas económicos que estaba pasando la entidad, y Marcos André accedió. Sin condiciones.
Lo único que obtuvo a cambio fue un año más de contrato, hasta 2029, pero en esa ampliación no se contemplaba la posibilidad de recuperar el dinero perdonado para ayudar a la viabilidad de un club tan mal administrado, que tuvo que pedir rebaja en las fichas. Ni Marcos André cobrará más la próxima temporada, ni tampoco en la siguiente 26-27, en caso de un nuevo ascenso. De ahí su fuerza moral para asentarse en el Real Valladolid.
Su esperanza es que el nuevo entrenador calibre su potencial y sepa darle la confianza y los minutos necesarios para demostrar su calidad. En el caso de que los nuevos dueños no cuenten con él, deberán presentarle una oferta lo suficientemente atractiva en lo deportivo y lo económico como para que decida marcharse, aunque no sea cedido.
Por ahora es una opción que no baraja en absoluto. Marcos André está muy radicado en Valladolid, con casa nueva, y quiere por fin triunfar.