Acabó la historia de terror

Ronaldo deja a sus sucesores un equipo blanquivioleta en la basura que se despide con su trigésima derrota en la Liga, duodécima seguida, en la temporada más indigna de una historia a la que ha insultado sin castigo

Juan Cruz celebra el tercer gol del Leganés ante Aidoo y Latasa.LALIGA

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Decíamos en la víspera de esta última jornada que el Real Valladolid se enfrentaba a dos rivales: el Leganés y el Guinness. Perdió ambos enfrentamientos. El primero, por incapacidad. El segundo, por desvergüenza. Una falta de compromiso con la historia, el escudo y los colores que va desde el ya huido (más que dimitido) Ronaldo y que baja por todos los escalones de la entidad hasta enseñorearse de la plantilla.

El equipo era malo, cierto, pero no hasta el punto de perder la vergüenza competitiva, que es lo que ha hecho, abofeteando e insultando con su juego a los seguidores. Si Ronaldo y sus adláteres jamás han tenido la idea de lo que era ni lo que significaba el Real Valladolid, muchos futbolistas no sabrían ni ubicar en el mapa la ciudad.

Cuando no se transmiten valores y se es un mediocre de manual, se obtiene este Real Valladolid. Un equipo que antes de viajar a Leganés ya despidió a Aznou, Machis y los dos jugadores que dan tanta calidad al equipo, según Rubio: Amallah y Grillitsch. La desbandada, física y mental, recuerda a la de las ratas que abandonan el barco.

Esta panda de pánfilos que forman el Real Valladolid 24-25 ha conseguido que el equipo sea el que más derrota acumula en la historia de Primera (30), el que suma más seguidas (12) y el que menos puntos obtiene en la segunda vuelta (1). Tras el ecuador se han obtenido un empate y 18 derrotas. Esto no se logra ni aposta, intentando defraudar en las apuestas.

Por no hablar de la cifra de goles encajados: 90. Casi 2,4 por partido. A cambio se han marcado 26, menos de 0,7 por encuentro. Los 16 puntos son la peor marca desde los 13 del Sporting 97-98. Este Pucela es el peor equipo del siglo XXI.

Todas estas cifras, incontestables, indiscutibles, caen como sal en herida abierta en el abonado y el seguidor. Pero a muchos de los jugadores del Pucela les resbalan. Igual ni las conocen. Y a sus superiores que se van, también. Quizá hasta se alegren por no haber podido jugar al Monopoly con el catastro y poner ladrillos donde no había cemento.

Me dirá que aún no he hablado del partido, de las jugadas. Y tiene razón. Pero le voy a decir por qué es secundario: fue la misma mierda de siempre. Un equipo abúlico, sin espíritu de lucha ni dignidad, la enésima vuelta a la alineación de un Rubio que ya no sabe de dónde le viene el aire, sacando a jugadores fuera de forma, la incapacidad de leer el partido y no detectar que un fallo perdonado es después gol, si no se corrige. Nada nuevo.

El partido quedó resuelto en 40 minutos por un Leganés que al final fue compañero de descenso de los pucelanos, tras una hora de ilusión por el empate a cero de Cornellá. Tras dos tiros con peligro de Diomandé, que se movía en el área sin marca, como sus compañeros, llegó el 1-0. Un obús de JaviHernández directo a la escuadra, tras tocar en la espalda de Aidoo.

El gol espoleó... al Leganés, que siguió percutiendo. Un tanto de Cissé solo en boca de gol fue anulado por fuera de juego. Munir, el asistente, tuvo tiempo de caer, levantarse y hacer un reverso para el pase, en el área.

El Pucela no espabiló con el susto, sino que siguió viendo cómo el Leganés percutía. No era capaz de pararlo desde la medular ni las bandas. Los locales combinaban sin oposición. Así llegó el 2-0. Diomandé quiso homenajear a Ronaldo en su adiós repitiendo, a escala y con su capacidad, su gol con el Barça en Compostela. Burreó por el centro a la defensa al completo del Pucela, que parecía postes de la luz (con apagón) para fusilar a Hein.

No era suficiente y poco después Candela permitió en su cara el centro del omnipresnte Diomandé para que el balón se pasease a lo largo de la portería y Cruz lo empujara en el segundo palo. La zaga, huida.

No hubo más goles porque el Leganés no quiso, pues ya empezó a jugar en Cornellá. El Pucela dio sustitos, sin oportunidades claras. Si no sabe por dónde le ha venido la temporada, como para ver por dónde va un partido. Hoy comienzan los jugadores sus vacaciones. Cono afortunadamente esto es una democracia y pueden elegir, no irán donde se merecen: Siberia.

FICHA TÉCNICA

Leganés: Dmitrovic; Alti, Sergio, Sáenz, Javi Hernández; Raba (Miguel, min. 75), Cissé (Brasanac, min. 74), Tapia (Chicco, min. 83), Cruz; Diomandé (Duk, min. 63) y Munir (Diego, min. 63).

Real Valladolid: Hein; Candela (Luis Pérez, min. 46); Aidoo (Cenk, min. 46), Cömert, Silva; Anuar (Maroto, min. 46), Nikitscher, Alani, Moro; Sylla (Amath, min. 72) y Latasa (Arnu, min. 72).

Árbitro: Soto Grado.

Tarjetas amarillas: Candela.

Goles: 1-0: Hernández (min. 24). 2-0: Diomandé (min. 36). 3-0: Cruz (min. 40).

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Incidencias: Butarque, 11.523 espectadores.