El Real Valladolid, como Don Tancredo
Un inoperante y ridículo equipo vuelve a faltar al respeto a su afición para encadenar ante un Alavés nada exigido su undécima derrota consecutiva, un récord
Solo la entrada de Iván Sánchez, Alani y Arnu, añadieron picante en otro pésimo partido que significó la despedida de Anuar, homenajeado

Un lance del partido entre el Real Valladolid y el Alavés que acabó 0-1.
Más de lo mismo. La historia se repite. La incapacidad del Real Valladolid, con apenas diez minutos, los del final, de hambre contenido y aparente pero no voraz, llevan a firmar una nueva derrota. Otra derrota para salvar a un Alavés que con poco, casi con nada, se llevó los tres puntos que certifican su salvación (¡qué envidia!) y dejan al Leganés contra las cuerdas pese a su triunfo en Las Palmas.
Real Valladolid
Tenso encontronazo entre ultras del Valladolid y Alavés: una cristalera rota y 50 identificados
Diego González
En el día de la despedida de Anuar, que recibía en los prolegómenos la insignia de oro del club y la despedida de este patético Real Valladolid en Primera, ni siquiera tuvo el arrojo de dar una alegría a su paciente afición, que se tuvo que contentar para combatir el enésimo tedio de impotencia y resignación en Zorrilla acordándose con la ya manida canción de ‘Ronaldo, vete ya, presente durante varias fases del encuentro.
Pero el Real Valladolid que mostró algún brote verde en el último partido ante el Girona que hizo pensar en cambios, volvió a la inmovilismo, como Don Tancredo, azuzado por su entrenador Álvaro Rubio y su empecinamiento con las rotaciones.

Anuar no puede contener las lágrimas en su homenaje en los prolegómenos del partido.
Y es que el Real Valladolid salió al campo, como siempre, plano y a merced de un rival que se jugaba la permanencia y que con poco logró también asaltar Zorrilla. Apenas 17 minutos para perforar con un discutible penalti de Cenk, que llegó tarde para derribar a Tenaglia, aguantó las tablas un Real Valladolid, como siempre, mal posicionado, al ralentí, sin ninguna tensión competitiva en la que era la despedida del equipo en Primera ante su afición, con clamorosos errores en los despejes de balón, sin desdobles, sin ser capaz, ni cuando recibió el 0-1, de presionar y exigir a su rival, como si el 0-1 le valiese. Inconcebible e inadmisible en un equipo sin alma, sin apenas orgullo y psicológicamente hundido que volvió a recibir en forma de pitos la desaprobación de los poco más de 13.000 valientes que acudieron al estadio.

Kike Garcúia chuta desde el punto de penalti engañando a Hein y poniendo el 0-1 en el marcador, a la postre resultado final.
Pese a ir perdiendo la posesión del balón era del Alavés, Apenas un disparo entre los tres palos del Real Valladolid y en la prolongación, a cargo de uno de esos pocos brotes verdes del partido bajo el nombre de Arnu, que acabó impactando a bocajarro en Garcés, providencial para evitar el empate, resume el poco hambre e incapacidad del Pucela en su despedida en casa.
El empeño de Álvaro Rubio, en dar minutos a jugadores que ni están ni se lees espera desde hace mucho tiempo, como Amallah, dejaban al descubierto su mala filosofía. Porque de nuevo fueron os cambios los que alentaron y despertaron a un Real Valladolid en el que solo Moro, que tuvo el empate pero su disparo se fue fuera, inquietaba a la acomodada defensa del conjunto babazorro.

Un lance del partido entre el Real Valladolid y el Alavés que acabó 0-1.
Y es que el Real Valladolid mostró su mejor cara con la entrada primero de Alani e Iván Sánchez en la reanudación, y Adrián en el cuarto de hora final. Los errores en las marcas concedieron una oportunidad a un Real Valladolid, por fin incisivo, aunque sin puntería (Latasa). Las ganas de Arnu, con destellos de calidad, animaron a la alicaída afición dejando claro que tiene sitio en el equipo para la próxima campaña, lo mismo que Alani, el futuro.
Porque el presente dice que el Real Valadolid iguala el mayor número de derrotas seguidas en poder hasta ahora de Las Palmas en la campaña 59-60, que suma el mayor número de derrotas en Liga de toda la historia de Primera, ya con 30, y que sigue siendo el peor equipo en una segunda vuelta con un solo punto sumado.