El Real Valladolid presenta su queja por el arbitraje recibido contra el Celta
Comparte una 'reflexión' con el comité de árbitros, la Real Federación Española y LaLiga tras el penalti pitado contra el Celta

Momento del segundo impacto del balón en Javi Sánchez, tras pegarle en el costado.
El Real Valladolid ha decidido por fin quejarse por los arbitrajes recibidos, algunos lamentables, aunque sea tarde y no pueda evitar un descenso labrado por méritos propios pese a los empujoncitos con el silbato, que tampoco eran necesarios y que se han repetido en las últimas temporadas en la élite.
En un comunicado público, el club lamenta el penalti señalado en contra que costó la derrota ante el Celta. Un balón que pegó en el costado de Javi Sánchez, quien se tiró para hacer tackling, y después impactó en su axila. Eso fue considerado como mano por García Verdura, tras la recomendación desde el VAR de Figueroa Vázquez, quien empujó a su compañero a señalar el penalti al hablarle directamente de ‘mano’, antes de revisar la jugada, como informó ayer este diario.
Las versiones sobre la jugada varían, incluso con el reglamento en la mano. Una parte defiende que la acción era involuntaria y el balón además provenía de un rebote, mientras que la otra indica que en el caso de que haya un tiro a puerta no se tiene en cuenta el rebote.
Pero la cuestión de fondo es ver si se puede considerar mano un balón que impacta en la zona axilar interior del brazo, en una acción difícilmente repetible. Es imposible tirarse al suelo en tackling sin levantar un brazo que actúe de timón, para estabilizarse. Otras cosa es la altura que alcance la extremidad.
Lo peor es que no existe un vídeo fidedigno para comprobar el doble rebote en el cuerpo del central, vistas las imágenes que manejó el VAR. Las tomas existentes son confusas, pues no todos los partidos de Primera División cuentan con el mismo número de cámaras. También para esto hay clases.
El comunicado del club no está realizado en tono de queja, aunque subyazca en un escrito que de lo contrario no sería presentado, sino de comunicación de un estado de ánimo para suavizar lo dicho.
El escrito dice lo siguiente: «Tras lo sucedido en el partido del sábado en Zorrilla, desde el Real Valladolid hemos compartido como club una reflexión con el Comité Técnico de Árbitros, con la Real Federación Española de Fútbol, con LaLiga y con todos los estamentos del mundo del fútbol, con el fin de aportar a la mejora deportiva de la competición y de las condiciones de igualdad entre todos los participantes en la misma.
En primer lugar nos sorprendió que el llamamiento al colegiado por parte del VAR se realizase en forma condicionante bajo la fórmula ‘revisar una mano’ que es contraria a lo habitual ‘revisar jugada’ y al espíritu del propio videoarbitraje, una herramienta de ayuda y no de condicionamiento previo al árbitro. Es evidente que adelantar en la solicitud de revisión la solución no resulta garantía para que la misma se realice en condiciones de máxima objetividad.
Asimismo, lamentamos la ausencia de diferentes planos procedentes de diferentes cámaras en la revisión de la polémica jugada. Esa combinación de varias posiciones en el estudio de este tipo de jugadas no solo es lo habitual, sino que es una garantía de ayuda para el colegiado que ha de tomar la decisión final. En la medida en que esos análisis puedan producirse desde el mayor nivel de información posible, el resultado de los mismos será siempre más objetivo, menos discutible y, por tanto, mejor.
Por último, reclamamos que la unificación de criterios en el arbitraje español sea una realidad y no una proclama carente de realidad en el tiempo. Solo fijando unos criterios claros, manteniéndolos estables en el tiempo y universalizando su aplicación podremos ofrecer a todos los profesionales (jugadores, árbitros y comités) las herramientas suficientes para desarrollar su labor en un escenario de estabilidad y objetividad.
El Real Valladolid mantiene un claro compromiso con la mejora constante de la competición, con la colaboración entre jugadores, árbitros, clubes y organizadores así como con la exigencia de objetividad y transparencia que refuerce la confianza de todos en un desarrollo satisfactorio de nuestro deporte».