Diario de Valladolid

Ocasión para Sylla o Latasa

Uno de ellos tomará el puesto ante el Sevilla del sancionado Marcos André  El brasileño lleva uno, el único de los delanteros tras jugada

El senegalés lleva dos goles, ambos de penalti, y el español no se ha estrenado

El brasileño lleva uno, el único de los delanteros tras jugada

Sylla corre tras el balón.

Sylla corre tras el balón.REAL VALLADOLID

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Decía Larra que escribir en España es llorar. Y eso que cuando don Mariano José vivió, no se había inventado el fútbol. Ni el Real Valladolid. De lo contrario hubiese cambiado de verbo para utilizar ‘plañir’, mucho más duro y acorde con la marcha del equipo en esta Liga 24-25. La peor en la élite de su historia. Cada partido del Pucela no deja ríos de tinta pero sí de lágrimas.

Las cifras, tanto individuales como colectivas, no hay por dónde cogerlas. Confirman el último puesto de un equipo pésimo en contención, creación y ataque, las tres suertes principales del fútbol.

Una de ellas, la última, sufrirá un cambio obligado el domingo ante el Sevilla. Cocca se queda sin Marcos André por acumulación de amonestaciones lo que deja el campo expedito para la entrada de uno de los dos delanteros centro restantes: Sylla o Latasa.

Más que elegir uno, hay que descartar al otro. Parece lo mismo pero no lo es. Equivale a que juegue el mejor o el menos malo. Y en el caso blanquivioleta, ninguno de los tres puntas está para tirar cohetes. Por el funcionamiento colectivo del equipo y por su incapacidad individual. En esto no hay distingos. Una carencia se suma a la otra.

Juan Miguel Latasa.

Juan Miguel Latasa.LALIGA

Un somero repaso a las cifras goleadoras de los puntas refleja este desastre, cuyo muñidor es el director deportivo Domingo Catoira, quien ha confeccionado una plantilla peor con diferencia de la que ascendió la pasada temporada.

Para muestra, un botón. Entre los tres delanteros suman tres goles. Un número escandaloso. No existe un trío peor en toda la categoría. Pero esos tantos no han llegado de forma biunívoca. Sylla suma dos; Marcos André, uno; y Latasa, ninguno. La devastación aumenta al comprobar que los dos tantos del senegalés llegaron por medio de sendos penaltis, ante Alavés y Villarreal. El único en culminación de jugada fue el de Marcos André en Las Palmas, al rematar una asistencia de cabeza de Sylla.

Esos tres goles sólo han supuesto 2 puntos para el equipo: los del penalti de Sylla en Vitoria, que contribuyeron al 2-3 final. Tanto en Las Palmas (2-1) como en Zorrilla frente al Villarreal (1-2), el Pucela perdió.

Por lo tanto queda evidente la nimia contribución de la punta del ataque del Real Valladolid esta temporada. Un dolor acrecentado al comprobar las estadísticas de goles por disparo de los tres arietes. Marcos André lleva un tanto de 14 tiros en el área; Sylla, dos de 13, contando los penaltis. Sin ellos la cifra baja a 0 de 11. Y por último Latasa es el que más tira y el que más falla. Sus demoledoras cifras son de cero goles tras 15 disparos en el área.

Diego Cocca debe decidirse entre el madrileño y el africano para enfrentase al Sevilla y la elección no parece nada clara. Ante Real Madrid y Villarreal, el técnico argentino dio entrada a Sylla, aunque como extremo izquierdo, pues Marcos André es su punta preferido. Latasa salió en ambos encuentros en los minutos finales.

Ante el Rayo Vallecano cambió el guión. Sylla se quedó en el banquillo y cuando el míster decidió sustituir a Marcos André en las postrimerías del encuentro, quien salió fue Latasa. El senegalés no llegó a jugar.

Por lo tanto se abre la guerra sucesoria del brasileño, con un condicionante especial: quien marque puede hacerse con el puesto, dada la sequía generalizada del ataque pucelano, que es el puro reflejo de la del equipo. El Real Valladolid suma 15 goles. Menos que Lewandowski (19) y Mbappé (16), primeros en la lista de pichichis de la categoría.

Con la permanencia a 8 puntos (9 probables con los golaveraje), el Sevilla supone prácticamente la última soga con la que aferrarse no a la salvación, sino a la esperanza de luchar por la salvación. El panorama del equipo es tan triste como la capacidad realizadora de sus delanteros... y la defensiva de sus zagueros.

Pero ésa es ya otra historia.

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