BALONMANO
Vuela el liderato
El Recoletas empata y cede el primer puesto al Bidasoa / Pésima segunda parte de los vallisoletanos tras irse 15-20 al descanso / El Nava iguala en el último segundo

El pivote Lucas Ribeiro tira desde seis metros en la cancha del BMNava.
Un derbi es un derbi. Es decir, otra cosa. Uno no puede ir a un derbi con la hoja de la clasificación en la mano, porque corre el riesgo de que la conviertan en un avioncito de papel, y la echen a volar. Un derbi es como los territorios forales: cuenta con una ley aparte. Por eso da lo mismo que llegue el líder a la casa del que ha perdido todos sus partidos como local y sólo ha ganado al Ademar en León. En otro derbi, por cierto.
El Nava arrebató un punto en el último segundo al Recoletas y le aparta del líderato, ahora en manos de un Bidasoa que supo hacer los deberes ante el Ciudad Real (36-32).
El Nava era anteúltimo, pero jugaba un derbi. Los pucelanos se enfrentaron al segundo por la cola. Esa fue la diferencia. La inercia y la calidad no siempre ganan a la fe y la emotividad. Y menos cuando se olvida la historia: cinco derrotas, un empate y una sola victoria por la mínima, en las siete visitas del Atlético a Nava.
Además del exceso de confianza, hubo un mal día, especialmente en la portería. El Atlético pasó del cierre blindado de las seis primeras jornadas a la puerta rotatoria de supermercado en la localidad segoviana, especialmente en la segunda parte. No funcionaron un desconocido Nagy ( 4 paradas de 33, el 12,12 %) ni César Pérez (1 de 7, el 14,29 %).
Si el balonmano fuese ajedrez, el principio fue de partida rápida. Correr y tirar antes que pensar, por parte de dos rivales con estrategias gemelas. Los goles se sucedían, con sendos empates a uno, tres, cuatro, cinco y seis, antes de que los de Pisonero pusiesen tierra de por medio con un parcial de 0-5 que elevó al marcador el 6-11. Los gladiadores azules buscaban bien al pivote, al tiempo que movían rápido la bola para crear superioridades y tiro en los extremos, mientras que Fodorean aparecía con su martillo en los nueve metros. A los 21 minutos llegó el 10-16, máxima ventaja pucelana en el partido.
El Recoletas tiró de currículum y creía tener casi todo hecho. Pero no. Era un derbi. El Nava, como una hormiguita, fue recortando. Ugalde y el vallisoletano David Fernández sacaron brazos ganadores. El extremo acabó con 8 goles de 9 tiros, y el lateral con 6 de 7. Tras un 15-18 peligroso, llegó el descanso con 15-20.
La segunda parte fue desastrosa para los pucelanos, y aun así casi ganan. Alejandro Pisonero notaba el cansancio por falta del relevo en el central de Suárez y David Pisonero también echaba en falta jugar con dos centrales, en los momentos de mayor espesura.
Nava comenzó a lo grande esta media hora. Un parcial de 4-0 le puso a un gol. Todo lo que tiraba, entraba, y desde todas las posiciones, especialmente desde la raya continua: el pivote y los extremos.
El Recoletas vio las orejas al lobo y subió la velocidad. El 24-28 a los 14 minutos parecía inapelable, pero la reacción coral de los locales ante la mala defensa pucelana puso el 34-32. Y cuando todo parecía perdido, un gol de Serrano y dos de Sergio, el último tras robo, cincelaron el 34-35 a falta de 20 segundos. Sacó el Nava, la defensa que debía de dar al menos el do de pecho final fue de plastilina y Ugalde, quién si no, machacó el empate entrando con todo en el último segundo.
FICHA TÉCNICA
BM Nava: Patotski (8 paradas), Otero (3), Audiffred (-), David Fernández (6), Vázquez (5), Ahumada (3), Ugalde (8), Da Silva (2), Arzoz (-), Carrión (2), Esparon (-), Ramos (1), Roca (4), Herranz (1) y Buda (4 paradas).
Recoletas Atlético Valladolid: Nagy (4 paradas), Sergio (5), Tao (4, 2p), Pisonero (5), Donlin (-), César Pérez (1 parada), Díaz (2), Iribar (4), Serrano (4), Fodorean (4), Colón (-), Pinheiro (1), Jozinovic (1), Ribeiro (3)y De Toledo (2).
Árbitros: San Emeterio y Ariño.
Exclusiones: Ramos (2 y roja), Vázquez, Fodorean Donlin y Tao.
Parciales cada 5 minutos: 3-4; 6-9; 7-11; 10-15; 12-18; 15-20;18-20; 22-24; 25-29; 29-31; 34-32 y 35-35.
Incidencias: Pabellón Guerreros Naveros. Mil espectadores.