BALONMANO / LIGA ASOBAL
Miedo en el Recoletas por Pablo Herrero
Los gladiadores azules, preocupados por la posible lesión de gravedad en la rodilla del lateral: «No pinta bien, lo acusaremos mucho», explicó Pisonero

Pablo Herrero lanza entre líneas en Granollers.
Más allá de los dos puntos y de un inicio de Liga que invita al optimismo, el Recoletas Salud afronta estos días con una preocupación que trasciende a la competición: conocer el alcance real de la lesión de Pablo Herrero. El jugador vallisoletano, pieza importante dentro de las rotaciones de David Pisonero, podría convertirse en una baja de consideración si se confirma el peor diagnóstico. En un equipo que ya arrastra algunos problemas físicos, como los de Ribeiro y Álex Díaz, y que ha tenido que convivir recientemente con una epidemia de gripe en el vestuario, la posible ausencia prolongada de uno de sus hombres de casa supone un contratiempo especialmente sensible.
El propio David Pisonero reconoció que todavía no existe un diagnóstico definitivo sobre la lesión de Pablo Herrero, aunque dejó claro el impacto que tendría para el equipo en caso de confirmarse la gravedad: «Será una ausencia que vamos a acusar muchísimo». El técnico destacó especialmente el valor del jugador dentro de la plantilla, tanto por su condición de jugador formado en casa como por la experiencia acumulada en la Liga Asobal.
«Un jugador de casa con experiencia, que ha jugado partidos importantes y muchos minutos en Asobal, que nos da mucho en muchas partes del campo. La primera exploración de Pablo no pinta bien, vamos a ver cuál es el diagnóstico definitivo. Nos da mucho y es una baja muy importante», explicó Pisonero, consciente de que la posible baja obligaría al Recoletas a modificar sus habituales rotaciones y a redistribuir responsabilidades dentro del equipo.
Pisonero confirmó que, por el momento, el club no contempla acudir al mercado para cubrir una eventual baja: «No se va a traer a nadie». En caso de que el diagnóstico de Pablo Herrero sea el peor posible, la solución pasaría por confiar en los recursos de la plantilla actual. «Si Pablo es el peor de los diagnósticos vamos a tirar con lo que tenemos, será Colón el que suba hasta el final», señaló el entrenador.
La situación física del equipo añade además contexto a esta preocupación. El Recoletas Salud viene de atravesar una reciente epidemia de virus respiratorio en el vestuario y cuenta con otros jugadores que tampoco están al cien por cien. Tao está entrenando con normalidad, aunque todavía de manera progresiva y «renqueante», mientras que Asier y Guilherme tuvieron que realizar un esfuerzo para poder participar en el último encuentro ante el Tubos Aranda Villa de Aranda.
Todo ello dibuja un escenario en el que el buen momento deportivo del Recoletas convive con cierta inquietud en el apartado físico. El equipo ha comenzado la temporada con dos triunfos y ocupa actualmente la tercera posición, pero la posible gravedad de la lesión de Pablo Herrero introduce una preocupación que va más allá del próximo compromiso.
Pisonero quiso poner en valor precisamente la aportación que el jugador realiza al colectivo y la dificultad que tendría su ausencia. Herrero aporta experiencia ASOBAL, conocimiento del equipo y capacidad para desempeñar diferentes funciones, elementos que explican que el técnico considere que su baja se acusaría «muchísimo».
Mientras llega el diagnóstico definitivo, el Recoletas deberá afrontar la situación con prudencia y esperar. El resultado de las pruebas determinará si la preocupación queda finalmente en un susto o si el conjunto vallisoletano tendrá que convivir durante un periodo más largo con la ausencia de uno de sus jugadores importantes. Hasta entonces, el futuro inmediato de Pablo Herrero se convierte en una de las principales incógnitas que rodean al vestuario azul.