CICLISMO
¡Romeo vuelve a lo grande!
El vallisoletano se sube al tercer escalón del podio en el Tour de Polonia tras una gran crono en la que fue cuarto / Se quedó a 16” del campeón Brenner en la general y metió tiempo a casi todos sus competidores
Iván Romeo en el podio del Tour de Polonia.
Volver ya es difícil. Volver después de dos meses parado por una gripe que te hizo perderte el Tour de Francia, y hacerlo además con la incertidumbre de quien sabe que recuperar el ritmo competitivo no se consigue de un día para otro es todavía más complicado. Pero los grandes también se reconocen en eso: en la capacidad de levantarse, de resistir cuando el terreno no es el que mejor se adapta a sus cualidades y, llegado el momento, golpear donde más duele.
Romeo lo ha hecho a lo grande en el Tour de Polonia. El vallisoletano se ha agarrado a una carrera en la que tuvo que sufrir en la montaña, lejos de su terreno predilecto, para guardarse la estocada para el lugar que mejor conoce: la contrarreloj. Partía décimo de la general, a 33 segundos del liderato, y en apenas 12,5 kilómetros de lucha contra el reloj fue capaz de sacar ventaja a prácticamente todos sus rivales para escalar hasta el tercer puesto, a solo 16 segundos del campeón, el alemán Marco Brenner. Una remontada de categoría que dice mucho más que una posición en el podio: dice que Romeo ha vuelto.
Y lo hizo, además, con una crono de muchos quilates. Romeo fue cuarto en la etapa, con un tiempo de 14:30, apenas cinco segundos más que Stefan Küng, vencedor con 14:25. En solo 12,5 kilómetros fue capaz de recortar 17 segundos al líder y de adelantar a todos los rivales que necesitaba para convertir el décimo puesto en el que partía en un podio. Una demostración de poderío en su especialidad, en la que volvió a marcar diferencias cuando más importaba.
El mérito adquiere todavía más valor por el escenario. Polonia le obligó a sufrir en la montaña, a resistir ante corredores más adaptados a esos terrenos y a llegar vivo a una última jornada en la que todo estaba por decidir. Romeo no solo resistió: esperó su momento y, cuando apareció su terreno, lanzó el golpe. En apenas un cuarto de hora cambió por completo el signo de su carrera.
Iván Romeo en el podio del Tour de Polonia.
Este tercer puesto tiene, por eso, un valor que va mucho más allá de un resultado. Es la primera gran confirmación después de dos meses en los que todo tuvo que empezar de nuevo. Perderse el Tour fue un golpe, y Polonia era la prueba para saber cuánto quedaba de aquel corredor que había deslumbrado antes del parón. La respuesta ha sido contundente. El motor responde, la contrarreloj vuelve a ser un arma diferencial y, sobre todo, Romeo ha demostrado que puede sufrir durante una vuelta por etapas y seguir estando ahí cuando llega la hora de decidirla. Eso, después de todo lo vivido, vale casi tanto como el podio.
Con la confianza por las nubes a la Vuelta
Ahora el objetivo cambia. Este tercer puesto no es el punto final del regreso, sino la primera gran señal de lo que puede venir. La Vuelta a España aparece ya en el horizonte con un Romeo que llegará con una carrera WorldTour en las piernas, confianza renovada y un recorrido que, por su perfil, puede ofrecerle oportunidades. Solo tres etapas con final que no le benefician especialmente y unas carreteras muy para corredores natos dibujan un escenario en el que el vallisoletano puede volver a tener peso, especialmente en las jornadas para los rodadores y en la lucha contra el reloj en Jerez de la Frontera.
Después de todo lo ocurrido, ya tiene la respuesta que buscaba: ha vuelto a ser competitivo. Y no de cualquier manera. Ha vuelto subiendo al podio, firmando una crono de primer nivel y, sobre todo, dejando la sensación de que esto puede ser solo el principio. Su celebración en el camión del equipo lo decía todo: felicidad por el regreso, alivio por haber dejado atrás los meses difíciles y, por encima de todo, hambre. Hambre de más. Porque Romeo ha vuelto a encontrar el camino y, después de demostrarlo en Polonia, parece dispuesto a recorrerlo hasta el final para acabar el año 2026 mucho mejor de lo que lo empezó y demostrar que puede codearse con los mejores.