Diario de Valladolid

AVENTURA

De la Rosa, aislado

El vallisoletano pierde su tabla de paddle surf en el Ártico a causa de un temporal en la pasada madrugada / Está a salvo en una cabaña de cazadores y a la espera de un rescate que debe llegar en 48 horas

Antonio de la Rosa, en zona de hielos sobre su tabla especial de paddle surf, con comida y material.

Antonio de la Rosa, en zona de hielos sobre su tabla especial de paddle surf, con comida y material.E.M.

Publicado por
A.A.
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El explorador vallisoletano Antonio de la Rosa se encuentra ileso y a resguardo en una cabaña de cazadores en el cabo Crauford, en el territorio de Nunavut (Canadá), tras perder su embarcación durante el temporal de la noche del viernes al sábado. El protocolo de rescate marítimo está activado y su extracción se prevé en un plazo máximo de 48 horas, previsiblemente mediante un rompehielos cuya ruta coincide con su posición actual.

Durante la madrugada del sábado, vientos cercanos a los 100 kilómetros por hora y un fuerte estado de la mar ártica rompieron la banquisa -franja de hielo marino adherida a la línea de costa- sobre la que el explorador había dejado su tabla de paddle surf y la mayor parte del material. El desprendimiento del hielo arrastró la embarcación mar adentro.

Antonio de la Rosa pernoctaba en ese momento en la cabaña, situada a unos 500 metros de la orilla. Esa circunstancia resultó determinante para garantizar su seguridad, pues de haber estado más cerca, su integridad habría corrido un muy serio peligro.

La pérdida de la tabla se produce en la misma jornada en que tenía previsto partir hacia Arctic Bay (Ikpiarjuk), poblado inuit (antes conocido como esquimal) situado a unos 105 kilómetros al sur, para reparar los daños detectados en la quilla y el traje seco durante la espera meteorológica de los días anteriores.

El aventurero vallisoletano había trasladado previamente a la cabaña ropa, parte de los alimentos y el equipamiento de seguridad, incluida la comunicación satelital. Ese material permanece en su poder y le proporciona una autonomía estimada de tres a cuatro días de agua y alimento. El grueso de los víveres, que garantizaba una autonomía muy superior, se perdió con la embarcación.

«Tras unos días en cabo Crauford revisando y comprobando el material me he dado cuenta de que tengo algunas cosas que necesito reparar para continuar con seguridad esta expedición», comentó De la Rosa el 31 de julio, antes de que en la madrugada llegase el fuerte temporal.

La intervención del embajador de España en Canadá ha resultado determinante para agilizar la respuesta. El contacto establecido con la representación diplomática al inicio de la expedición permitió activar los canales de coordinación de forma inmediata. Un factor crítico en una región en la que los tiempos de respuesta se miden habitualmente en días, dada la complejidad de los accesos.

La extracción del vallisoletano se realizará previsiblemente mediante un rompehielos, cuya derrota coincide con la posición actual del explorador. Esta coincidencia ha reducido de manera significativa los plazos previstos en una de las zonas más remotas e inaccesibles del Ártico canadiense, donde no existen medios de rescate permanentes y la comunidad habitada más próxima, Arctic Bay, se encuentra a unos 105 kilómetros por mar.

La complejidad del rescate aumenta a causa de que las condiciones meteorológicas impiden recargar los dispositivos electrónicos. De la Rosa ha comunicado que reducirá la frecuencia de sus partes de voz para preservar la autonomía de las baterías hasta el momento en que se produzca el rescate. La coordinación de comunicaciones subraya que cualquier disminución del ritmo de partes responde a esta medida de precaución y no a una variación de su estado

La expedición, iniciada el 18 de julio en modalidad solitaria y sin asistencia, había acumulado 367,7 kilómetros (198,5 millas náuticas) en quince días de travesía por el Ártico canadiense. En ese recorrido, De la Rosa cruzó la boca del Admiralty Inlet guiándose únicamente por la brújula durante doce horas de niebla cerrada, superó dos vuelcos en aguas a dos grados y alcanzó el cabo Crauford, donde el temporal lo mantuvo refugiado los últimos días.

Ahora prioridad absoluta es la extracción segura del explorador. No se ha adoptado por el momento ninguna decisión sobre el futuro de la expedición, a la espera de que se produzca el rescate.

tracking