BALONCESTO / SEGUNDA FEB
Coser, cantar y... liderato del UEMC Baloncesto Valladolid
Jornada perfecta para el equipo de Barrio, muy superior, que aplasta (86-58) a un errático, férreo y desquiciado Ponferrada al que le gana también el average particular y se aprovecha de la derrota de Córdoba ante Morón

Hanna en una penetración a canasta ante Ponferrada.
Coser y cantar. Había miedo o respeto o como lo quieran llamar a un rival, Ponferrada, que iba a rebufo del UEMC Baloncesto Valladolid en la clasificación a solo una victoria de distancia y que en la primera vuelta había sonrojado al equipo de Barrio por una veintena de puntos dejándole una espina clavada. Pero no hubo batalla. Ni siquiera un cuarto. Porque el 20-14 del primer acto ya enseñaba muchas cosas, demasiadas.
Ponferrada, envenenado y desquiciado por su impotencia fue barrido del campo (literal) por un UEMC superior que cierra una jornada perfecta al aprovecharse de la derrota de Córdoba en casa ante Morón. Una derrota que catapulta a los de Barrio al liderato (compartido con los andaluces) y que le hace depender de sí mismo para lograr el primer puesto ya que recibirá a Córdoba el 28 de marzo.

El debutante Querejeta subiendo el balón en juna transición.
El derbi regional no tuvo historia. Tras un inicio de partido infame de ambos equipos, dotados de escopetas de feria (6-6; minuto 7), un triple del jugón Hanna ejerció de despertador del UEMC.
Pero el tardío despertar del UEMC bastó. Porque la resistencia de un férreo Ponferrada acabó con dos triples de Morales (16-14). Eso y poco más. Nada más. Envenenado por la impotencia y desquiciado por ese querer y no poder, Ponferrada arrojó la toalla a las primeras de cambio en un inicio del segundo cuarto patético (13-2). Y con esas facilidades el UEMC, sin dudarlo, puso la directa (33-16; min.13).

Juangar ataca el aro en una penetración.
La pregunta salía a colación. Visto lo visto, ¿cómo pudo perder el conjunto morado por más de 20 puntos en Ponferrada? Secreto de sumario. Incomprensible.
Porque lo mejor faltaba por llegar en un tercer cuarto de baño y masaje de los vallisoletanos con un parcial sangrante de 30-15 que hizo pensar en el average. Con tres pequeños, con tres grandes, con dos ‘cuatros’... Daba igual. El UEMC fue un rodillo ante un Ponferrada ausente y del todo errático que firmó unos porcentajes irrisorios (un 29% en tiros de 2, un 25% en tiros de 3 y un 66,7% en tiros libres, perdiendo la batalla por el rebote (47-33) y la de valoración (110-30).
La ventana indiscreta

Los fotógrafos colocados en sillas en una esquina con poca visibilidad.
Solo el inicio del último cuarto, en un calco del inicio de partido, con un UEMC bloqueado por su relajación, evitó una paliza de escándalo ante un Ponferrada desgobernado que también perdió, por técnicas al banquillo, a su entrenador y que vio como también echaba por tierra el average particular. Un caos. Pero el 0-8 fue un espejismo. La cabra tiró al monte y el UEMC pudo festejar sin grandes alardes (menos que otras veces) una victoria plácida que le catapulta a lo más alto de la clasificación para tener una bala más en su recámara.
UEMC Baloncesto Valladolid 86; Ponferrada 58
- UEMC Baloncesto Valladolid: Marín (6), Haney (16), Juangar (5), Ordóñez (17) y Ochi (10) -quinteto inicial- Hanna (15), Querejeta (4), Pablo Martín (5), Arqués (8) y Montilla (-).
- Clínica Ponferrada: Orrit (9), James (14), Moller (3), Callahan (8) y Sima (4) -quinteto inicial- (Romero (-), Okeke (2), Fermí-Cera (9), Morales (9), Soarez (-).
- Árbitros: Pellitero y Hurtado.
- Eliminados: Moller, Callahan, Morales y descalificado el entrenador del Clínica Ponferrada, Oriol Pozo.
- Parciales cada Cuarto: 20-14; 25-18; 30-15 y 11-11.
- Polideportivo Pisuerga. 3.800 espectadores