Diario de Valladolid

BALONMANO

César Pérez impulsa al Recoletas

La exhibición del portero ante la ausencia de Bar catapulta al Atlético en su cómoda victoria 34-30 ante el Caserío Ciudad Real, con Toledo y Oliveira como brazos ejecutores

César Pérez celebra una de sus 18 paradas.

César Pérez celebra una de sus 18 paradas.PHOTOGENIC

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Huerta del Rey continúa con su envoltura de caja fuerte que adquirió la temporada pasada. Casi nadie sabe forzar su puerta de acero de máxima calidad. En la 24-25 sólo lo logró Torrelavega, en el último partido como local del Recoletas Atlético Valladolid, y con todo el pescado vendido.En la actual Logroño ha encontrado la clave para abrirla. Nadie más. Tampoco el Caserío Ciudad Real, el último en sucumbir en su asalto a los gladiadores azules.

El recién ascendido llegaba con una excelente hoja de servicios en su estreno en la élite, situado en la zona media de la tabla. Es un conjunto bien trabajado por Santiago Urdiales pero enseguida dejó muestras de su limitación en el tiro exterior, sus concesiones defensivas y, sobre todo, su excesivo número de pérdidas de balón, lo que en la élite es mortal. Y tampoco es que el Recoletas brillase en este aspecto, pues hubo algún tramo de la segunda mitad en que ninguno de los equipos parecía capaz de dar cuatro pases sin perder la bola.

Recoletas, inquieto ante la ausencia por gastroenteritis de Bar, un seguro de vida en la portería, se encontró con un mayestático César Pérez, tan enchufado que la grada acabó coreando su nombre. Firmó un 41% de paradas (18 de 44) pese a la relajación defensiva final. Se estrenó con tres consecutivas, una en un penalti, para colocar un 3-0 de entrada que ya fue mortal para los manchegos. Nunca se pondrían por delante. A lo más que llegaron fue a empatar a 6. Toledo y Oliveira, poderosos brazos ejecutores con siete tantos por cabeza, formaron con el arquero la trinidad sobresaliente de este encuentro. Sin olvidar a Gedo, con máxima eficacia en ataque (5 goles de 5 tiros) y protagonizando contraataques.

El descanso fue una fosa que separó dos mitades diferentes, casi opuestas. Valga el marcador de las mismas para explicarlo: 14-10 en la primera y 20-20 en la segunda. Los de Pisonero encajaron el doble de goles, en parte por la relajación defensiva en ciertas fases de esta media hora final y también por el carrusel de exclusiones, con huecos de sobra para llegar hasta la línea continua. Hubo un momento en que jugaron seis contra cinco locales.

El comienzo del Recoletas fue con César on fire y una goma tras ese 3-0 inicial. Se pasó al 3-2, al 5-2, al empate a seis y al 13-8, la máxima diferencia local en esta primera mitad, a menos de cinco minutos del final. El Atlético defendía bien ante un rival previsible en su juego hasta seis metros. Y si no, ahí estaba César. El descanso llegó con ese 14-10 que parecía cómodo.

Tanto fue así, que el Caserío metió una velocidad más y se acercó 15-14 (parcial de 1-4). El Atlético se puso las pilas, justo cuando Pisonero se planteaba un tiempo muerto. Pasó al 18-14 y después a un 20-15 que igualaba la máxima diferencia del encuentro. A los manchegos les penalizaban las pérdidas y las exclusiones. Ni siquiera los dos minutos a Gedo y a Pisonero, por protestar la acción de la exclusión del egipcio, sirvieron para que Ciudad Real se acercase. Casi siempre estaba con seis, viendo además una roja por un golpe, aunque involuntario, en la cara a Toledo.

El partido se abrió demasiado y en este correcalles el Recoletas tiró de calidad, ante una portería visitante que se desvaneció. Camino, Serrano y Tao complementaban desde los extremos a los tiradores exteriores, florecían los contraataques y el Atlético se puso 30-22, máxima diferencia, pese a los tiempos muertos de Urdiales y a su plan de colocar a siete jugadores de campo. Las pérdidas conllevaban goles sin portero y tuvo que recular.

El Recoletas levantó el pie del acelerador y la defensa 5:1 rival provocó errores locales que sirvieron para maquillar el resultado a un Caserío que presentaba en sus filas a Juan Gull, hijo del ex jugador del BM Valladolid, Eric, y que es clavado físicamente a él. Marcó un gol.

Los de Pisonero siguen en la zona alta y con buenas sensaciones. La mejor, junto a la victoria, es que César Pérez, poco utilizado esta temporada ante las exhibiciones de Bar, puede sostener de sobra la meta pucelana.

FICHA TÉCNICA

Recoletas: César Pérez (18 paradas, 1 gol), Oliveira (7), Karapalevski (-), Gedo (5), Tao (4, 1p), Poladura (-), Serrano (3), Fodorean (-), Giráldez (ps, 1 parada), Camino (3), Ribeiro (1), Herrero (2), Jozinovic (-), Toledo (7) y Carvalho (1).

Caserío: Giovagnola (8 paradas), Mach (2), Mendive (2), Lumbreras (1), Moreno (4, 3p), Morales (3), Romero (ps), Palomeque (1), Domingo (5), Inestrosa (5, 3p), Mínguez (-), Sergio López (2), Sherif (2), Casares (2), Torres (-) y Gull (1).

Árbitros: Murillo y García.

Exclusiones: Gedo, Toledo, Lumbreras , Mínguez, Mendive (2) y Palomeque.

Parciales cada 5 minutos: 3-0; 3-1; 6-3; 8-7; 12-8; 14-10 ;16-14; 21-16; 25-21; 30-22; 32-26 y 34-30.

Incidencias: Huerta del Rey. 1.928 espectadores.

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