BALONMANO / LIGA NEXUS ENERGÍA ASOBAL
Cruel e injusto despertar para el Recoletas en Torrelavega
Deja escapar ante el líder en el último suspiro un punto que sin duda merecía apoyado en un osado Alejandro Pisonero (7 goles) y sobre todo en un omnipresente Juan Manuel Bar (17 paradas)

Juan Bar, en plena acción deteniendo un lanzamiento del Torrelavega.
Los duelos entre el Bathco Torrelavega y Recoletas Valladolid en el Vicente Trueba son sinónimo de espectáculo e igualdad como marcaban los últimos cuatro precedentes donde los ‘gladiadores azules’ fueron capaces de pescar cinco de los ocho puntos en juego. Y ayer el partido que abría la cuarta jornada de la Liga Asobal no defraudó en otro partido épico y disputado en el que el liderazgo de un desbocado Alejandro Pisonero y de nuevo un excepcional Juan Manuel Bar, que volvió a echar el candado en la portería pucelana no bajando del 40% de efectividad , ejercieron de pesadillas para el hasta entonces líder.
Era una cuestión de fe en un sistema de juego cada día más pulido y afinado por David Pisonero en el que el Recoletas, de puntillas y sin hacer ruido, fue capaz de subirse a las barbas de su rival mandando en el marcador durante muchos minutos. Su variedad defensiva (6-0, 5-1 y totalmente abierta) unido a la inspiración una vez más de su portero, el internacional argentino, colapsó el ataque de un Bath Torrelavega que nunca estuvo cómodo sobre la pista del Vicente Trueba y que basó todo a esos finales de partido en los que esta campaña ha logrado sacar petróleo gracias a su experiencia y su gran fondo de armario.
El Recoletas ató primero en corto al equipo de Cuétara dejándolo totalmente colapsado en ataque e incluso hasta obsesionado con un Juan Manuel Bar autor de 10 paradas en la primera mitad que se convirtió en un muro casi infranqueable. Porque el casi 50% de efectividad del meta argentino del recoletas permitió a su equipo vivir durante muchos minutos sacando rédito a los desdobles en el pivote para marcharse al descanso con tres goles de ventaja (11-14).
El paso por los vestuarios pareció sentar mejor a los locales, que lograban ponerse por delante en el marcador por fin coincidiendo con el ecuador de la segunda mitad (19-18).
Pero cuando todo hacía presagiar la agonía del Recoletas, Pisonero cogió su fusil para dotar de ADN vallisoletano junto a Herrero en la toma de decisiones, para engancharse de nuevo al partido. Y todo sin olvidarse de la aparición otra vez majestuosa de Bar para echar el candado a su portería y empuntar a su equipo hacia la victoria con dos goles de ventaja y poco menos de tres minutos para el final (22-24).
El Recoletas aguantó la última embestida del Torrelavega, que pasando a defensa 5-1 acortó diferencias colocándose a un solo gol (23-24). La victoria parecía hecha con poco menos de 30 segundos por jugarse, posesión de balón y un tiempo muerto solicitado por Pisonero para poner cordura al último ataque. Sin embargo una pérdida de Alejandro Pisonero provocó el contragolpe de Cangiani para establecer el definitivo 24-24. Un jarro de agua fría para un Recoletas que sin duda mereció más.
Torrelavega 24; Recoletas Atlético Valladolid 24
- Árbitros: Álvarez y Bustamante #
- Parciales cada 5 minutos: 1-1, 1-2, 3-5, 5-7, 11-14 y 11-14(descanso); 14-16, 16-16, 18-18, 20-20, 22-23 y 24-24 (final)
- Bahtco Torrelavega: Calle (portero; 5 paradas), Moyano (1), Scott (-), Muñoz (2), Prokop (7), Aja (1) y Jurkovic (-) -siete inicial- Tercarios (p.s. 2 paradas), Silva (2), Rubiño (-), J. Fernández (-), Isidoro 2), Cangiani (3), Maestro (3) y Ángel Fdez (2).
- Recoletas Atlético Valladolid: Juan Bar (portero; 17 paradas), Oliveira (1), Pisonero (7), Abde (3), Tao Gey (2) Díaz (1) y Ribeiro (-) siete inicial- César (p.s; 1 parada), Serrano (2), Camino (-), Herrero (1), Jozinovic (4), Toledo (1) y Guilherme (2).