BALONCESTO / EL FUTURO EN EL AIRE
‘Sálvame’ en el cónclave del Real Valladolid Baloncesto
Los 16 socios y... propietarios del CB Ciudad de Valladolid Baloncesto deciden este miércoles el futuro del Club tras el descenso con la propuesta encima de la mesa de cambios estructurales, viabilidad y con un proyecto en Segunda FEB para ascender por obligación

Lorenzo Alonso Nistal, presidente del CBC Valladolid, y Jesús Zarzuela, patrocinador (UEMC).
Dicen que toda lágrima enseña a los mortales una verdad. Y las lágrimas derramadas por los románticos del baloncesto en una ciudad de baloncesto como es Valladolid, dejan al descubierto la realidad de un club, Real Valladolid Baloncesto (desde ya CB Ciudad de Valladolid tras el divorcio o más bien abandono o fuga del Club de Fútbol) que vuelve a tocar fondo casi 10 años (cumplirá efemérides el próximo 18 de junio) después de su fundación. Una fundación que vino provocada por los excesos del pasado que se llevaron por delante el CB Valladolid.
Deportes
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Guillermo Velasco
El baloncesto de elite de Valladolid vuelve a estar en la encrucijada una década después, lamentablemente y de nuevo tocado por esa varita mágica maldita de los números rojos que le hace cuestionarse su existencia. En el olvido queda ese caminar seguro y realista en el que incluso llegó a tocar con la yema de los dedos la ACB en la temporada de la pandemia con un ascenso sin ascenso porque no se encontró un patrocinador que pudiera asumir el salto y porque el Real Valladolid, en su política de engaño puso el nombre a cambio de poco, muy poco. Al menos para soñar con ese retorno a la deseada ACB en la que Valladolid, allá por los años 80, con el Fórum Valladolid, fue uno de sus fundadores.

Imagen del UEMC Real Valladolid Baloncesto-Menorca, el partido que lleva al descenso.
Pero del ascenso se pasó en casi un abrir y cerrar de ojos al descenso. Un cúmulo de calamidades para dejar retratados a unos y otros en los números y también en la parcela deportiva.
‘LOS 16’
Todo se emborronó de forma caprichosa con las decisiones tomadas también por el Real Valladolid, uno de los famosos 16 dueños, con la subida de sueldo desproporcionada a Paco García que asumía, y también profesionalizando el club proponiendo, colocando y después y endosando un contrato ‘blindado’ (hasta 2026 salvo dimisión) de un director general, Enrique Peral, cuya misión no solo era ordenar las cuentas sino generar, dirigir y abrir línea de negocio para que el club fuera rentable. Ni una cosa ni la otra. Peral nunca supo dar con la tecla en un campo, el del baloncesto profesional, desconocido para él. Y su contrato, firmado y legítimo por otra parte, ahora es un lastre para el Club, que a día de hoy no se puede permitir. La guerra más que evidente entre los partidarios de David Espinar y los de Matthieu Fenaert, ambos ya fuera del Real Valladolid CF, acabó llevándose por delante el baloncesto, que quiso y no pudo, que soñó con el ascenso y despertó con el aguadón del descenso.

Iñaki Martin gesticula en su último partido disputado en Oviedo.
Luego llegaron las malas decisiones, las traiciones al director deportivo Pepe Catalina desde el banquillo e incluso desde la propia directiva, que decidió motu proprio cortar a Iñaki Martín a tres jornadas para el final sin un plan B o de contingencia. Porque la opción de Paniagua era, como acabó demostrándose, un suicidio. Aunque el mal ya estaba hecho con la contratación de Iñaki Martín (nunca fue la primera opción), que rompió al equipo, le confundió con su verborrea y se quedó aislado sin apoyo dentro y fuera del banquillo.
Ahora, con una deuda superior al medio millón de euros se puede subsistir en la tercera categoría del baloncesto profesional? El ‘conclave’ (llámense ‘los 16’) decidirá en la Asamblea de socios convocada para este miércoles. La lógica lleva a pensar en la continuidad bajo un ejercicio de responsabilidad ya que un abandono supondría el adiós definitivo al baloncesto de elite en la ciudad. Porque la opción de hacer borrón y cuenta nueva como ocurrió hace una década es imposible. Comprar una plaza en Primera FEB, Segunda FEB o incluso la Tercera FEB, categoría que también perdió el Real Valladolid Baloncesto con su filial esta campaña es una utopía. Es imposible.

Imagen del UEMC Real Valladolid Baloncesto-Menorca, el partido que lleva al descenso.
La masa social del Real Valladolid Baloncesto no solo está en modo depresión sino también nerviosa e incluso temerosa. Entre esa masa social, la propia cantera, que también tendrá que hacer examen de conciencia y un reseteo tras el descenso. Pero la intención del Club y sus 16 socios, con su presidente Lorenzo Alonso Nistal a la cabeza, es continuar soñando con esa ventana abierta en la distancia de la conversión en Sociedad Anónima Deportiva a la que pueda agarrarse en un futuro próximo.

Imagen del UEMC Real Valladolid Baloncesto-Menorca, el partido que lleva al descenso.
16 socios que perderán a uno, el que proponía el Real Valladolid CF, que ha decidido desvincularse.
La propuesta de continuidad se basará en un presupuesto real con casi la obligación de ser un proyecto ganador y la intención de lograr el ascenso por la vía rápida para luego pensar, ya en Primera FEB, en la amortización de la deuda, de momento salvada por las aportaciones de forma desinteresada y a fin de cuentas salvadora de algunos de los socios.
El ‘Sálvame’ del baloncesto de élite en Valladolid se plantea este miércoles para abrir un futuro de obligada reestructuración y cambios... ¿Habemus Club?

Aficionados del Real Valladolid Baloncesto, protestando en el último partido ante Cartagena.