Última hora: El Real Valladolid Baloncesto destituye a Iñaki Martín
La derrota sangrante ante Oviedo unido a la pérdida de confianza por parte de la plantilla acaban con la breve etapa del entrenador que llegó para sustituir a Lolo Encinas / Con la soga del descenso al cuello, el equipo se queda en manos del segundo entrenador, Paniagua, sin experiencia como primer entrenador pero que toma el cargo porque no hay dinero para fichar

Iñaki Martin gesticula en el partido disputado en Oviedo.Foto.: LOF/Aurelio Flórez
Era un secreto a voces. La pérdida de confianza en Iñaki Martín acaba con su etapa al frente de un UEMC Real Valladolid Baloncesto herido de muerte y con la soga del descenso anudada a su cuello.
La humillante derrota sufrida ante Oviedo y la paupérrima imagen ofrecida por el equipo, sin capacidad de respuesta aportada tampoco desde el banquillo, determina la destitución del entrenador que llegó para sustituir a Lolo Encinas.
Con Iñaki Martín los números no han mejorado y la imagen del equipo tampoco. ¿La respuesta por parte del club? Sin tiempo de reacción (hay partido el sábado ante Cartagena), la más fácil, la de colocar al hasta ahora segundo entrenador del equipo, asistente de Lolo Encinas y asistente de Iñaki Martín, Alejandro Paniagua. Un entrenador de la casa para sofocar el fuego. Un entrenador sin experiencia para corregir el rumbo y evitar la hecatombe que supondría descender y que posiblemente sería el fin para el club, con una deuda de tamaño considerable e imposible de gestionar en la Segunda FEB (LEB Plata)
Iñaki Martín regresó al UEMC Real Valladolid Baloncesto para dirigir al conjunto de su ciudad en una segunda etapa y ocupando puestos de descenso, ya desde entonces ha encabezado a las ardillas en 16 partidos de Primera FEB, firmando un balance de seis victorias y diez derrotas que dejan al equipo al borde del descenso, fuera de los tres equipos que bajan (es cuarto por la cola) pero con los mismas derrotas que el tercero, ahora Menorca.
El preparador vallisoletano aceptó con valentía y responsabilidad el reto de sentarse en el banquillo de Pisuerga el pasado mes de enero, dejando su posición como uno de los entrenadores ayudantes del Casademont Zaragoza, entidad afincada en la Liga Endesa y que ha disputado este curso competición europea. Fue un salto de la comodidad al riesgo que le salió mal.
En cuanto a Alejandro Paniagua, su bagaje como primer entrenador se circunscribe a categorías inferiores y a la selección de Guinea Ecuatorial, sin experiencia al mando de equipos profesionales. En el club blanquivioleta desde el año 2017, esta campaña será su octava en la entidad, pasando por diversos equipos de base hasta llegar al primer filial.
Paniagua es en parte responsable de la caída del UEMCRVB, ya que fue segundo entrenador tanto de Lolo Encinas como de Iñaki Martín. El conjunto blanquivioleta, por presupuesto y plantilla, debía ser el octavo o noveno equipo de la categoría, pero se halla en la decimoquinta posición, en plenas las arenas movedizas a las puerta del descenso, en ese triple empate a diez victorias con Menorca (14º) y Cantabria (16º) que condena a Segunda FEB a los de Torrelavega.
La plantilla del UEMCRVBno había logrado conectar de la forma esperada con Iñaki Martín y eso no sólo ha pasado factura deportiva, sino que ha sido el detonante para buscar una reacción en el equipo en estos tres encuentros que restan ante Cartagena, Orense y Menorca.
A Paniagua, un técnico de apariencia distante, fría y cortante, se le ha recomendado desde el club una mayor cercanía a los jugadores, dado que el equipo se juega la vida en 120 minutos y hace falta que recupere la conexión con el banquillo.
DECISIÓN PRESIDENCIAL POR FALTA DE DINERO
El relevo de Alejandro Paniagua por Iñaki Martín, decidido por el presidente, no se debe a la extrema confianza del club en su segundo entrenador sino a que no hay dinero para pagara a uno nuevo. Se podía haber intentado fichar un técnico de experiencia y mayor nivel, con el caramelo de una temporada más en el caso de que salve al equipo, pero no se ha podido. Y no sólo por la cuestión económica, sino porque en el club existe al orden de no dar ningún paso de cara a la temporada que viene, a causa de la desvinculación con el Real Valladolid. El agujero monetario que aparezca puede hacer temblar la estructura del club.