BALONMANO / LIGA GUERRERAS IBERDROLA
Dos nuevas 'fugas' tenebrosas en el BM Aula
El gerente Miguel Abril abre la puerta de salida y la jugadora Irene Botella ejecuta la cláusula para fichar de inmediato por Lanzarote

La pivote Irene Botella, en una acción de un partido de esta temporada.
Cumbres borrascosas en un BM Aula Valladolid que sigue, casualidad o no, encontrando piedras en su camino tras el cambio de gobierno, tras las elecciones en las que salió elegida contra todo pronóstico Ana Belén Pastor. La normalidad sigue esquiva en un club comandado por la oscuridad. Y es que la puerta de salida parece haber perdido el tranco. Si hace unas semanas el que enfilaba dicha puerta era el ayudante de salva Puig, Jordi Escudero, que no aceptó la ridícula propuesta económica por parte de la directiva, ahora otras dos salidas, silenciadas o cuanto menos sin darlas mucha publicidad y apenas explicación, golpean los cimientos del club.
La primera salida era un secreto a voces que tarde o temprano se iba a certificar. El gerente Miguel Abril, también socio con voz y voto en el BMAula Valladolid, hace las maletas. Y lo hace de puntillas y sin hacer ruido. Por decisión propia pese a que tenía contrato. Lo hace sin coste para el club (solo el pago del correspondiente finiquito) al haberlo solicitado él mismo.
El gerente era una persona fichada por el anterior presidente Cayetano Cifuentes y su sintonía con la nueva presidenta Ana Belén Pastor no era la ideal como se demostró en la primera y única rueda de prensa realizada desde que tomó posesión en el cargo. El dicha rueda de prensa, esperpéntica y llena de interrogantes, el gerente no estuvo ni en la mesa con ella ni en la primera fila.Estuvo atrás, de pie, en silencio pese a que su nombre salió a colación reconociendo que la presidenta, doce días después de proclamarse vencedora en las elecciones por 7-6, no había hablado con él aunque reconoció que contaba con Miguel Abril.
El tiempo quita y da razones. En este caso da la razón que el gerente no es de la cuerda de la máxima mandataria del BM Aula, de ahí su salida del club por petición propia.
Irene Botella ejecuta la cláusula de salida.
Pero la salida del gerente no es la única tenebrosa en el club. Ni la última. La jugadora Irene Botella será la próxima en hacer las maletas. También descontenta con su papel, casi residual en el equipo y también por petición propia. Y todo ejerciendo a un incomprensible derecho que puede ejercer en su contrato en plena temporada como es la posibilidad de rescindir el contrato pagando una mínima cantidad económica, casi ridícula. Una cláusula heredada por la actual directiva y firmada y consentida por el anterior presidente Cayetano Cifuentes.
Irene Botella ya ha comunicado a sus compañeras que abandona la disciplina del equipo para emprender una nueva aventura en las filas del Zonzomas Plus Car Lanzarote de División de Honor Oro y uno de los firmes candidatos al ascenso a la Liga Guerreras Iberdrola. La salida libera su salario y con él el club deberá buscar un relevo, algo que se presume harto complicado por las fechas y el propio mercado.
El problema es que esa puerta en el BMsin tranco puede volver a abrirse ya que hay otras cinco jugadoras que también pueden ser tentadas y ejecutar la cláusula y hacer lo mismo Irene Botella.