35 años después
Mario Pesquera, Gustavo Aranzana y Paco García, tres entrenadores históricos del baloncesto de élite local se reencuentran en el Congreso celebrado en Valladolid
Monsalve, Pesquera, Paco García y Aranzana, en 2001 en el homenaje a Gonzalo Gonzalo.-L. PÉREZ
Lo que ocurre en el pasado vuelve a ser vivido en la memoria. Y este fin de semana ese pasado, para muchos glorioso e irrepetible, fue por unos momentos presente. Aquel baloncesto en blanco y negro inolvidable en el vetusto pabellón Huerta del Rey o en el recién estrenado polideportivo Pisuerga. Hablamos de los años 80, de un baloncesto vibrante y a la vez emotivo en el que la ciudad estaba totalmente implicada y su afición, dicen que ‘entendida’, no solo se involucraba sino que exigía y no dudaba en volverse contra el palco cuando algo no funcionaba.
Eran sin duda otros tiempos donde el ya desaparecido Fórum Filatélico Valladolid despertaba pasiones y llenaba cada día el pabellón para ver a los Alonso, Puente, Trumbo, Llano, Salvo, Seara, Singleton y compañía. Y no solo a esos jugadores que marcaron, sin lugar a dudas toda una época en tiempos del Cotonificio, Magia Huesca, Clesa Ferrol, Caja de Ronda, Cacaolat Granollers... junto al Barça o Real Madrid. También a entrenadores, entrenadores salidos de la ‘prolífera’ escuela vallisoletana. Allí, hace ya 35 largos, larguísimos años, estaban tres entrenadores vallisoletanos, Mario Pesquera, Gustavo Aranzana y Paco García, que iban con el paso de los años a marcar toda una época. Cierto es que no llegaron a coincidir en el mismo banquillo, sí en el club, el desaparecido CBValladolid. Tanto Gustavo Aranzana (83-84) como Paco García (85-86 y 86-87 junto a Michel González) fueron ayudantes del carismático Pesquera.
35 años después la memoria, siempre a las ordenes del corazón, hizo retrotraernos para volver al pasado. El Congreso de Baloncesto encuadrado dentro del Programa de Formación y Actualización Deportiva de la Junta de Castilla y León propició un emotivo reencuentro de ayer maestros y alumnos, hoy maestros y maestros. Los ‘tres jinetes’ de los banquillos vallisoletanos, Pesquera, Aranzana y García, no dudaron en dar rienda suelta a la mente para echar, con total orgullo, la mirada atrás.
Mario Pesquera, Gustavo Aranzana y Paco García valoraron el particular ‘Dejá vù’ vivido en el polideportivo Jesuitinas durante el Congreso. «Ha sido precioso este reencuentro, además con la guinda de Moncho Monsalve. Creo que todos hemos logrado escribir una pagina importante del baloncesto vallisoletano», indicó Pesquera.
«Ha sido entrañable poder revivir un capítulo de hace más de 35 años», valoró Aranzana. «Ha sido muy bonito poder compartir clínic y mesa con referentes y amigos», dijo Parco García.