Diario de Valladolid

El árbitro también juega

Melero López ‘tritura’ al Valladolid / Concede el 1-0 pese a la falta previa de Griezmann y deja sin sancionar un claro penalti de Arias

Miguel y Ünal lamentan una ocasión fallada en los minutos finales.-PHOTO-DEPORTE

Miguel y Ünal lamentan una ocasión fallada en los minutos finales.-PHOTO-DEPORTE

Publicado por
Javier Álamo
Valladolid

Creado:

Actualizado:

La polémica siempre acude a la cita cuando juega el Valladolid y el árbitro de turno se encarga de estropear el partido. Ayer fue Melero López. Hubo dos jugadas polémicas, y decisivas en el resultado final, aunque el colegiado obvió la primera. Griezmann cometió falta sobre Joaquín antes de que el central marcase el autogol del triunfo. Era el minuto 66 y desde Las Rozas nadie le avisó. Joaquín queda desorientado tras el empujón de Griezmann y en el momento que reacciona cabecea con la mala fortuna de batir a Masip.

El penalti de Arias en el minuto 88 merece un capítulo aparte. El árbitro recibe el aviso oportuno y finalmente decide ver las imágenes en la pantalla del estadio. La jugada no puede ser más clara. Calero cabecea en dirección al poste contrario y el balón pega en la mano del lateral. Los jugadores del Valladolid esperan inquietos su decisión y se quedan perplejos cuando Melero López hace gestos con el índice para indicar que no es penalti y por consiguiente hay que lanzar desde la esquina. Si es córner, Arias ha tocado el balón. No obstante, el árbitro decidió que la jugada debía seguir su desarrollo e indicó el lanzamiento desde la esquina.

Es un nuevo ‘atropello’ contra el Valladolid. En caso de duda, el más modesto sale damnificado. Así se escribe la crónica de este partido y así se escribe la historia de la primera Liga con el VAR. La justicia con la que se mide al Valladolid es diferente a la que se aplica a otros equipos. El equipo blanquivioleta sale derrotado del Wanda Metropolitano pese a hacer méritos para puntuar y hoy podría caer de nuevo a zona de descenso. La que consideran mejor Liga del mundo patina una vez más con las decisiones de los árbitros, el que dirige desde el campo y el que lo ve desde Las Rozas (VAR), y el Valladolid se sigue jugando la permanencia cuando lo más lógico es que ahora mismo tuviese varios puntos más.

El Valladolid tuteó al Atlético en todo momento. La víspera se hablaba de un partido complicado y del poderío incontestable de los hombres de Simeone ante su afición pero la realidad es que los marcajes de los jugadores del Valladolid y la intensidad con la que actuaron incomodaron a este equipo que ha sido el único capaz de hacer sombra al Barcelona esta temporada.

El primer aviso lo dio el Valladolid, bien plantado sobre el césped, con buen criterio al mover el balón y con esa ambición que le ha caracterizado a lo largo de la temporada en todos los partidos, sean en Zorrilla o a domicilio. El zurdazo de Guardiola en el minuto 8, desviado por Oblak con una estirada colosal, era la carta de presentación de este Valladolid que no se arruga ante nadie.

Tampoco se resquebrajó el equipo de Sergio cuando el Atlético ofreció sus mejores minutos y se acercó a los dominios de Masip. El portero desvió el lanzamiento envenenado de Griezmann en una falta, mientras que otro remate del internacional francés desde cerca se marchó fuera. El Valladolid siguió a lo suyo en busca del gol y trató de sorprender al Atlético por la banda izquierda con las incorporaciones de Waldo y Nacho.

Las alternativas en las dos áreas también se sucedieron en la segunda parte. El Atlético no era ese equipo arrollador que tritura a sus rivales y eso se debió a la eficacia del Valladolid en sus tareas de contención y en la presión que comenzaba en el centro del campo y tenía su continuidad en la defensa. Los jugadores más determinantes del Atlético estuvieron desdibujados y con Griezmann y Morata muy lejos de su mejor versión, Simeone buscó un plan B con Correa y Vitolo.

El autogol de Joaquín, tras dos ocasiones marradas por Ünal y Guardiola, le aportó al Valladolid una dosis extraordinaria de rabia y coraje. El 1-0 no reflejaba lo que ocurría en el césped -aparte de la reseñada falta previa de Griezmann- y los blanquivioleta siguieron buscando la portería de Oblak. Los jugadores se quedaron con la miel en los labios al ver la injusta decisión del árbitro en la acción del penalti de Arias y después, ya en el tiempo añadido, el canterano Miguel estuvo a punto de batir a Oblak. Hubiera sido el premio justo.

PENDIENTE DEl GIRONA-SEVILLA

Empate del Celta y derrota del Levante. El Valladolid estará hoy muy pendiente del Girona-Sevilla ya que un triunfo catalán le metería de nuevo en descenso. El Villarreal recibe al Huesca y el Rayo al Madrid. En los partidos disputados ayer, el Celta empató en Leganés y el Levante perdió frente al Barça.

tracking