Salvi, por la puerta grande
El púgil vallisoletano debuta como profesional con un KO en el segundo asalto frente al nicaragüense Reynaldo Mora
El árbitro levanta el brazo de Salvi al ganar en su debut como profesional.-EM
Salvi Jiménez llegó, vio y venció, al modo de los emperadores romanos. El púgil vallisoletano dio en el frontón de Miribilla (Bilbao) el paso hacia la siguiente pantalla, un nuevo nivel dentro del boxeo: el profesionalismo. Lo hizo con duende, cruzando la puerta grande con una victoria antes del límite.
A 300 kilómetros de su casa y arropado por una marea de aficionados que enfilaron carretera desde Valladolid para no perderse su debut en el profesionalismo, el púgil internacional se puso los guantes para reclamar su cuota de pantalla en el Winter on Fire, evento con la firma de su nueva promotora, MGZ; hogar también de nombres propios de las 16 cuerdas como Kerman Lejarraga.
Con el sueño olímpico aparcado por los cambios de peso, Salvi subió las escaleras del ring de Miribilla (acompañado en la esquina por Chuchi del Valle, Domingo Rodríguez y Nacho Alcoba) para escribir las primeras palabras de su nueva historia. Enfrente estaba Reynaldo Mora y un combate a cuatro asaltos de tres minutos.
El vallisoletano se medía sobre el ring a un rival con una larga trayectoria en los cuadriláteros profesionales (50 combates, con siete victorias y 42 derrotas) y a un hándicap de tres kilos. Salvi dio los 61 kilos justos en el pesaje; el nicaragüense 63,5. Todo eso no importó.
Salvi Jiménez saboreó el momento. Pisó la lona y entregó rápidamente a Mora su tarjeta de presentación: un boxeo atrevido, rápido y explosivo. Después de reconocer el nuevo terreno que pisaba, el vallisoletano comenzó a lanzar combinaciones de golpes que llegaban a su destino. Un gancho y un crochet fueron el cóctel que dejó grogui a Reynaldo Mora. KO en el segundo asalto y debut soñado. «Era la primera vez, salí a tantear un poco el terreno. Luego me solté, hice lo que sabíamos que iba a pasar, que le iba a noquear. Ha sido una pasada, un sueño. Ahora tengo otro, que es boxear en Valladolid y que se llene el aforo», señaló Salvi, que peleará ante su público el próximo 12 de mayo.
‘‘SUPERMARIO’ . Ante los espectadores de Bilbao también debutó uno de los púgiles del Club Boxeo Valladolid, Mario Ospina. El peso mosca vasco de origen colombiano cruzó guantes con el húngaro Norbert Tima, un rival sin casi terreno recorrido en el profesionalismo (Una pelea, una derrota) que bajó los brazos ante el terremoto ‘Supermario’. Una mano abajo y otra arriba fueron suficientes para mandar a Tima a la lona antes de que la campana avisara del final del primer asalto. «Un debut por todo lo alto», señaló Ospina. «He salido a tantear. Le he metido una mano que le ha tocado abajo y otra arriba. Ya luego se ha visto que no quería seguir boxeando, me quedo con ganas de más», añadió Ospina.