Diario de Valladolid
Publicado por
Javier Álamo
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El partido del próximo sábado contra el Valencia cerrará la primera vuelta. Será un buen momento para analizar el rendimiento del Valladolid en su regreso a la ‘Liga de las Estrellas’. Las cuatro victorias consecutivas entre las jornadas sexta y novena inflaron el entusiasmo de muchos aficionados, convencidos de que el Valladolid iba camino de convertirse en el ‘EuroPucela’. Llegó a ocupar puesto europeo y veía desde muy lejos la batalla en la cola de la clasificación. Pero salieron a la palestra los jugadores, que son las voces más autorizadas, y pidieron calma y prudencia. Borja, uno de los pesos pesados del vestuario y todo un ejemplo de profesionalidad y honradez, como ha demostrado en sus diferentes etapas de blanquivioleta, llegó a decir que por la calle escuchaba mensajes parecidos a «este año nos metemos en la UEFA». Él mismo respondía que la Liga es muy larga y no hay que dar muchos pasos de golpe.

La Primera División aglutina al menos dos Ligas distintas. En una aparecen los equipos multimillonarios que no dudan en tirar de talonario a la hora de fichar y algún equipo que se convierte en revelación -léase Alavés- y en otra los teóricos modestos que se ven muy limitados cada vez que acuden al mercado. En esta lista en la que debemos incluir al Valladolid también nos encontramos con sorpresas. El Villarreal no mete tanto miedo como en temporadas anteriores y los ‘leones’ de San Mamés no son tan fieros. El Valencia no es ni la sombra de ese equipazo capaz de tutear antaño al Barça y al Madrid. Sólo ha ganado cuatro partidos.

Esta penúltima jornada ha sido nefasta para el Valladolid, que observa cómo se ve reducida su amplia ventaja sobre el descenso. Sorprende esa diferencia entre el equipo que juega en Zorrilla y el que lo hace como visitante. El Valladolid es un chollo para los rivales que le visitan y se transforma en un bloque muy bien plantado cuando actúa a domicilio.

Habrá que acostumbrarse a ver al Valladolid en esa Liga de mitad de la tabla hacia abajo. Su objetivo es la permanencia y por ello valora al máximo cada punto. El de Bilbao supo a gloria porque además privaba al Athletic de sumar dos más. Uno ante el Rayo hubiera valido su precio en oro porque quién sabe si el conjunto de Vallecas estará metido en ese grupo de equipos desesperados que se dejarán el alma en la batalla por la salvación.

Hay multitud de razones para confiar en el Valladolid. Tiene a Sergio, un magnífico entrenador que en dos meses transformó a una plantilla hundida anímicamente en otra que parecía repleta de internacionales, y unos futbolistas que son conscientes de que la permanencia se pagará a un precio carísimo. Lo saben de sobra y así lo demuestran en cada entrenamiento.

tracking