Diario de Valladolid

Bálsamo entre bostezos

En un partido de escopetas de feria el Carramimbre logra dar esquinazo a la crisis al noquear con apuros a un pésimo Tau Castelló

Kazadi lanza ante el punteo del segundo hijo de Arvidas Sabonis, Tautvydas.-J. M. LOSTAU

Kazadi lanza ante el punteo del segundo hijo de Arvidas Sabonis, Tautvydas.-J. M. LOSTAU

Publicado por
Guillermo Velasco
Valladolid

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... Y la luz del baloncesto, del buen baloncesto, se apagó ayer en el Pisuerga. En un partido infame, posiblemente de los peores que se han visto en Valladolid en los últimos años, lleno de despropósitos, con porcentajes indignos de la categoría y con un arbitraje autopresionado por los focos que suponía tener por primera vez a tres árbitras en un partido masculino de categoría profesional (LEB-Oro), el Carramimbre pudo, al menos, dar esquinazo a la crisis. Crisis de resultados, que no de juego porque ayer volvió a los sótanos con un juego lleno de imprecisiones en el lanzamiento (solo hay que ver el 1 de 13 en triples en la primera mitad mejorado ligeramente tras el descanso hasta el 6 de 23 final) y con serias lagunas en defensa.

Pero a pesar de los pesares el Carramimbre se llevó la victoria haciendo posible ese dicho que al menos ayer, ganó el menos malo. Enfrente un Tau Castelló patético reflejado en sus estadísticas finales con esos 3 de 26 en triples y 14 de 36 en tiros de dos puntos. Pero a pesar de su más que evidente incapacidad también multiplicada a la enésima potencia en el rebote, donde el Carramimbre acabó con nada menos que 20 más (52 por 32), se dice pronto.

Como dijo Paco García al término del partido, había que ganar por lo civil o por lo criminal, en el fango. Y ahí, posiblemente beneficiado por ese arbitraje ayer conducido por tres féminas, en cierto modo acobardado, no intimidado, que dejó jugar y jugar, que se comió el silbato en más de una ocasión emborronando con ello el partido. Y si el partido ya era de por sí de muy mala calidad, el arbitraje puso la guinda.

El Carramimbre sufrió para sacar adelante un partido que en condiciones normales tendría que haberlo sacado sin problemas. El Tau Castelló solo tuvo que aprovecharse de las concesiones de su rival (hasta 18 pérdidas de balón) para mantenerse, pese a sus paupérrimos porcentajes, vivo. Y es que posiblemente cualquier otro equipo ayer en Pisuerga, en vez del Tau, hubiese pasado por encima de un Carramimbre en estado de ansiedad máximo, que aunque logró recuperar a Alvarado sigue sin noticias de Adekoya, Novas, Torres, Hayes, muy por debajo de su nivel.

El Tau logró incluso ponerse a dos puntos en el inicio del último acto (48-46) pero con escopetas de feria vio como en un momento, solo un momento de inspiración de las ardillas, el partido se escapó primero hasta un 65-48 y después al definitivo 70-56.

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