Míchel ve «un punto de relajación»
El centrocampista indica que es lo que les ha «castigado» en los últimos partidos / Recogió su premio como mejor jugador de noviembre

Míchel se lleva un balón de cabeza, en pugna aérea con el leganesista Vesga.-J.M. LOSTAU
Míchel recogió ayer el premio que le designa como mejor jugador blanquivioleta de noviembre, con los votos de los aficionados. No ha sido un buen mes en resultados para el Real Valladolid, con dos derrotas, un empate y ningún gol marcado. El premiado lo significaba nada más recoger el galardón.
«Desafortunadamente este mes no hubo tantas alegrías como en el anterior. Estamos contentos e ilusionados, porque estamos en una buena situación, aunque no llevemos una buena racha», comentó antes de recubrir sus palabras con una pátina de esperanza.
«Tenemos que estar tranquilos y tener la unión y la confianza del equipo, que es lo más importante. Estamos con la plena confianza de que vamos a sacar esto adelante».
El encuentro frente al Leganés es ya pasado, pero se deben extraer enseñanzas de la derrota. «Ahora pensamos en el próximo objetivo, que es pasar la eliminatoria de Copa. Hemos mirado los errores y las acciones que no se pueden repetir. Los goles a balón parado se pueden corregir».
Un propósito que da paso a una declaración de seguridad. «Tenemos todo bajo control para el siguiente partido de Liga, en Anoeta. Hay que salir igual de concentrados pero con más tensión en el balón parado. Y seguir haciendo el fútbol que hacemos».
¿En qué ha bajado el equipo para cambiar espectacularmente la dinámica de resultados? «El fútbol son rachas. Éramos conscientes de que todo no iba a ser tan bonito como antes. Sabíamos que llegarían los malos momentos. Jugadores y técnicos tenemos que estar más unidos que nunca. Intentamos hacer lo mismo que cuando ganábamos, pero no tenemos la suerte de antes. Revertiremos la situación».
El valenciano pone el dedo en la llaga al reconocer un exceso de confianza. «Aunque lo intentamos, ese punto de relajación que nos ha castigado, no tiene que volver. Nos caracterizábamos antes por esa concentración y unión que nos llevaba a no cometer fallos y a aprovechar la [ocasión] que teníamos. Debemos recuperar esa dinámica y hacer más daño en ataque, porque no dudo de mi equipo».
La pareja Alcaraz-Míchel presenta una peor versión en los últimos encuentros, acorde a la del resto del equipo. «No tenemos la fluidez de antes pero no nos pasa nada. Hay altibajos y ahora pasamos por una fase baja».
La Copa ofrece la ocasión de subvertir la dinámica. «Es un partido muy importante. Todos queremos jugarlo pero es un premio para los que menos juegan en Liga, que pueden aportar mucho para decirle al míster que están ahí. No está ganado, ni mucho menos».
El sustento a Masip no presenta fisuras. «Le hemos dicho que tiene todo nuestro apoyo. Es uno de los mejores porteros de la Liga y un fallo en ese puesto no es lo mismo que el de un mediocentro. Le tenemos que dar las gracias por la temporada que está haciendo y no se le puede reprochar nada».
Su renovación está al caer. «Mis representantes y el club están llegando a un acuerdo. Tengo la intención de quedarme. Estoy muy a gusto y muy contento aquí. El acuerdo está cerca».