Tablas en un examen sin nota
Aula Alimentos de Valladolid yPorriño empatan en un partido que las locales remontaron en la recta final / El equipo de Peñas no supo aprovechar las siete exclusiones gallegas

Elena Cuadrado pelea con Inés Hernández para tratar de lanzar a portería.-J.M. LOSTAU
El parqué de Huerta delRey se convirtió en un banco de pruebas; una excusa para que Aula Alimentos de Valladolid y Porriño no se apoltronen en el sofá de la comodidad mientras las Guerreras intentan escribir historia en Francia. Ante esta hoja en blanco se empezó a redactar un partido amistoso que terminó con una historia a la que le faltó pasión.
Le faltó porque elAula sinO´Mullony y sin Cesáreo pierde a dos protagonistas y porque las vallisoletanas sólo encontraron el interruptor que las conectase en la recta final. Todo ello, a pesar de que las gallegas jugaron 14 minutos en inferioridad, 12 más que las locales.
El partido amaneció como amanece la ciudad, con frío, y las luces tardaron en encenderse. Los fallos se sucedían sobre la pista como las piezas en una cadena de montaje. Un duelo de fallos del que salió fortalecido el Porriño, con Natalia Martínez como cañonera y Cacheda al frente de las tropas en un parcial de 0-4 que puso el global en 4-8.
Abel Estévez aprovechó un tiempo muerto pedido por Peñas para cambiar el siete inicial casi al completo; una ventaja estratégica la que el técnico gallego quería aprovechar ante un rival que, pese a ser local, contaba con menos fondo de armario. En la rotación salió a la pista Fátima Suaré. La internacional lusa presumió de físico y castigó a un Aula Alimentos de Valladolid que se mantuvo a flote gracias al despertar de María González Niño y a la efectividad de Mónica Gutiérrez Paris desde los siete metros.
Las locales aprovecharon la segunda exclusión de Natalia Martínez para volver a sintonizarse y meterse en la onda del partido con un parcial de 2-0 que acercaba posturas, pero la moneda volvió a la mano delPorriño, cuando Cifuentes fue exiliada al banquillo.Suficiente para irse por delante al descanso y poner el punto y seguido al partido.
El Aula Alimentos de Valladolid se topó una y otra vez con una muralla roja, bien plantada sobre el tapete. Las gallegas obligaron a las chicas de Peñas, sin determinación para el lanzamiento, a coquetear con el pasivo una y otra vez.Pese a ello supieron mantenerse con las constantes vitales estables.
Las locales no pudieron romper la baraja en las superioridades que le brindaba el Porriño (hasta cuatro en la segunda mitad). Incluso conAna Cerqueira fuera del campo, las visitantes lograron zafarse (gracias a un parcial de 0-2) de un Aula que amenazaba con volver a levantar el vuelo.
Las pucelanas no encontraban la llave para llegar a la portería de una Begoña Otero citada con las musas. La defensa gallega se disfrazó de puerta blindada y eso no fue un golpe de gracia porque Lulu salió al rescate.
Miguel Ángel Peñas tocó teclas nuevas (objetivo real del choque) y puso a Nieto a atacar en el pivote.Sin deslumbrar iluminó lo suficiente para marcar el camino a Bea Puertas, que dio un paso adelante en los momentos clave del partido. Un gol suyo puso por segunda vez en ventaja a las locales, que no se veían por delante desde el minuto nueve de la primera parte.
El soplo de aire fresco que recibía el Aula Alimentos de Valladolid lo calentó Inés Hernández.Sus dos goles sirvieron para que gallegas y vallisoletanas terminaran firmando tablas en un test de mantenimiento de forma que acabó con empate a 23.