Dueñas del futuro
El BM Aula Alimentos de Valladolid brilla con sus cuatro jugadoras convocadas, Cuadrado, O’Mullony, Cesáreo y Sanz, para la ‘Operación 21’ y Joana Bolling por Argentina
Las seleccionadas Cesáreo, O’Mullony, Sanz, Cuadrado y Bolling, junto al ‘maestro’ Miguel Ángel Peñas.-J. M. LOSTAU
El BMAula sigue erre que erre empeñado en hacerse notar y desafiar a los poderosos. Y no puede hacerlo de otra manera que con el trabajo, concienzudo trabajo realizado en la cancha día a día. Huerta del Rey se ha convertido de unos años a esta parte no solo en una más que eficiente fábrica de jugadoras sino también de internacionales. El método de trabajo realizado por Miguel Ángel Peñas convierte al BMAula en una privilegiada rampa de lanzamiento, un trampolín al estrellato y por ende al profesionalismo.
El aprendizaje en Valladolid asegura no solo la mejora sino en cierto modo el futuro. Las más ávidas cumplen con el sueño de fichar por uno de los clubes poderosos y acaudalados del balonmano español como pueden ser el Rocasa, Gijón, Bera Bera... Como ejemplos bastan los botones representados por Alicia, Amaia o Arderius. Con los resultados latentes sobre la mesa el BMAula sueña con seguir creciendo para poder retener a jugadoras cuyo futuro es suyo.
Miguel Ángel Peñas valora la convocatoria del seleccionador Carlos Viver de cuatro jugadoras suyas (Eli Cesáreo, Elena Cuadrado, Carmen Sanz y María O’Mullony) para la ‘Operación 21’, enmarcado dentro del Programa de Tecnificación Deportivo de las ‘Guerreras’. «Es un orgullo y un acicate para seguir trabajando. Que nos convoquen a cuatro jugadoras por España y una por Argentina (Bolling) no deja de ser un escaparate para el club. Las jóvenes ya saben lo que el BMAula aporta».
El técnico del BMAula analizaba ayer en el Restaurante Villa del Prado de Fernando Arias Cabrero, uno de los nuevos colaboradores del club, a sus cinco jugadoras preseleccionadas. «Para Carmen supone el esfuerzo a mucho trabajo realizado a la sombra de Lulu Guerra. Esta convocatoria le servirá para seguir luchando. María O’Mullony es un ejemplo a seguir. Tres palabras para definirla: esfuerzo, trabajo y mucho sacrificio sobre todo después de lo vivido por la lesión. Eli Cesáreo representa el futuro a nivel nacional en la posición de pivote. De ella depende. Jugar de lateral la ha servido para coger desplazamientos y conocimiento del juego. De Elena Cuadrado lo que más me sorprende sin duda es la prontitud de crecer tan rápido. Es la gran promesa hecha realidad. Y Joana Bolling tiene aún mucha capacidad de mejora y que seguro va a crecer como jugadora».