VALLADOLID
Un espartano sin límites
El vallisoletano Jorge San Román, diabético y asmático, participa este sábado en la Spartan Race, la carrera de obstáculos más dura del mundo que celebra en California esta edición
El vallisoletano Jorge San Román posa con la ciudad de San Francisco al fondo.-EL MUNDO
La famosa película ‘300’ mostró a todo el mundo como los espartanos, con una disciplina de extrema dureza, eran criados desde la cuna para transformarse en los soldados más implacables, atlético y letales del mundo antiguo. Treinta siglos después, muchos atletas buscan emular a su famoso ejercito intentando ponerse límites. Así es como nació la Spartan Race, considerada la mejor carrera de obstáculos y que fue fundada en 2010 por Joe De Sena, un amante de los deportes extremos, para los corredores de resistencia que buscan pruebas alternativas y superarse en cada competición.
Jorge San Román es un vallisoletano con ADNespartano. Un deportista polifacético que comparte su afición a estas carreras con el running, el surf y la montaña. A sus 24 años y con un gran esfuerzo ha logrado clasificarse para participar en el Mundial que se celebrará este sábado en California, concretamente en el impresionante Lago Tahoe. Lo hará en la carrera de 18 a 24 años y tras clasificarse como tercero en el Campeonato de Europa de Morzine en los Alpes en el pasado mes de julio. Será el único español en su categoría. «No me lo esperaba pero la verdad es que fue una alegría muy grande», comenta,
No es fácil cruzar una meta de la Spartan Race. Son más de 30 kilómetros, pero antes tendrán que correr y superar obstáculos como, por ejemplo, saltar por encima de paredes, arrastrarse por debajo de alambres de púas por un terreno embarrado, superar colinas, charcos de agua, subir o tirar cargas, lanzar la jabalina y otros. Aunque recuerda que el obstáculo más duro al que se ha enfrentado fue el cargar dos sacos de unos 30 kilos sobre los hombros y subir pistas negras de esquí. «Es tremendo. Un kilómetro se vuelve eterno y puedes tardar en hacerlo más de una hora. Eso sí, llegar a lo más alto y ver las vistas a 2.000 metros de altura es algo que merece la pena», afirma.
El primer Spartan Race tuvo lugar en 2010 en Vermont (EE.UU.) y desde 2012 este lugar alberga el Campeonato Mundial. Para esta edición californiana, no se ha puesto ningún objetivo, sabedor de que estarán los mejores corredores del mundo y será repetir lo de Morzine. «Quiero disfrutar porque para mí ya es un sueño el participar, aunque tengo claro que hay rivales muy duros».
A diferencia de otras carreras y conforme a la filosofía del Spartan Race la organización no facilita ninguna información sobre la longitud exacta, ni el número, ni tipo de obstáculos hasta el mismo día de la prueba. «Cada prueba es un desafío y una incógnita», asegura el vallisoletano.
Su entrenamiento es un ejercicio de constancia. Seis días a la semana en dos sesiones. Correr por la mañana, un par de horas, y por la tarde, un entrenamiento de gimnasio donde la fuerza es la gran protagonista. En total más de cinco horas diarias.
La hazaña del vallisoletano ya es espectacular, pero aún cobra más fuerza cuando uno sabe que Jorge es diabético tipo 1, desde los 16 años, y asmático. «Para mí cada día es un reto. Pero tengo claro que corro para demostrar que la diabetes no es un límite, al contrario es la mejor medicina que existe para salir adelante», detalla. De ahí que anime a las personas afectadas por estas enfermedades a que rompan barreras y se superen. «Invita a la gente inactiva a practicar deporte, el cambio psíquico de una persona antes y después de participar en esta carrera es brutal», afirma.
Compaginar los estudios con el deporte es algo que requiere mucho esfuerzo, disciplina y dedicación. Aunque sin una aportación económica es muy complicado, de ahí que San Román solicite ayuda a empresas privadas o instituciones para poder sufragar los gastos de los viajes ya que no son nada baratos ya que es un deporte muy joven, pero que llega pegando fuerte. «Todo es duro pero si realmente luchas por ello día a día, al final obtienes una gratificación enorme», explica. Además el cambio psíquico de una persona antes y después de participar en esta carrera es brutal.
La Spartan Race es, hoy por hoy una de las grandes carreras del sector. Con más de 8.000 participantes de media en cada prueba, es uno de los eventos deportivos más atractivo para un público amateur que, cada vez más, se acerca al profesionalismo. «Participar puede participar todo el mundo, pero en el momento que ya compites es diferente. Esto es solo para gente muy preparada», advierte. Además incide en que la mente y el corazón juegan un papel vital, «son con lo que tiras y llegas más lejos».
El circuito principal está en Estados Unidos, donde participará San Román. Pero además se desarrolla en 14 países, incluidos Canadá, Corea del Sur, Australia y varios europeos. Se realizan en escenarios con lluvia o bajo el sol abrazador, en la nieve o en el barro, incluso en ocasiones en estadios de fútbol americano. Además se divide en varias modalidades con el objetivo de abarcar a múltiples niveles. Atendiendo a la distancia y el número de obstáculos, hay diferentes opciones.