Máster en supervivencia
El Aula Alimentos de Valladolid se ve obligado una vez más a remontar para llevarse una trabajada victoria ante Elche

Cristina Cifuentes se fabrica un hueco para lanzar ante Jennifer Gutiérrez.-BALCAZA
El Aula Alimentos de Valladolid volvió a hacer de Huerta del Rey su cajero automático de puntos. Ganó 26-21. Así lo reflejó un acta que le regaló un gol por un error que no corrigió, algo anecdótico si se mira el marcador. Lo que ya ha pasado de la anécdota a la costumbre es que el equipo vallisoletano se monte en la barca para remar con la corriente en contra después de un inicio de partido disperso. Pasó ante Porriño, pasó en Granollers... y se repitió ayer ante el Elche.
El equipo de Miguel Ángel Peñas llegó puntual a la pista pero tarde al partido. Desconectado, perdido y sin encontrar el GPS (0-3 de salida) para salir del laberinto en forma de defensa 3:3 que propuso el equipo de Jaime Rocamora. Ana González y Jennifer Gutiérrez hacían estéril la ambición de Elena Cuadrado, la primera jugadora vestida de blanco en despertar.
El estilo defensivo del Elche se le atragantó al Aula Alimentos de Valladolid en una primera parte en la que los goles caían con cuentagotas en Huerta del Rey. Cinco minutos estuvo el marcador sin moverse (gracias a la guerra de porteras que mantuvieron María Asunción y Lulu).
Esa velocidad de tortuga a la que también se movió el banquillo local. Peñas tardó 20 minutos en mover el siete inicial. Lo hizo para dar entrada a Nieto y Viloria y para dejar el pivote en propiedad de Cesáreo (que antes lo compartía en multipropiedad con Cifuentes). Mientras, O´Mullony volvía a pisar el tapiz para reencontrarse con su pareja, el gol. Eso sí, sólo desde los siete metros.
La tecla de la velocidad hizo sonar una melodía agradable en Valladolid, donde primero se igualaba la balanza y después se ponía por delante (10-9) al filo del descanso.
El arranque del segundo periodo volvió a amenazar con un partido de tira y afloja. Sin embargo el guión del partido cambió. La defensa, una autovía sin baches para el Elche en algunos momentos, ajustó tornillos y el contraataque escribieron para el Aula Alimentos de Valladolid un final feliz.
La película tuvo un reparto coral, con Cuadrado como estrella. El equipo de Peñas sirvió la constancia y el trabajo para darle la vuelta al marcador y coger una bombona de oxígeno que volvió a llenar Lulu Guerra con otra increíble intervención en la que sumó 16 paradas.
Con las riendas en su poder, el Aula supo gestionar su partido. El caballo ganador del Elche se perdió por el camino (24-20). Su valiente propuesta (una defensa 3:3 y un ataque ocasional con siete jugadoras de campo) fue la esperanza y la sentencia ilicitana. Teresa Álvarez escribió el punto y final del duelo (26-21) dejando dos puntos más en el casillero de un equipo especialista en resurrecciones.
«Hemos vuelto a resucitar otra vez»
Miguel ÁngelPeñas mostró su conformidad con lo visto en la pista de Huerta del Rey ante Elche: «Veo que tenemos equipo, con independencia de las individualidades. Ha sido un triunfo muy trabajado. Creo que es un mérito del todo el equipo, no de nadie en particular», estima el técnico.
Peñas no entiende qué ocurre en este arranque de temporada en el que ha tenido que remontar en los tres partidos jugados. «Si supiera lo que pasa... Hemos cambiado el equipo incial y tampoco hemos tenido suerte esos primeros minutos, pero hemos sido capaces de volver a resucitar una vez más», destaca el entrenador vallisoletano que advierte que el sufrimiento va a ser la tónica general de la temporada: «Cada partido a muerte», concluye.