BOXEO
Un cinturón de estrellas
El oro en el Nacional pone el broche a la temporada de Miguel Cuadrado, que quiere dar un paso adelante en su camino hacia Tokio 2020
Miguel Cuadrado posa con sus cinturones de campeón nacional junto a la bola del mundo de Plaza España.-PABLO REQUEJO
La astronomía dibuja tres famosas estrellas en el firmamento: Alnitak, Alnilam y Mintaka; los nombres de los pilares del cinturón de Orión. En su propia constelación, el boxeados vallisoletano MiguelCuadrado ya ha sumado dos brillantes astros (los campeonatos de España de 2017 y 2018) y quiere seguir sumando estrellas a su cinturón.
Miguelón sigue abriéndose a golpes camino hacia sus metas. Lo hace llamando a la puerta de la historia del boxeo nacional, donde los 75 kilos es su reino, como se pudo comprobar en el Campeonato de España de Córdoba, donde tres de sus cuatros combates acabaron antes del límite.
Ahora, MiguelCuadrado quiere extender los dominios de su imperio más allá de las fronteras de España, donde ya cuenta con dos medallas internacionales (BOXAM y Golden Pelt) pero donde este año ha encontrado la cruz de la moneda: los resultados no fueron los deseados. Los Juegos Mediterráneos de Tarragona, el BOXAM y el Torneo Internacional de Strandja (donde se quedó cerca de las medallas) han sido tres tahures que han desvirtuado el trabajo que el vallisoletano lleva realizando durante todo el año en la Blume de Madrid, donde ya es un fijo de la selección española. «Los Juegos Mediterráneos, sobre todo, eran mi gran objetivo de la temporada y creía que iba a conseguir una medalla. Fue una desilusión, pero sirve para mejorar y aprender», entiende.
La sal de la temporada llegó en Córdoba con un Campeonato de España que reactivó las pilas de Miguelón. «Creo que se ha visto el trabajo que he hecho con la selección. Ha sido un soplo de aire fresco. Después de varios palos he visto cómo salía lo trabajado. No me quedo con los resultados, sino con lo que se ha visto... y me he visto mejor boxeador, con más recursos técnicos, mejor en la defensa, con un ritmo más elevado... pero no me puedo relajar», asegura el púgil.
2019 será un año clave en su quimérico camino hacia los Juegos Olímpicos de Tokio. Miguel Cuadrado debe dar un paso adelante fuera de las fronteras de España y el boxeador pucelano sabe que puede dar su mejor versión en el Europeo y el Mundial. «Este año me he visto un poquito verde fuera de España, pero no lo veo inalcanzable; veo que trabajando podemos llegar. Este año ha sido para asomarme a la ventana y ver lo que hay: un reto que creo que es accesible», asegura.
«A pesar de los resultados, estoy confiado. Creo que he mejorado respecto a mi yo del año pasado. Eso sí, tengo que pulirme un poco más y ajustarme al ritmo de los combates de fuera», confirma Miguel Cuadrado, que quiere demostrar a Rafa Lozano y a la selección que dirige que la apuesta por él ha sido ganadora: «Tengo que defender el voto de confianza. Tengo que demostrar que soy la persona adecuada para estar ahí y lo quiero hacer dando éxitos a España», declara el boxeador vallisoletano.
Su estatus de titular en los 75 kilos de la selección española es indiscutible después de dos años ciñéndose en la cintura el cinturón de campeón de España, en ambos casos con brillantez.Nutrientes para alimentar el sueño de boxear en el ring delOlimpo.
MUNDIAL UNIVERSITARIO Próxima parada: Rusia
Casi una década (tiempo que hace que Miguel Cuadrado se inició en el boxeo) es el periodo que se tarda en diseñar una maquinaria perfecta dentro del ring. Con 24 años, el púgil internacional ya tiene en su palmarés medallas internacionales, cinturones nacionales y tres Copas del Rey con Castilla y León; un currículum de adulto con nombre de un joven que tiene en septiembre la opción de ampliar una nueva línea a su historial con la participación del Mundial Universitario.
Rusia recibirá después de las vacaciones de verano, con el inicio del curso, a los mejores deportistas que cursan estudios universitarios a lo largo del planeta. España contará con tres representantes; una breve expedición en la que aparecerá la figura del representante vallisoletano, que apenas podrá contar con tres días de vacaciones antes de volver al trabajo. «El gran objetivo de la temporada es el Europeo, pero el Mundial Universitario es, sin duda, un gran reto; una manera fantástica de comenzar la temporada por todo lo alto», explica Miguel Cuadrado, que tiene claro dónde poner su visor: «Voy a piñón fijo, como siempre», bromea.