Un estadio de 36 años y un ‘abuelo’ de 37
El Ayuntamiento realizará este verano obras en Zorrilla / El alcalde lo anuncia al comenzar la fiesta de celebración por el ascenso
Ontiveros, sin camiseta, es jaleado en uno de los momentos de la fiesta del ascenso.-J.M. LOSTAU
El Real Valladolid jugará en Primera y el estadio tendrá al fin el lavado de cara que necesita desde hace mucho tiempo. El alcalde lo anunció ayer tras dar la bienvenida a los aficionados congregados en el paseo central del Campo Grande y la Acera de Recoletos. «El Valladolid cumple el miércoles 90 años y ese día firmaremos el decreto para que una calle de la ciudad lleve su nombre. El estadio se construyó en 1982 y necesita obras que el Ayuntamiento va a acometer», señaló Óscar Puente.
El poder de los aficionados y seguidores del Real Valladolid ha surtido efecto. En el momento que el equipo pisó el acelerador tras la llegada de Sergio González, las redes sociales ardieron con el deseo de que en una calle de la capital luzca el nombre de su equipo más representativo.
Borja, líder en el campo y en el vestuario, aprovechó el mensaje del primer edil para lanzar la broma ante la carcajada general. ¿Es un problema que el estadio tenga 36 años? Yo tengo 37 y aquí estoy».
Óscar Puente dio las gracias a los ciudadanos de Valladolid por el apoyo que han mostrado al equipo y dirigió también frases de agradecimiento a Carlos Suárez, propietario y presidente del Real Valladolid. «Compró el club en unos momentos muy difíciles y con 80 millones de deuda y ha conseguido llevarlo a Primera, Tiene mérito lo que ha hecho porque tras el ascenso la deuda desaparecerá».
Los jugadores animaron todavía más a sus incondicionales con cánticos, chistes y mensajes cachondos: ¡Rotpuller quédate!, dedicado al defensa que llegó en el mercado de invierno y no llegó a debutar.