Un ascenso millonario
El regreso a Primera División supondría para el Real Valladolid una fuente de ingresos de 40 millones de euros que paliaría y minimizaría su actual deuda cifrada en cerca de 25 millones
Los aficionados del Real Valladolid reciben el autobús del equipo antes del partido contra el Sporting de Gijón de la pasada semana.-J.M.LOSTAU
Un paso, un solo paso para la codiciada Reconquista. Aunque el 0-3 del partido de ida ante el Numancia invita a pensar en positivo, el Real Valladolid y su presidente Carlos Suárez cruzan los dedos para que mañana el sueño de regresar a Primera División se haga realidad. De la pesadilla o cuanto menos del sufrimiento de deambular por el desierto de Segunda cargando una pesada mochila en forma de deuda durante cuatro largas temporadas al éxtasis que supone certificar un ascenso, un ascenso millonario para todos (club, presidente y ciudad) que significaría dar carpetazo a todos los males. Unos males que no son otros que la maltrecha economía del club que estrangula su gaznate obligado a hacer encaje de bolillos desde que perdiera la categoría en 2014.
1. Cuarenta millones asegurados por derechos de televisión. El ascenso a Primera asegura al Real Valladolid, como tercer ascendido una golosa y a la vez millonaria bolsa por derechos de televisión superior a los 40 milloones de euros por temporada. Rayo Vallecano y Huesca recibirán como primero y segundo, dos y un millón de euros más, respectivamente que el Real Valladolid. Los millonarios emolumentos económuicos que recibirá el Valladolid en Primera en poco o en nada se parecen a los que ha recibido este año (alrededor de seis y medio).
2. ‘Airbag’ asegurado de 14-15 millones si se desciende. El Valladolid seguirá siendo poderoso y competitivo en Segunda, como lo han sido este año Granada, Sporting y Rayo, si bajara la próxima temporada al tener asegurado unos emolumentos asegurados de 14-15 millones de euros. Una cantidad que se recibiría dividida en las dos temporadas siguientes (60% la primera y 40% la segunda) que se añadiría al ‘fijo’ que reciben los equipos en Segunda (4-5-6 millones).
3. La deuda del Valladolid podría tener fecha de caducidad inmediata. El ascenso del Valladolid le reportará unos suculentos dividendos que le ayudarán a tapar el agujero, todavía profundo, que tiene por esa deuda que llegó a cifrarse en 2012 en cerca de 76 millones de euros. El concurso de acreedores y el minucioso plan de pagos pactado con Hacienda ha hecho que dicha deuda menguara al día de hoy hasta los 24-25 millones de euros (20 millones a la Seguridad Social y 4-5 de deuda ordinaria). El convenio firmado en junio de 2014 sirvió para prorrogar y prorratear el pago de la deuda en ocho años. El ascenso del Valladolid significa la salvación económica del club, dado que los millones recibidos de televisión servirían para finiquitar la deuda, al menos lo que concierne a la Agencia Tributaria dado que la deuda ordinaria, aplazada, no tiene intereses. El ascenso podría dejar al Valladolid en lo que sería sin lugar a dudas una decisión valiente por parte de su presidente Carlos Suárez, con deuda cero. Apenas 4-5 millones de deuda ordinaria pagada a razón de 800.000 euros anuales.
4. Un presupuesto en Primera, por fin, sin ataduras. Los cuatro años del Valladolid de travesía por el desierto de Segunda le ha obligado a llevar con mimo el capítulo de gastos. La comisión de vigilancia ha velado por el cumplimiento del concurso de acreedores hasta tal punto que de los 10 millones que ha tenido esta temporada de presupuesto, casi 5 se han utilizado para pagar deuda. Así y tras los dos primeros años de carencia y otros dos a razón de 1,8 millones de euros más intereses de pago a la Agencia Tributaria, la cuota pactada por el Real Valladolid con la Agencia Tributaria asecensdió a 3,6 millones de euros más intereses. Cantidad a la que se sumó los 800.000 euros de créditos de deuda ordinaria. El Valladolid se vio obligado este año a hilar muy fino para poder hacer frente a sus obligaciones y cumplir con el presupuesto cifrado en 10-11 millones de euros hasta tal punto de verse obligado a vender a su joven delantero Jose en el tramo inicial de temporada al FCBarcelona. Dicho traspaso ha generado hasta la fecha alrededor de 3,6 millones de euros, cantidad que podrá aumentar dependiendo de diferentes variables incluidas en el contrato de traspaso al FCBarcelona.
5. La gran ventaja de tener un equipo ya armado. El Valladolid, de forma paralela al gran rendimiento deportivo del equipo tras la llegada de Sergio González al banquillo, ha sabido hacer los deberes con una caligrafía casi perfecta a la hora de planificar. A diferencia de temporadas precedentes la dirección deportiva tiene el armazón de la próxima campaña construido. Aún quedándose el equipo en Segunda, el renovado Sergio González tendría una plantilla bastante armada. El ascenso a Primera aumentará (prácticamente el doble) según marcan sus contratos, las fichas de los jugadores. Un problema menor no solo por los 40 millones que caerán del cielo por derechos de televisión sino porque los sueldos y fichas de la actual plantilla se pueden calificar de perfil medio-bajo. Así, las fichas de los jugadores del Real Valladolid en la presente campaña en Segunda División se mueven en una horquilla entre los 80.000 y los 300.000 euros brutos anuales. Además como valor añadido del club blanquivioleta de cara a su ‘Reconquista’ de Primera es la regeneración a tiempo de su filial, cuya matyeria prima, por primera vez en muchos años, comienza a tener un considerable valor (Calero, Toni Villa, Anuar, Javi Pérez, Salisú...).