Diario de Valladolid

Como la gaseosa

El Carramimbre se diluye en la cancha del Prat (67-57) y no saca provecho a su buen inicio de partido / Los errores, esta vez en el bloqueo del rebote, le acaban sentenciando / Cuarta derrota consecutiva

El jugador de Prat Gerbert Martí tapona un intento de machaque de Cristian Uta, ayer en el Prat-Carramimbre .-PHOTO-DEPORTE

El jugador de Prat Gerbert Martí tapona un intento de machaque de Cristian Uta, ayer en el Prat-Carramimbre .-PHOTO-DEPORTE

Publicado por
Guillermo Velasco
Valladolid

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La temporada tiene visos de hacerse larga muy larga para un Carramimbre Ciudad de Valladolid que en poco o en nada se parece al equipo que sorprendió a propios y extraños en el primer tramo de temporada. De poco o de nada ha servido la llegada del ‘abuelo’ Barnes, un refuerzo de paja ante la incapacidad del club de poder tentar a un jugador que verdaderamente aporte frescura y savia nueva al equipo. Y es que a Paco García, como predijo hace ya varias jornadas, se le ha caído el equipo. Cierto es que ayer el rival, que ya había conseguido imponerse en el partido disputado en la primera vuelta en Pisuerga con cierta autoridad, no era el enemigo ideal para cortar esa racha negativa ya de cuatro derrotas consecutivas. Pero el CB Prat tampoco demostró ayer su posición en la tabla, con ese tercer puesto que le asegura la ventaja de campo en los playoffs. El conjunto catalán, dicen, la llave de los problemas de un Joventut ACBal borde de la desaparición, no brilló en exceso y tan solo tuvo que aprovecharse de los regalos de su rival.

Si en la jornada pasada Paco García lamentaba las pérdidas de balón y los errores desde la línea de tiro libre (hasta 12 errados) en el partido jugado y perdido ante Araberri, ayer los regalos se trasladaron del tiro libre al rebote. Aunque el temor inicial de Paco García lo representaba la línea perimetral del CBPrat, con el recién incorporado ex ACBSaúl Blanco, Agada, Johnson y Pérez, el agujero llegó en el bloqueo del rebote. El Carramimbre hizo aguas en su zona al dejar escapar nada menos que hasta 20 rechaces con todo lo que ello lleva consigo. El Prat tuvo segundas, terceras y hasta cuartas opciones en una misma acción ofensivo ante el visible desespero de paco García, que se desgañitaba y retorcía impotente en la banda.

EL Carramimbre volvió a pinchar no sabiendo aprovechar su buen inicio de partido con ese 10-19 en el inicio de partido que encendía la luz de alarma en un sorprendido CBPrat. Pero como la gaseosa la fuerza se fue perdiendo con el paso de los minutos. La llamada segunda unidad o no apareció como ocurrió en las filas del rival (basten los 18 puntos de Johnson o los 11 de Blanch) o ni siquiera gozó de la confianza del entrenador como muestra el banquillo de Hopfgartner, los ocho míseros minutos en cancha de Uta,Barnes y Astilleros o los nueve de Reyes.

El partido se torció en el momento que el Prat niveló el partido coincidiendo con el término del primer acto (21-21). En el segundo periodo al Carramimbre le entró una pájara ya conocida de ver el aro tremendamente pequeño dejando que su rival, sin hacer grandes cosas, sacara partido al paupérrimo balance defensivo vallisoletano. Aún así el partido, malo de solemnidad y salvado por las acciones espectaculares de Agada y Johnson, se fue al descanso con vida para los vallisoletanos (37-31).

Todo era una cuestión de querer, de querer sumar y aportar pero ayer si la segunda unidad apenas tuvo presencia en cancha, la primera quedó casi en manos única y exclusivamente de Gantt, al que deberían buscar todos (ayer 4 de 5 triples) al ejercer de verdadera pesadilla de la defensa del Prat.

Al Carramimbre solo le faltaba meter una marcha ante un rival, con la baja de unos de sus últimos refuerzos, el poderoso ‘cuatro’ Pep Ortega, pero que aún así consiguió sacar petróleo al cargar el rebote ofensivo. Así Andriuskevicius cogió 8 rebotes en ataque; Agada, 3 Johnson, 4... así hasta un total de 20. Incomprensible, inaceptable. Con esos regalos al Prat, en un partido trabado, consiguió sacar el partido adelante en el último cuarto cuando la gaseosa ya no tenía burbujas, cuando el Carrammibre dejó que su rival cogiera 8 puntos (57-49). Otra oportunidad perdida.

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