ATLETISMO XXI CARRERA POPULAR DON BOSCO
Doble éxito en Pajarillos
Más de 2.000 atletas participan en la prueba de la Casa de Juventud Aleste que pretende mostrar una visión diferente del barrio / Eduardo Ordax y Gloria Rodríguez ganan con autoridad
Grupo de cabeza tras el kilómetro 7, poco antes del acelerón del vencedor (a la izquierda).-J.M. LOSTAU
La XXI Carrera Popular Don Bosco volvió a lograr ayer el doble éxito que persigue año tras año. Congregó a más de 2.000 atletas y mostró esa visión diferente del barrio de Pajarillos que pretenden los organizadores. La Casa de Juventud Aleste ha conseguido con creces que los vallisoletanos se vuelquen con esta prueba de marcado carácter popular. Hombres y mujeres de todas las edades -incluidas familias enteras- se acercan a Pajarillos para respaldar una carrera integradora que muestra la imagen de un barrio volcado con el deporte.
La prueba vallisoletana (9.450 metros) es una de las habituales a estas alturas de temporada y congrega en el circuito a una inmensa mayoría de atletas vallisoletanos y a una extensa representación de corredores de otras provincias que afrontan la Carrera Don Bosco como un test de cara a competiciones nacionales. De hecho, los vencedores absolutos señalaron ayer que es una prueba magnífica para evaluar su estado ante esas grandes citas del calendario inmediato.
A Eduardo Ordax y Gloria Rodríguez no les gusta jugarse el triunfo en los metros finales. Ambos marcaron un fuerte ritmo tras la salida y dieron un acelerón al que no pudieron responder los compañeros que habían marchado junto a ellos en el grupo de cabeza.
El corredor vallisoletano del Solorunners sorprendió en los metros finales. Se sabía ganador (marcó un crono de 30:12) y sin embargo mantuvo el ritmo trepidante con el que había distanciado a sus adversarios más destacados. El guion fue idéntico en la prueba femenina. Gloria Rodríguez, zamorana afincada en Valladolid que corre con el Trotapinares, había estudiado la carrera a fondo e incluso había contado con una liebre. La vencedora (38:04) esperó la llegada de una pequeña cuesta para dar un arreón que sirvió para que afrontase en solitario la parte final de la prueba. La Carrera Don Bosco contó una vez más con la presencia de un espectador de excepción, Fermín Cacho.